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domingo, 7 de enero de 2018

¿Hay vida después de Outlander?

Hola, bellotitas. Pues sí, eso mismo me preguntaba yo cuando leía los libros de la saga y me quedaba con una total sensación de vacío. Es que Outlander es una pedazo de saga. Bajo mi punto de vista, la calidad de los libros empieza a bajar a partir del cuarto, pero sé que mucha gente no opina lo mismo y precisamente por eso me he animado a escribir esta entrada.
Hace poco acabó la tercera temporada de Outlander. El noveno libro de la saga, con suerte, saldrá para 2019 o 2020. ¿Qué puedo leer o ver que se le pueda parecer?
Difícil pregunta. Outlander no es una saga de novelas románticas, ni de aventuras, ni de viajes el el tiempo o históricas. Es una mezcla de todos esos géneros; podría decirse que es un género propio, por lo que encontrar algo "que se le parezca" es complicado. Pero vamos a intentarlo.



¡Quiero viajes en el tiempo!
Ah, bueno, eso no es tan complicado. Existen multitud de libros y películas con esta temática. 
La más famosa, sin duda, es Regreso al futuro, trilogía protagonizada por Michael J. Fox y Christopher Lloyd. Tiene multitud de enredos, aventuras, líneas temporales, humor... y viajes, muchos viajes. No voy a extenderme mucho hablando de ella porque, francamente, con la de veces que la han emitido en tv y los años que tiene, el que no la ha visto es porque no ha querido.
Doctor Who. Imprescindible echarle un vistazo si sois fans de Outlander, ya que Diana Gabaldon ha reconocido muchas veces que la inspiración para la historia le vino al ver esta serie, en concreto un capítulo ambientado en 1743 donde aparecía un joven con kilt llamado Jamie. El Doctor es un alienígena (Con aspecto humano) del planeta Galliffrey. Viaja en el espacio y en el tiempo mediante la TARDIS, y normalmente tiene un compañero del planeta Tierra. Puede plantarse en cualquier época del pasado, del futuro o irse a la otra punta de la galaxia y allí vivir emocionantes aventuras. Por supuesto que vemos personajes y hechos históricos, y también todo tipo de alienígenas. La serie empezó en los años 60, pero en 2005 hicieron un reebot con el que puedes empezar si te gustan las cosas más modernas. La primera temporada de este reebot está protagonizada por Chistopher Ecclestone y Billie Piper.
El Ministerio del Tiempo. Una serie española buena como pocas e injustamente tratada por la cadena. El Ministerio del Tiempo es un órgano que se ocupa de que la historia de España sea la que todos conocemos, con sus luces y sus sombras. Existen diversas puertas que llevan a diferentes lugares de la historia, y la labor de las patrullas del Ministerio es ir a ese lugar y ese tiempo e impedir que la historia se altere por los deseos de los que la conocen y desean cambiarla a conveniencia. Aventuras. Humor. Acción. Historia. Líos y malentendidos. Hasta un poquito de romance. Tres temporadas que se pasan en un suspiro y te dejan con la gran pregunta... ¿Cómo es posible que esta serie tenga tan poca repercusión?
En algún lugar del tiempo. Drama romántico protagonizado por Christopher Reeve y Jane Seymour. Trata de un hombre y una mujer enamorados pero con viaje del tiempo de por medio y muchos años que los separan. Es una película muy bonita y gustará a los fans de Outlander.
La máquina del tiempo. Un clásico de H.G. Wells. Además del libro, creo que se ha adaptado en algunas ocasiones.
Legends of tomorrow. Solo para frikis y fans de los superhéroes. Esta serie pertenece al mismo universo que Supergirl, Flash y Arrow, por lo que es recomendable (Pero no necesario) haber visto estas tres ya que algunos de los protagonistas han sido presentados en ellas. Con una premisa parecida a la del Ministerio del tiempo, la serie sigue a un grupo de superhéroes cuya misión es salvar la historia de las alteraciones temporales. Destaco un par de capítulos: En el que deben convencer a George Lucas para que no abandone la carrera cinematográfica, y en el que van a la Primera Guerra Mundial buscando a Tolkien. Sublimes. 
Y estos solo son unos pocos, poquísimos ejemplos. Hay cientos o miles de libros y películas que parten de esta premisa.

