sábado, 14 de febrero de 2015

Viajera (Outlander 3), de Diana Gabaldon

Hola bellotitas! Feliz día de San Valentín! No traigo las recomendaciones para este día, después de todo, a cada uno nos gustan las historias de amor de una manera, hay a quien ni siquiera le gustan. Pero, en cambio, os traigo la reseña de la tercera parte de una historia de amor bella y preciosa, que me está llenando como ninguna lo había hecho. Ahí va:


Título: Viajera (Outlander III)
Título original: Voyager
Autora: Diana Gabaldon
Editorial: Salamandra
Páginas: 636
Precio: 12,90€
Edición: Mala es decir poco. Tapa blanda sin solapas porque es de bolsillo, pero el pegamento es de chichinabo, las hojas se le caen... vergüenza tendría que darles a esta gentuza de Salamandra.


RESEÑA ATRAPADA EN EL TIEMPO

Cuando yo era pequeña nunca quería pisar charcos. No porque temiera mojarme los calcetines o pisar gusanos ahogados; era, en general, una criatura sucia, con una bienaventurada indiferencia hacia cualquier tipo de mugre.
Era porque no creía que aquel espejo liso sólo fuera una fina película de agua sobre la tierra sólida. Estaba persuadida de que era una puerta hacia algún espacio insondable. A veces, al ver las diminutas olas provocadas por mi proximidad, pensaba que el charco era profundísimo, un mar sin fondo en el que se ocultaban la perezosa espiral del tentáculo y el brillo de la escama, con la amenaza de enormes cuerpos y dientes agudos a la deriva, sin lentes, en las remotas profundidades.
Y entonces, bajando la vista al reflejo, veía mi propia cara redonda y mi pelo rizado en una extensión azul sin contornos, y pensaba en cambio que el charco era la entrada a otro cielo. Si lo pisaba caería de inmediato y seguiría cayendo, más y más, en el A espacio azul.
Sólo había un momento en que osaba caminar a través de un charco: era en el crepúsculo, cuando asomaban las estrellas vespertinas. Si al mirar en el agua veía allí un alfilerazo luminoso, entonces podía chapotear sin miedo, pues si caía en el charco y en el espacio podría aferrarme a esa estrella, al pasar, y estaría segura.
Aún ahora, cuando veo un charco en mi camino, mi mente se detiene a medias (aunque mis pies no lo hagan) y luego sigue su camino, dejando atrás sólo el eco del pensamiento:
¿Y si esta vez cayeras?

Aviso: La reseña contiene spoilers importantes de los libros anteriores y algunos spoilers leves del libro.

Sinopsis (Propia) sin spoilers: Tras enterarse de que Jamie Fraser no murió en la batalla de Culloden, Claire, ayudada por Roger Wakefield, seguirá su pista a través de los documentos dejados 200 años atrás. Una vez descubren todo lo que sucedió, Claire deberá decidir entre volver al siglo XVIII e intentar encontrar a Jamie, el amor de su vida, o permanecer junto a su hija y su vida en el siglo XX.

Reseña: Jamie estaba muerto. Pero... no, no lo estaba. Los muertos no sienten dolor, ni oyen, ni ven. Efectivamente, Jamie no había muerto en Culloden. Ahí estaba. Había dejado ir a Claire embarazada porque sabía que él iba a morir. Sin embargo, sin ella, su vida no tiene sentido y solamente espera que alguien le mate definitivamente. Como recordaréis, el anterior libro acababa abruptamente con la revelación por parte de Roger de que Jamie no murió en Culloden. Claire no puede creerlo, pero ahí están las evidencias. A partir de aquí vamos a ir siguiendo las pesquisas de Claire, ayudada por Roger. Como buen historiador, él sabe moverse entre libros y documentos históricos, y le será de gran ayuda. Al mismo tiempo que llegan a una evidencia sobre lo que pasó con Jamie, retrocedemos al pasado y vemos lo que a éste le sucedía. Y así, vamos siguiéndole la pista. Efectivamente, no murió en el campo de batalla, y lo que sucedió después fue un compendio de hechos que hicieron que siguiera con vida. Si es que se puede llamar así, porque la vida sin Claire no merece la pena ser vivida. Primero, siete años solo en una cueva, saliendo una vez al mes para asearse. Siete años sin más compañía que ocasionalmente la de Fergus, su hermana Jenny o su cuñado Ian, que le traían algo para que no muriera de hambre. Pero, sobre todo, siete años en los que el recuerdo de Claire es lo que más le acompañaba. Su amada Claire a la que tuvo que devolver a su tiempo, con su marido Frank, para así salvar a ésta y a su futuro bebé de una muerte segura. Podéis imaginar la angustia, la tristeza y el dolor, porque están retratados magistralmente. Os puedo jurar que me temblaba todo el cuerpo mientras leía, y no de frío precisamente. Es tremendamente triste y doloroso. 

Yo. Básicamente, así me encontraba.

Y luego, cuatro años en una prisión. El hambre y la posguerra no son fáciles, y la familia de Jamie está pasándolo mal. Hambre, pobreza, enfermedades. Sabiendo que hay una recompensa bastante sustanciosa por su cabeza, Jamie decide entregarse para que ese dinero ayude a su hermana, cuñado y sobrinos a sobrevivir. Y así es llevado a la prisión. Jamie cree que quizás entonces tenga la suerte de morir y que acabe este infierno... pero no. Como bien dijo Claire, por aquel entonces ya no ahorcaban a los traidores jacobitas. Cuatro años más encerrado y condenado a trabajos forzados, con grilletes en manos y pies, torturado, malviviendo junto con otros como él. 


En esta parte de la historia vamos a volver a ver a Lord John Grey, a quien ya conocimos brevemente en el libro anterior. Este hombre en un principio no vamos a saber muy bien de qué palo va, y si podemos confiar en él o no, pero más tarde veremos que las cosas no son lo que parecen. Hacedme caso, Lord John es una buena persona. Y me alegro mucho de que la Gabaldon aquí meta un personaje gay, en una época donde no estaban no solo bien vistos, es que ni siquiera estaban permitidos. Y consecuentemente, es un personaje atormentado, que vive con miedo. Y si alguien se lo preguntaba... por supuesto, no es de piedra. Si nosotras a estas alturas ya estamos total y absolutamente locas y enamoradas de nuestro hombretón pelirrojo escocés, él no iba a ser menos. Pero... ché! Se siente, John. Nos caes muy bien pero el corazón de Jamie tiene dueño desde hace muuuucho! Lo siguiente que Claire descubre es que los prisioneros fueron llevados al Nuevo Mundo y allí los esclavizaron. Oh nonononono! Jamie no puede acabar así! Pero tranquilas... Lord John está de acuerdo con nosotras y no lo va a permitir. Y él tiene contactos, enchufes e influencias. Así Jamie acaba en la mansión de una buena familia, amigos de Lord John, como mozo de cuadras. Sin sueldo y sin libertad pero con un techo sobre su cabeza, un plato de comida cada día y un trabajo más que respetable. Nos alegramos mucho por él porque parece que se acabaron sus penurias... pero no. Porque, a pesar de todo, el recuerdo de su mujer sigue con él. No hay día en el que no piense en ella y no sufra por lo mucho que la echa de menos y cuanto ansía estar a su lado. Y es que... llevan ya muchos años sin verse. Concretamente, 18. Esos son los años que han pasado desde que se separó de su mujer hasta que la familia le da la tan ansiada libertad. No sin que en esos últimos 7 años sucedieran algunos líos que hay que tener en cuenta pero que será mejor que descubráis vosotras mismas. Os aseguro que no tienen desperdicio. Pero, a lo que iba, que son ya 18 añazos sin su mujer. 