¡Quiero una historia con un amor tan grande como el de Jamie y Claire!
Oh, amiga mía, de esos hay pocos. Novelas rosas hay cientos de miles, pero una historia sobre una pareja que se profese un amor que traspase las páginas, que nos haga sufrir así, tan reales, y que nos haga despertar todos esos sentimientos, yo creo que se pueden contar con los dedos.
Trilogía El jinete de bronce. De Paulina Simmons. Formada por los libros El jinete de bronce, Tatiana y Alexander y El jardín de verano. Trata sobre una jovencita rusa que, el día que estalla la Segunda Guerra Mundial, conoce a un capitán del ejército rojo. Ella es Tatiana y él es Alexander, y entre ellos nacerá algo tan fuerte que ni la guerra, ni la Unión Soviética, ni la espantosa familia de ella, ni los nazis, ni nadie conseguirá romper. Es una historia muy dura, como todas las que transcurren en esa época, y me hizo llorar a mí, que no soy para nada de lágrima fácil. No es una novela rosa al uso, para nada. La autora escapó de la URSS siendo niña con su familia y relata a la perfección cómo se vivía ahí, nada es inventado. Tatiana es una adolescente muy pava cuando empieza la novela y la vemos madurar, por la guerra, las penurias, el hambre y la miseria, hasta convertirse en una mujer luchadora que haría lo que fuera por aquellos a los que ama. Y Alexander... imposible no enamorarse de él. Si os gusta Jamie, os gustará Alexander. La autora les somete a tantas putadas como la Gabaldon hace con sus personajes, pero no se repite tanto como ella ni se ceba en los mismos (No hay ni una sola violación, cosa que no se puede decir de la saga Outlander). 
Caballo de Fuego. De Florencia Bonelli. Ante todo quiero aclarar que no lo he leído (Todavía), ¿vale? pero ya son varias las personas que me han dicho que es de esas historias de amor tan profundo que nos llega y nos toca. No puedo hablar ya que aún debo leerlo, pero ahí queda.

¡Highlanders! ¡Dame machotes de las tierras altas!
¡Y con el kilt al viento, claro que sí! Bueno, esto no lo aseguro... Pero sí os digo que novelas rosas de highlanders hay a patadas. Aclaro que son novelitas rosas, sin más. No son una historia de amor tan profunda como la de Jamie y Claire. No se pueden comparar. Son bastante cortas; es decir, te cuentan un enredo amoroso, se lían, discuten, se reconcilian, chimpún. Si te aburres, para pasar el rato. Pero no son ninguna maravilla.
Saga Magic Highlanders de Karen Marie Moning. Son 7 libros y la mayoría de ellos independientes (Los personajes principales de alguno salen como secundarios o se les nombra en otro, pero se pueden leer en el orden que se quiera). Casi todos tienen a una chica de nuestro tiempo y a un maromazo escocés de hace dos siglos. Hay bastantes enredos y situaciones divertidas, pero lo dicho: para pasar el rato. Te entretienen una tarde y listo. Además de que ellos están cortados todos por el mismo patrón: Ya pueden llamarse Drustan, Daegus, Duncan o como sea, que el carácter es prácticamente el mismo, y las ganas de trincarse a la moza también. 
Esa saga es la que he leído y de la que puedo hablar, pero como dije, libros de highlanders hay a patadas y de todo tipo de autoras: Julia London, Monica McCarthy, Marsha Canham... Aquí os dejo un link con unos pocos para que veáis el amplio catálogo de escoceses.

No, no. A mí con una bonita historia de amor de época ya me basta.
Pues te voy a dar unas cuantas recomendaciones :)
Poldark. Ambientada a finales del siglo XVIII en Inglaterra, narra la vida de Ross Poldark, que vuelve a su tierra tras la guerra de la Independencia Americana y se encuentra a su novia prometida con su primo, su padre muerto, su casa casi en ruinas y deudas por todas partes. Si te gusta Outlander te gustará Poldark porque aparte de ser casi de la misma época, tiene muchos amoríos, un villano que desea ver muerto al protagonista, una chica (o varias) con ideas muy claras y que saben bien lo que quieren... Existen dos versiones, una de 1975 y otra muy actual que lleva ya tres temporadas y están grabando la cuarta. 
Downton Abbey. Terminó hace unos pocos años pero todavía la recordamos porque es muy buena. Es la vida de una familia noble inglesa de principios del siglo XX, y también la del servicio que vive y trabaja en la planta de abajo. La serie empieza con la noticia del hundimiento del Titanic, y los veremos en la Primera Guerra Mundial, en los años 20... A destacar el papel de Maggie Smith como Lady Violet, la madre del señor de la casa y abuela de las tres hermanas protagonistas. Sus comentarios son de lo mejorcito de la serie. Y preparad los pañuelos.
Victoria. La vida de la joven reina inglesa desde que le comunican que va a ser la soberana. Veremos su coronación, su matrimonio con su primo Alberto, el nacimiento de sus hijos, las decisiones que se verá obligada a tomar por su país... Protagonizada por Jenna Coleman.
Gran Hotel. Una serie española emitida en Antena 3, ambientada a principios del siglo XX y que cuenta la historia de Julio, un joven cuya hermana ha desaparecido y acude al hotel de lujo en el que trabajaba para dar con su paradero. En su aventura se verá mezclado en una serie de intrigas y ambiciones de los dueños del hotel, empezará a tirar del hilo que hay detrás de unos misteriosos asesinatos y se enamorará de la hija de la dueña del hotel, que le corresponderá, pero ambos deberán pasar muchas pruebas y afrontar muchos peligros antes de estar juntos. Tiene tres temporadas y está completa. La ambientación, los paisajes, el vestuario, la música... son excepcionales. Echadle un vistazo.