Y Claire, 20 años creyendole muerto. Para Claire tampoco han sido felices en absoluto. Volvió con Frank, sí. Durante la primera parte del libro los años de Jamie se intercalarán con los de Claire. Podremos ver el reencuentro entre ambos tras los tres años que ella pasó junto a Jamie. Como su caballerosidad inglesa fue lo que hizo que no abandonara a Claire, aun sabiendola embarazada de otro hombre. En principio solamente iba a acompañarla durante el embarazo, pero al nacer Brianna, la pequeña les robó el corazón a los dos, y Frank no dudó en darle su apellido. Aun así, no fueron años fáciles. Ya no era lo mismo, naturalmente. Y todo lo que Claire le contó acerca de Jamie para Frank no eran sino desvaríos y alucinaciones. ¿Quien va a creerse una cosa así? Ah, y sí. Claire le contó ese pequeño detalle:

-Ya te lo dije: Crucé una piedra y acabé doscientos años atrás. Y allí conocí a tu maldito antepasado Jack Randall.
Frank parpadeó, completamente desconcertado.
-¿A quién?
-A Jack Randall, el Negro. ¡Y era un pervertido, sucio y asqueroso!
Frank se había quedado boquiabierto, al igual que las enfermeras.

Sin embargo, cada mañana, al despertarse, no es a Frank a quien Claire busca junto a ella. 20 años viviendo con el recuerdo de su gran amor, y viéndole cada día en las facciones de su hija, que es como una versión femenina del joven escocés. Ahora sabe que está vivo. Que, tras ser puesto en libertad, volvió a Lallybroch. Legalmente, nada le impediría volver con él. Solo... una hija. Mayor de edad, sí, y con suficiente autonomía para valerse por sí misma, pero... ¿qué madre abandonaría a su hija? Aquí debo hacer un inciso y es sobre el personaje de Brianna. En el anterior libro se comportó como una auténtica gilipollas egoísta, que llamó a su madre mentirosa y perra, entre otras lindezas. Aquí ya sabe que la historia que su madre le contó es real porque ella misma ha visto con sus propios ojos a Geillis Duncan ser absorbida por las piedras de Craigh na dun. Claire es una madraza, lo ha sido durante estos 20 años, y no dejaría a su hija sola. Sin embargo... es la propia Brianna la que pega un cambio y le dice que se vaya con su amor. Y se lo dice de corazón, sin acritud y sin falsedades. Bien por la niña, pero no me pega para nada con la Brianna del anterior libro. No, lo siento, no me lo creo, no puedes comportarte como una caprichosa rastrera y al día siguiente ser la mejor hija del mundo. No. 

Y ya, por fin, por fin, por fin! Lo estaba deseando desde que cogí el libro, Claire, vuelve, vuelve con él, vamos!!! Lo deseas tú, lo desea él, lo desea toda tu audiencia! Cuando por fin empieza a moverlo todo, presenta su renuncia el su trabajo, compra un vestido de época, deja todas sus posesiones a nombre de su hija... por fin. Va en serio. Va a volver y lo hará para quedarse. Cuando por fin toma un taxi hasta el círculo de piedras y las tiene ante ella, yo os juro que en mi cabeza oía hasta banda sonora, de estas tipo orquesta sinfónica, porque este era el gran momento, el momento en el que ella decide su vida, su destino, no ha sido una casualidad, un accidente o un incidente, ella es ahora quien toma las riendas y decide lo que quiere. Es, por supuesto, la decisión más importante que había tomado hasta el momento. Y lo que a esa decisión la hace grande es precisamente que no hay influencias, es ella y solamente ella quien decide.


Y no penséis que esto ya es la parte final del libro. Ni de cooooña. No hemos llegado ni a la mitad. por supuesto, Claire sabe donde está Jamie, sabe que está en Edimburgo y que tiene una imprenta. Encontrarle fue fácil. ¿Qué he de decir sobre el reencuentro? Pues que es muy bonito, pero no es tan emocionante como podía haber sido. Desde luego, no esperaba que nada más verse corrieran a los brazos del otro y se pusieran a fornicar ahí mismo como conejos, y menos mal que no es eso lo que hacen. Es un reencuentro muy emotivo, pero podía haberlo sido más. Después de 20 años... creo que ambos se lo merecían. En fin. Después de esto, hay un no parar, en seguida nos metemos en acción y es que Jamie, desde que recuperó la libertad dos años atrás, no ha estado quieto, y sus negocios no han sido del todo limpios. Tras unos cuantos capítulos vamos a volver a Lallybroch y a enterarnos de un pequeño secretito que no nos va a gustar nada, solamente va a contribuir a alimentar el odio que ya teníamos hacia una vieja conocida y va a hacer que le pongamos una cruz a Jenny porque, si bien sus intenciones en un principio no eran malas, lo que hace en este capítulo no tiene perdón ni explicación. Aunque después de todo... todo eso que pasa a continuación va a servir para que la relación entre Claire y Jamie se haga aun más fuerte. Ambos han cambiado en estos 20 años, y es normal. Siguen queriéndose con locura, pero ya no son los mismos. Y aunque la esencia de cada uno de ellos siga ahí, esos 20 años no han pasado en balde. Jamás recuperarán el tiempo perdido pero ese amor tan grande jamás murió.