Estos son solo unos pocos ejemplos. Historias de amor hay miles. Viajes el el tiempo, también. Y aunque mis gustos puede que no coincidan con los de otras personas, esta es una entrada meramente informativa para pasar la "droughlander" hasta que llegue la cuarta temporada el próximo otoño. Sé que faltan muchos títulos, pero no quería hacer una entrada demasiado larga (Y aún así me ha quedado extensa). Si tienes alguna sugerencia, ¡déjala en los comentarios! :)

Por último, no quiero acabar esta entrada sin recomendar un libro que tiene viajes el el tiempo, una preciosa historia de amor entre sus protagonistas y un hombre dulce y tierno. Se llama Más allá del océano y aunque es un libro autoconclusivo, en mi opinión no tiene nada que envidiarle a las sagas largas. Aquí mi reseña.

¡Un besote a todas! Y feliz año nuevo. 

lunes, 13 de noviembre de 2017

Ecos del pasado, de Diana Gabaldon

¡Hola, bellotitas! Parece que el frío ha entrado ya de lleno, lo que convierte esta época en la ideal para cogerse una mantita y leer un buen libro. Las que me conocéis, sabéis que soy una fan de Outlander, la saga de Diana Gabaldon que aquí recibe el título de Forastera. Son unos libracos enormes, de hecho, los últimos sobrepasan las mil páginas. Por este motivo, y porque la autora se eterniza para escribir (Unos 5 años suele tardar entre libro y libro), pues me lo tomo con mucha calma. Y como hacía ya cerca de un año que no cogía nada de esta mujer, pues me dije que ya sería hora de hacerlo, y me aventuré con el libro 7: Ecos del pasado.


Título: Ecos del pasado
Título original: An Echo in the bone
Autora: Diana Gabaldon
Saga: Outlander #7
Editorial: Planeta/Debolsillo/Salamandra
Páginas: 1037
Precio: 28,90€/14,95€/19,20€
Edición: Tapa dura con sobrecubiertas/Bolsillo/Tapa blanda

Mis reseñas de la saga:


Os juro, bellotitas, que hacía tiempo que un libro no se me hacía tan pesado como este. Por supuesto, su longitud tiene mucho que ver, son más de mil páginas ahí de bellón. Lo tenía ahí en la estantería esperándome desde hacía ya un par de años o más, pero si no lo había leído era principalmente porque la autora se toma con mucha parsimonia esto de escribir y sé bien que en cuanto me lea el octavo, pues se acabó lo que se daba, me pondré al día y hasta luego, Lucas (DEP Chiquito). Pero tampoco quería dejarlo ahí por los siglos de los siglos, que si me lo compré fue para leerlo, desde luego. Así que cuando una amiga mía me dijo que iba a leerlo, pues bueno, me dije ¿Por qué no? Lo leemos a la vez y comentamos. Ha sido una lectura no exenta de problemas: Yo compré este libro por internet a casi la mitad de su precio original (29 pavos duelen, no me lo negaréis, a mí me costó 15) en una super oferta que encontré, pero resulta que, cuando iba por la página ciento y pico, el texto deja de tener sentido, me fijo y se me cae el alma a los pies... le faltaban casi 60 páginas ahí en medio. Madreeee qué disgusto!! Tuve suerte y conseguí que me lo cambiaran en una librería, porque al no ser una devolución sino un cambio y no haber transacción monetaria, pues se puede hacer. La librería ni gana ni pierde. Y es que a más de dos años de la fecha de compra, y sin ticket y sin nada, a ver qué iba a hacer si no. Tuve suerte. Y luego mi amiga paró la lectura, en parte por la falta de acción entre sus páginas, pero yo seguí y me lo acabé. Ahora tengo una sensación mezcla de orgullo y alivio por haber conseguido terminarme ese tochazo. Porque os aseguro que se me ha hecho largo, largo, larguísimo.
 Si os acordáis, dejamos a Jamie y Claire con su casa reducida a cenizas y con la determinación de volver a Escocia, porque creen que ya va siendo hora. Se da a suponer que partirían al comienzo de este libro y que la acción transcurriría allí. Pues no, nada más lejos de la realidad. Pasarán casi 800 páginas hasta que por fin pisen suelo escocés y el libro se anime un poco. Porque de verdad os digo que todo lo que hay antes es un rollazo. No pasa casi nada. Esas 800 páginas se podrían haber narrado en 100. Y preguntaréis ¿Y qué cuenta en esas 800 páginas, a tu juicio inútiles? Pues cuenta batallitas por aquí y por allá, movidas que tienen Jamie y Claire en cuanto cogen el barco, William y Lord John con sus asuntos que aburren a las ovejas, Claire operando, da igual que sea una amputación, unas vegetaciones o una almorrana, porque se tira páginas y páginas para contar cómo hace la primera incisión, brota la sangre, corta aquí, cauteriza allá, la vena nosequé, el tejido de nosedónde, ahora cojo mi super bisturí, ahora mi escalpelo, luego unos fórceps... y mientras tanto el lector que se queda frito del aburrimiento.


El libro tiene varios hilos narrativos: Uno en primera persona narrado por Claire, a veces sola y a veces acompañada de Jamie. Otro sobre el joven Ian, para mí el protagonista indiscutible de este libro. Otro sobre William y Lord John. Este hilo tiene cartas entre ellos, además a veces seguimos a uno y a veces al otro. Uno más en el siglo XX con Roger, Bree y los pequeños Jem y Mandy, y ya a veces seguimos a Jamie en alguna batalla o a alguno de los otros personajes menos importantes en alguno de sus asuntos. De todos estos hilos, el único al que no le sobra ni una palabra es al de Ian. El chico, al principio del libro, matará accidentalmente a la señora Bug, y su marido buscará venganza. No matándole a él, sino arrebatándole a la persona que más le importe. Le seguirá en todo el recorrido mientras estén en las Colonias y después de que vuelva de Escocia, y finalmente descubrirá quién es esa persona con la que debe cobrarse venganza. Porque sí, Ian se volverá a enamorar, y se lo merece, porque el chico sufrió mucho mientras estuvo con los mohawk. Emily fue su primer amor y aún tiene su espinita clavada. Pues en este libro conocerá a una chica que hará que vuelva a latir su corazón (en ese sentido). No diré quién es, tendréis que descubrirlo vosotros mismos ;) 
Por otro lado, Roger y Bree viven en Lallybroch y van racionando las cartas que escribieron Claire y Jamie, para tener siempre algo que leer. Bree encuentra trabajo como ingeniera, pero para una mujer entrar de jefa de un equipo puramente masculino en 1980 es duro, y tendrá que soportar burlas, desprecios, bromas pesadas y una putada muy, muy gorda al final. Roger va a intentar hacer una vida normal a pesar de lo que le sucedió en la garganta, pero un personaje que no esperaba aparece, quién sabe con qué intenciones. 
Jamie y Claire se embarcan, pero se cruzan con un barco que les obliga a interrumpir su viaje. Tras un montón de capítulos con una aventura bastante aburrida que no tiene mayor relevancia para la historia, siguen en las colonias haciendo... yo qué sé qué hacen. Batallitas por aquí, operaciones por allá, y así pasan los meses y no se han ido.
William, también conocido como Lord Ellesmere, está en el ejército y al chaval no le podría ir peor. Se pierde en los bosques, en los pantanos, sale espantado cuando oye ruidos de animales, le encuentran los indios... Todo eso me hace pensar qué rayos hace este chaval en la milicia, si tiene tanta formación militar como yo, que ya es decir. Esos capítulos son muy, pero muy aburridos. Se salvan algunos en los que se entrecruza con el hilo narrativo de Ian. Pero el resto... bah. Lo mismo que los de Lord John. Salvaría una entrevista que tiene con Percy Beauchamp, en la que nos enteramos de datos muy útiles sobre nuestro querido Fergus. Ah, por cierto, Fergus apenas sale. 



Cuando estamos ya cerca de la página 800, Jamie y Claire por fin están en Edimburgo. Y ni nos cuentan cómo fue el viaje, ni nada, llegan de repente, como si la Gabaldon de repente se diera cuenta de que se ha ido demasiado por las ramas. Ahí ya llega lo entretenido. Por fin suceden cosas relevantes para la trama. Volvemos a ver a Jenny, a Ian, a Laoghaire, a Joanie, ¡Incluso a Ned Gowan! Este hombre los va a enterrar a todos. Sabremos los motivos de cosas que hicieron los personajes en libros anteriores y nos despediremos para siempre de alguien muy querido y entrañable. 
En los últimos capítulos ya sucede todo de forma vertiginosa y sin apenas explicación. Los personajes actúan raro y la narración es acelerada. Y para colmo tenemos un final totalmente abierto, especialmente para Roger y Bree, cuya trama queda en suspenso para resolverse en el siguiente libro. 
¿Mi opinión final? Que la Gabaldon es una rollera. Como tarda 5 años en escribirlo por la documentación exhaustiva que tiene, debió de decir: ¿Me he tenido que documentar chupándome 20 libros de historia? Pues os lo vais a tragar todo. A este libro le sobran 700 páginas. Con tanto dato histórico, que no tiene relevancia en absoluto, solo consigue que los personajes, tan bien trazados y perfilados en los libros anteriores, queden completamente desdibujados y no sean más que un adorno en medio de tanta batalla u operación. 
Me niego a darle una sola bellota, porque darle la puntuación más baja sería ponerlo a la altura de otros libros que son auténticas bazofias, y creo que no se merece eso, por mucho rollo inútil que tenga. Pero no se merece un "Me ha gustado", porque no es cierto. Este es, a mi juicio, el peor libro de la saga.

Bellotómetro:

2/5 bellotas. Sobran 700 páginas de datos sin importancia alguna.

martes, 21 de febrero de 2017

Lord John y un asunto privado, de Diana Gabaldon

¡Hola, bellotitas! ¿Qué tal? Yo estoy esperando que nos llegue la tercera temporada de Outlander, y mientras lo hace, pues me he atrevido con el primer libro del spin-off de la saga: Lord John.


Título: Lord John y un asunto privado
Título original: Lord John and the private matter
Autora: Diana Gabaldon
Saga: Lord John 1/4
Editorial: Esencia (Planeta)
Precio: Originalmente, 21€, pero desde el verano de 2015 los libros de Lord John han sido descatalogados por la editorial debido a sus bajas ventas. Todavía se puede encontrar en algunas librerías al precio de saldo: 6€. Si tienes interés en hacerte con este libro en formato físico, y lo encuentras, no lo dudes y cógelo porque está ya descatalogado y empieza a ser difícil de encontrar.
Edición: Tapa dura con sobrecubierta.