-Tú me obligaste a irme. ¿Y ahora quieres echarme la culpa por haberte obedecido?
Se dio la vuelta hacia mí con los ojos oscurecidos por la desesperación.
-¡Tuve que hacerlo! ¡Por el bien de la criatura! -Involuntariamente, desvió la vista hacia la percha donde pendía su abrigo con las fotos de Brianna en el bolsillo. Luego bajó la voz-. No, no puedo arrepentirme de eso, cualquiera que haya sido el precio. Habría dado la vida por ella y por ti. No puedo criticarte por haberte ido.
-Pero me culpas por haber vuelto.
Sacudió la cabeza.
-¡No, por Dios! ¿Sabes lo que significa vivir veinte años sin corazón? ¿Ser apenas media persona, acostumbrado a vivir con lo poco que resta, llenando el vacío con lo que encuentras a mano?
-¡Y a mí me lo cuentas! -Forcejeé para liberarme, sin mucho éxito-. ¡Claro que lo sé, maldito cretino! ¿O crees que volví para vivir con Frank por siempre jamás?


Podría decirse que el libro se divide en tres partes: La primera, los 20 años perdidos. En los que veremos el infierno de Jamie con todo lujo de detalles, y algunos detalles de lo que para Claire fueron esos años: El reencuentro con Frank, el nacimiento de Brianna, la vida en común con él, las peleas, los cuernos y su posterior accidente mortal. La segunda parte, el reencuentro con Jamie, que aun no siendo tan happy como esperábamos, tiene mucha cola y mucha miga, ya que ambos han cambiado y han sucedido muchas cosas. Cuando se conocieron, 23 años atrás, ambos eran casi un lienzo en blanco. Jamie supo el secreto de Claire y estuvo con ella en todo momento. Claire fue testigo del hecho que arrebató la inocencia de Jamie, y en ninguno de esos dos momentos abandonaron, sino que permanecieron juntos y se aceptaron mutuamente. Ahora ese proceso va a llevar varios capítulos, no exentos de discusiones y peleas. Por supuesto, el amor que hay entre ellos es tan fuerte que no hay prueba que se resista. Y la tercera parte es ya la aventura. Ian, el sobrino de 14 años de Jamie, es secuestrado por unos piratas y llevado al Nuevo Mundo. Por supuesto, Jamie no va a dejarlo solo, aunque solamente de ver un barco ya se maree, si hay que irse a América, él va. El viajecito va a estar plagado de aventuras, de acción, de todo. No va a haber lugar para el aburrimiento, os lo aseguro. Y una vez allí, hay que encontrar el barco y seguir la pista del chaval. Y como no... vamos a volver a ver a Lord John. Este tipazo que tan bien nos cae y que por lo que parece va a tener un papel en todos los libros (Tiene hasta una saga propia). Pero la guinda del pastel va a ser encontrarse con todo el meollo del tema. Vamos a ver a otra vieja conocida y vamos a flipar pepinos con ella. Nos os quiero estropear la sorpresa, pero agarraos porque lo que viene aquí os va a dejar de pasta de boniato. Os adelanto que hay hasta una profecía. Sí señores!