Curiosidad: Este título también fue editado por la editorial Salamandra, contando con el mismo texto que la de Planeta. Ante la cada vez más ausencia de este libro en los puntos de venta, yo recomiendo comprar cualquiera de sus dos ediciones puesto que el contenido no varía, pero, sin embargo, si se puede elegir, recomiendo la de Planeta por su preciosa portada y su edición en tapa dura.



Posibles preguntas, antes de empezar...
¿En qué momento de la historia principal de Outlander se sitúa este libro? Puedes leerlo si has leído Viajera (Libro 3). La acción tiene lugar en 1757, cuando Lord John ha dejado a Jamie Fraser en Hellwater como mozo de cuadras.
¿Aparece Jamie Fraser en esta novela? Lord John lo recuerda en varias ocasiones. Evidentemente, está enamorado de él y no tiene problema en aceptarlo, pero Jamie Fraser no aparece físicamente en la novela ni tiene ningún tipo de papel en la trama, salvo la del recuerdo de desamor que hace sufrir a Lord John Grey.
¿Puedo seguir leyendo la saga Outlander si no leo los libros de Lord John? Puedes hacerlo hasta Viento y ceniza (Libro 6) sin problemas (Hasta donde he llegado yo). Según he leído, en Ecos del pasado (Libro 7), aparecen personajes que han sido previamente presentados en esta saga.

Una vez aclarado esto, pasemos al libro en sí...

Sinopsis (Propia, sin spoilers): Una mañana, Lord John sale de su club londinense habiendo descubierto algo incómodo y no muy agradable que afecta a su prima Olivia, quien se va a casar en breve, y es que su prometido padece sífilis. Decidido a no hacer pasar a su querida prima por un matrimonio así, ya que perjudicaría no solo a su salud sino también al buen nombre de la familia, decide anular el compromiso con la mayor discreción posible, pero apenas ha empezado con su plan, cuando aparece el cadáver de un compañero de armas, y debe investigar su muerte. Para su desgracia, ambos asuntos empezarán a entrelazarse y algo tan simple y que prometía ser tan privado acaba con John metido en una serie de líos y asuntos turbios bastante más serios de lo que él había imaginado.



Reseña: Es la primera vez que leo a Diana Gabaldon en una historia que no sea la de Claire y Jamie, y, la verdad es que me ha gustado. He salido bastante satisfecha con esta experiencia puesto que ya sabía que en todo lo que son referentes históricos ella se documenta hasta el más mínimo detalle. Al final del libro hay unas cuántas páginas de aclaraciones y curiosidades que así lo atestiguan (Recomiendo leerlas, no son muchas y son muy interesantes). 
La novela no es demasiado larga ni tiene sucesos históricos importantes. Se desarrolla en 1757, en Londres, donde Lord John, intentando proteger a su prima de un matrimonio con un sifilítico, acaba metido en un lío de campeonato. Le encomiendan que investigue la muerte de un compañero, y muchas de las pistas conducen a cierto burdel mediante el que Lord John pretendía desenmascarar al prometido de su prima. Grey sigue tirando del hilo y el pobre acaba vivo de milagro, porque debe pasar desde un envenenamiento hasta un secuestro marítimo. 
¿La pega que le he visto? Demasiados nombres, demasiada gente, y yo que me liaba muchísimo. Al principio no sabía quién era quién, pero por fortuna, según leía, ciertos nombres se repetían más, y me quedaba con esos. Al final no tuve mayor problema. 
Es una novela histórica, en la que se tiene que descubrir un misterio, o más bien tres, que están relacionados entre sí. Lord John es un protagonista que me ha gustado, muy típico gentleman inglés de esa época... y sabemos que tiene muy buen gusto amoroso, ¿eh? (guiño, guiño).
Por cierto, si os preguntáis qué aspecto tendrá en la serie, os presento a David Barry, nuestro Lord John Grey:

Y ahora dime que no te gusta. Venga, anda, dilo. 

Conclusión: Si te gusta la novela ambientada en esa época y con uno o varios misterios que resolver, anímate: te gustará.

Bellotómetro:

3/5 bellotas. Buena.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Viento y ceniza, de Diana Gabaldon

Hola bellotitas! Os traigo la reseña de la sexta entrega de la que ha sido mi saga del año: Outlander. Son libros muy densos y con muchas, muchas páginas, de ahí que tarde tanto en leerlos.


Título: Viento y ceniza
Título original: A breath of snow and ashes
Autora: Diana Gabaldon
Editorial: Planeta
Páginas: 1133
Precio: 14,95€ (bolsillo)
Edición: Tapa blanda de bolsillo, o tapa dura con sobrecubiertas (Actualmente descatalogada)


 El Tiempo es una de las muchas cosas que la gente atribuye a Dios. Siempre está ahí, preexistente, y no tiene final. Existe la noción de que es todopoderoso, puesto que nada puede oponerse al tiempo, ¿no es cierto? Ni montañas, ni ejércitos.
Y el Tiempo, desde luego, lo cura todo. Con tiempo suficiente, todo se resuelve: todos los dolores se engloban, todas las adversidades desaparecen, todas las pérdidas se clasifican.
Polvo eres y en polvo te convertirás. Recuérdalo.
Y si el Tiempo se parece en algo a Dios, supongo que la Memoria debe de ser el Diablo.