En definitiva: Este libro me ha gustado tanto como el primero. Son diferentes, pero este me ha tocado de manera muy especial, porque la primera parte, en donde se narraban los años de Jamie, era muy cruda. Se nota lo realmente mal que lo está pasando, y es que solo hay una cosa peor que estar muerto: El que las circunstancias te hagan desear estar muerto. Os digo una cosa: No me considero una persona de lágrima fácil. Jamás en toda mi vida he llorado con un libro. Pues con Viajera lloré. Mucho. Lloré por Jamie, porque no era justo. Si ya en el primer libro, en esos capítulos finales donde consiente que Black Jack le haga ya-sabemos-qué sufrí lo indecible, en estos lloré. Porque, repito, no es justo. Han sufrido mucho, ambos. 20 años. Y es que a ambos lados de las piedras habían dejado a su mitad. ¿Sabes lo que es vivir 20 años siendo media persona? ¿Con tu corazón partido en dos? ¿Siendo un fantasma de lo que una vez fuiste, porque la vida real se ha quedado al otro lado de las piedras? 200 y pico páginas así. Angustia tras angustia hasta el extremo de que yo ya no podía más. Era demasiado. Pero seguía leyendo porque sabía que al final del camino estaba su premio. El premio para ambos, pero sobre todo para Jamie. Cuando ya no esperaba volver a ser feliz, la felicidad llama a su puerta de la mejor de las maneras. Jamie, te lo mereces. Ambos se merecen ser felices. De verdad. Y... bueno, como os decía, este libro me ha destrozado el corazón, yo nunca había llegado al extremo de llorar con un libro, y tenía que ser precisamente Jamie Fraser quien me desvirgara en ese sentido. Ya que ha tenido que suceder, me alegro de que me lo haya hecho ese pedazo de hombre.
Bellotómetro:

5/5 bellotas. Perfecto. Imprescindible.

9 comentarios:

  1. La edición que tiene no me gusta... no lo he leído ni lo he visto, pero sé cómo es y, aunque sea barata, podrían hacer un arreglo...
    En cuanto al libro, me gustaría darle una oportunidad, porque no hago más que ver que buenas críticas. Me alegro de que lo disfrutaras.
    Un beso <3

    ResponderEliminar
  2. Hola!! Pedazo reseňa!! Y antes de nada decir que estoy muy decuerdo con que Viajera es uno de los mejores libros, junto con Forastera, son dos de mis favoritos. Una gran saga que merece ser leída.
    Un beso y nos quedamos por tu blog

    PD: perdon si se publican 2 comentarios pero nose si se llegó a enviar el otro.

    ResponderEliminar
  3. ¡Buenas!

    Estaba buscando nuevos blogs interesantes y llegué al tuyo. Me gusta lo publicado así que me quedo y empiezo a seguirte. De la misma manera te invito a que visites mi blog de opiniones breves de todos los géneros, en el que pronto haré algunos sorteos que quizás te interesen.

    Gracias, te leo! Un beso

    ResponderEliminar
  4. HOLAAAAAAA! ¿Como estas?
    Te he nominado a un book tag:D
    besoss

    ResponderEliminar
  5. Hola! Tu dos e has encontrado los libros? Porque no los encuentro por ningún lado !! Una gran reseña!

    ResponderEliminar
  6. Gracias por el resumen, aunque no estoy de acuerdo con lo dicho sobre Brianna, a mi me parece que simplemente fue humana. Imaginate lo duro que debe de ser saber que el padre al que has adorado durante 20 años no es tu verdadero padre y que tu madre hizo algo tan horrible como desparecer sin dar explicaciones durante 3 años para estar con otro hombre y volver embarazada. Luego se dio cuenta de que la verdad era mas complicada que eso y cambio, nadie puede afirmar como habría reaccionado en esa situación.
    Me gusta mucho el cambio que le dan a Frank en la serie, no parece un obtuso machista sino un buen hombre que perdono todo a su mujer y que incluso llego a creerla, aceptando que su antepasado era un cabron y dejándole quedarse con su anillo.
    Si Frank ha muerto, espero que en esta temporada le den un final digno y que le dejen seguir siendo el hombre bueno e inteligente que era. Ademas Menzies es un actor que lo merece. Siento decirlo pero los episodios me aburren un poco cuando no aparecen el o Jack Randall

    ResponderEliminar
  7. Me ha encantado tu reseña.... gracias porque la he disfrutado mucho. Tienes una nueva seguidora ;)

    ResponderEliminar

¡Comenta, bellotita! Me hará mucha ilusión *^__^*

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...