Sinopsis (Propia) sin spoilers: Jamie y Claire siguen con su no tan pacífica vida en el cerro de Fraser en Carolina del Norte, junto a su hija Brianna, su marido Roger y el hijo de ambos, el pequeño Jemmy, y el resto de familias que viven en el Cerro. La situación en las Colonias británicas está cada vez más revuelta, y, por Claire, Jamie sabe que se va a tornar cada vez peor, hasta que las Colonias se declaren independientes, para lo cual no falta demasiado. Ex-traidor jacobita, ha hecho un juramento de fidelidad a la corona, pero sabe bien que ese será el bando perdedor. Y, mientras tanto, la fecha indicada en aquel recorte de periódico, que relataba la muerte en un incendio de Claire y Jamie, se acerca cada vez más.

Reseña: Es muy difícil hacer una sinopsis que cuente todo lo que pasa en este libro sin desvelar nada. Jamie y Claire siguen igual de enamorados, lo mismo que Brianna y Roger. A pesar de lo que le ocurrió a éste último en La cruz ardiente, no se resigna ni se deja llevar por la desesperación. Al ser hijo de predicador, todos en el cerro lo tienen como tal, y le piden que de misas, que case, etc. Le cuesta hacer sermones largos, pero Roger nunca se rinde, y en cierto momento decidirá ordenarse sacerdote. En aquella época los sacerdotes podían tener familia, con lo cual no habría ningún problema. Desea tener otro hijo, uno que de verdad no deje dudas de que es suyo (Aunque quiere a Jemmy igualmente), pero Brianna no está por la labor. Brianna sigue teniendo una lengua muy afilada, tanto como la tenía su madre a su edad, y, al menos para mi gusto, trata a Roger bastante mal. Él la adora, pero yo estoy convencida de que se merecería otra cosa mejor.
Vamos a conocer a personajes nuevos que van a ser importantes en esta entrega: Los Christie. Malva, la hija, es una apasionada de las hierbas y de la medicina como Claire, y le encanta ayudarla en su consulta, aprender con ella, mirar cosas en el microscopio... Claire la aprecia mucho y cree haber encontrado en ella a la ayudante que siempre ha querido. El padre de Malva es todo un personaje, y va a tener importancia en el desarrollo, no le quitéis los ojos de encima. Y el desenlace y todo lo que pasa con ellos me ha dejado con los pelos de punta. No digo más.
Por otro lado, Claire va a tener una experiencia mala, muy mala. Hasta ahora todo le había pasado rozando, pero esta vez le ha tocado a ella. No me ha decepcionado porque es una mujer muy fuerte, y a sus más de 50 tacos ya no está para cambiar. Jamie se porta como un auténtico cielo con ella, y también Brianna, que a raíz de esto parece que cambia y ya no actúa como si el mundo girara a su alrededor. 
Volveremos a tener noticias de Stephen Bonnet, que, como bien dije en mi reseña de La cruz ardiente, si no hay cadáver no hay fiambre. Por supuesto que sigue vivo, y con ansias de venganza contra Jamie y contra Brianna. Temía por el pequeño Jemmy, ya que en Tambores de otoño Brianna hizo el imbécil diciéndole que era suyo, y es que Stephen muestra mucho interés en el niño y por un momento pensé que se lo iba a arrebatar. Pero la clase de venganza que busca es otra, y en este volumen tendremos ya la ración final. No volverá a dar la lata, y el cómo y el porqué tendréis que averiguarlo leyendo el libro. Solo diré que no me ha decepcionado.

Hay un buen número de capítulos (Derivados del conflicto con Malva Christie) en el que Claire va de ciudad en ciudad, y la autora nos muestra lo revuelto que está todo, y no es nada porque aún queda hasta la famosa carta de la Independencia de las Colonias. Jamie vuelve a ser considerado traidor, ya que no puede seguir luchando del lado de la Corona sabiendo como sabe que ese es el bando perdedor. Mantener a salvo a su familia es lo más importante, y si tiene que traicionar su juramento, pues qué remedio. 
Como os conté, Brianna parece que evoluciona y deja de sentirse el ombligo del mundo. Decide dar gusto a su marido (Y también a sí misma), y eso traerá una consecuencia muy feliz, pero que se volverá triste, ya que va a obligar a Brianna y Roger a tomar una decisión muy difícil y dura que afectará emocionalmente a todos. 
Y finalmente, vamos a tener la resolución de aquel famoso recorte de periódico que Brianna encontró en tambores de otoño, en el siglo XX, y que fue una de las principales causas de su viaje al pasado. Vamos a ver el incendio. Pero no todo es como parece, y mucho menos como dice el recorte. 
El libro es denso, muy denso. Tiene pasajes muy largos, que me mantuvieron en vilo, pero también capítulos cortos, que a lo tonto todos tienen un porqué. Por ejemplo, vemos mucho a Claire manipular el éter, su nueva adquisición para anestesiar a sus pacientes. Parecerá una tontería pero el éter es crucial para lo que pasa al final del libro. También tiene pasajes divertidos, como un funeral en el que la anciana muerta se levanta del ataúd y le echa la bronca a su familia por la mierda de funeral que le están haciendo. Luego tenemos al pequeño Jemmy, el niño de Brianna, que es muy travieso e inquieto y nos arrancará más de una sonrisa. Por último están Fergus y Marsali. El primero me ha decepcionado mucho, porque hasta ahora era un buen personaje y un buen marido y padre de familia, y en este libro hace muchas tonterías. Y Marsali, qué decir de ella, me parece imposible que una chica tan buena, una madraza como ella, sea hija de Laoghaire. En fin. 
Antes de leer el siguiente libro voy a atreverme con el spin-off de Lord John, que creo que lo voy a necesitar para entenderlo, o eso he leído por internet. 

La verdad es que me encanta esta saga, a pesar de su extensión sigue enamorándome, pero sus libros son tan tochos y densos que los leo poco a poco, y también porque por ahora solamente tenemos 8 libros en español (Este es el sexto) y cuando me los haya ventilado, dependeré de la autora y de Planeta para saciar mi mono de Jamie y Claire. 


Si buscáis una buena saga romántica e histórica no lo dudéis: Claire y Jamie merecen la pena. Incluso yo me mostraba reticente al principio, y miradme. 

Bellotómetro:

3/5 bellotas. Demasiado largo y denso, pero muy bueno.

¡Fans de Outlander, yo os invoco! ¿Habéis leído este libro? ¿Pensáis hacerlo? ¡Contadme! ¡Un besito!

viernes, 13 de marzo de 2015

La cruz ardiente, de Diana Gabaldon

Hola bellotitas. Traigo la reseña del quinto libro de Outlander, saga que adoro desde que conocí y que recomiendo a todo el que le guste un poco la novela romántica o de aventuras:


Título: La cruz ardiente
Título original: The fiery cross
Autora: Diana Gabaldon
Editorial: Salamandra
Páginas: 853
Precio: 14,90€
Edición: Tapa blanda sin solapas. Papel de malisima calidad y páginas que se despegan.

TITULOS DE LA SAGA:
1. Forastera / Outlander
2. Atrapada en el tiempo
3. Viajera
4. Tambores de otoño
5. La cruz ardiente
6. Viento y ceniza
7. Ecos del pasado
8. Escrito con la sangre de mi corazón
9. ¿?
10. ¿?


He vivido la guerra y he perdido mucho.Sé por qué cosas vale la pena pelear y por cuales no.
El honor y el valor son cuestiones de fondo; si un hombre está dispuesto a matar por algo, en ocasiones también estará dispuesto a morir por ello.
Y es por eso, oh Pariente, por lo que las mujeres tienen caderas anchas, esa cuenca ósea alberga por igual a un hombre y a su hijo. La vida del hombre mana de los huesos de su mujer, y en la sangre de ella su honor recibe bautismo.
Solo por amor, volvería yo a caminar a través del fuego.

Advertencia: La reseña contiene spoilers de los libros anteriores y algunos spoilers menores del presente libro.

Sinopsis (Propia) sin spoilers: En el Cerro de Fraser la convivencia entre las familias escocesas es tranquila y pacífica. Jamie y Claire son felices rodeados de su familia: Fergus y Marsali con sus dos pequeños, Brianna y Roger con el pequeño Jemmy, la atolondrada Lizzie... Sin embargo, Brianna convive cada día con el horrible recuerdo del hombre que la violó, Stephen Bonnet. Jamie es consciente de que cometió un gran error al ayudarlo a escapar de la horca, error que costó muy caro, primero a él y luego a su hija, y está dispuesto a enmendarlo. Entretanto, los habitantes de las Colonias están cada vez más hartos de las leyes y restricciones que pone la Corona Inglesa, y forman los reguladores, un pequeño ejército. Jamie es llamado a liderar a los hombres que les combatirán. 


Reseña: El libro, la verdad, se me hizo largo. Aunque es una sensación extraña, porque constantemente pasaban cosas, nunca me aburría, pero estaba deseando acabarmelo. Me encantan los Fraser, y quiero leer los siguientes que hay publicados en español, pero creo que el monazo que tenía tras el primer libro por fin se ha apaciguado. Y eso que es una edición mutilada. Por si no lo sabéis, Salamadra se dedicó a quitar partes de los libros, porque sí, porque ellos lo valen. Desgraciadamente, si queremos leer los libros en español hay que tragar, porque no existe versión sin mutilar actualmente. Incluso las versiones en digital están incompletas. De hecho, este libro que nos ocupa está descatalogado en todo el mundo, yo tuve la suerte de encontrar una librería online en Canarias donde aún tenían un ejemplar. A lo que voy es... se me hizo largo y eso que ya le faltaban partes de por sí. Si llega a estar entero... buf, hubiera tardado mes y pico en leerlo. Que no significa que apoye esta chapuza made in Salamadra. Los libros se deben publicar íntegros y es el lector quien decide saltarse lo que le de la gana, no la editorial. En fin, corramos un tupido velo.

El libro empieza inmediatamente después de Tambores de otoño. Esa misma noche, tras la famosa carta de Frank. Se espera que al día siguiente tenga lugar una doble boda: Brianna y Roger por un lado, y la de la tía Yocasta por otro. Hay problemas, porque se quieren casar como católicos, y parece ser que estaba prohibida esa religión por aquel entonces, ya que se llevan al cura. No sabemos por qué, ya que lo de evitar que se casen por este o ese rito es ridículo lo mires por donde lo mires, y se supone que el Gobernador tiene cosas mejores que hacer que secuestrar a un pobre cura para que no case a unos tortolitos. Por fortuna el cura solo es una pieza de algo que descubriremos más tarde. La parte de la boda... mira que se me hizo larga. Que si hay bodas, que ahora no, luego que sí, que una sí y la otra no... no dejan de pasar cosas, y tengo tanto cariño a los personajes que es imposible aburrirse. Pero... que sí, que peca de haberse alargado demasiado. 

El día de la boda de Yocasta va a pasar de todo. A Claire le va a salir un tipejo que la pretende, y ella ni se va a dar cuenta, pero sí el resto de los invitados. Incluyendo Jamie. La escena de Jamie celoso es indescriptible. Y también, es que vaya pieza, el tipejo que la pretende, más ridículo y no nace. Van a tener una pequeña peleita ya que Jamie por supuesto que va a defender el honor de su mujer. Contra viento y marea. Un petimetre no va a ponerle ni medio ojo encima a su Sassenach, faltaría más. Luego vamos a encontrarnos con una escena en plan Se ha escrito un crimen. Vamos, que va a aparecer un fiambre muerto en extrañas circunstancias, y todo indica que no ha sido un accidente. Claire, que es tan avispada como Jessica Fletcher, va a querer ir hasta el fondo del asunto, si hay que practicar una autopsia, se practica. 


En la batalla contra los reguladores Jamie va a estar acompañado por su mujer, como no podía ser de otra manera. Pero el que va a pasarlas canutas es Roger. Al pobre le va a suceder algo muy duro que le va a dejar marcado mucho, mucho tiempo, si no el resto de su vida. Eso ya se verá en próximos libros. Sin embargo, Brianna.. ¿creéis que la chica se mueve mucho? En principio sí, no se separa de él ni de día ni de noche, pero más tarde se dedica a contarle sus sueños erótico-festivos con Bonnet. Parece que le diera igual lo que le ha pasado a su marido. Es decir, entiendo que el que Bonnet la violara no es plato de buen gusto y no se lo deseo a nadie (Aunque si Bri no hubiera sido tan estúpida lo podría haber evitado), pero de ahí a creer que lo que le pasó a ella es lo peor que le puede pasar a un ser humano, y que los demás pueden sufrir mucho pero la que más sufre es ella... en fin.

La señora Yocasta: Cuando la conocí hace ya unos cuantos libros me cayó bien. Era la típica ancianita adorable. Y me gustaba que Jamie tuviera un apoyo así en este su nuevo hogar. Pero en este libro demuestra ser una vieja metiche y manipuladora. El tema que comenté arriba del fiambre está muy relacionado con ella, y hubiera sido más fácil si la señora no se dedicara a inventarse historietas y dijera la verdad. Se supone que su sobrino Jamie está de su lado, pero ella solo le quiere para que le haga el trabajo sucio. No cuenta con él como apoyo, y eso que estuvo a punto de nombrarlo heredero de su fortuna, episodio en donde Jamie demostró que el dinero no me importa. A la señora Yocasta parece habérsele olvidado todo eso, y yo añado: Señora, métase su fortuna por donde amargan los pepinos. Vieja metiche.

Hablando de Jamie. Que a nuestro querido pelirrojo le muerde una serpiente y está a esto de irse pal otro barrio. Por favor. Qué mal lo pasé. Primero, porque estaba ahí, a un día de distancia de su mujer, y diciéndole a Roger con gran esfuerzo sus últimas voluntades... pensé que se nos iba sin poder despedirse de ella... luego, cuando por fin están juntos, que no se pone bien. La perspectiva de Jamie cojo. Qué angustia, qué impotencia. Yo realmente... sabía que iba a sobrevivir. Sí, eso lo tenía bastante claro. Pero aun sabiendo que no iba a morir, de verdad que se me quedó en corazón en un puño. Y luego, cuando por fin Claire le cuida, la perspectiva de perder la pierna, la fiebre, que casi se nos muere el pobre, la medicación, la jeringuilla improvisada, la penincilina que era como jugar a la lotería. Y que el pobre se me echa a llorar. SE ME PARTIÓ EL ALMA, EN SERIO. 

Tiene muchas partes divertidas. La escena en la que Jamie mira por el microscopio, ve lo que él cree que son gérmenes, luego descubre que son espermatozoides, alucina porque no sabía ni que existían... y luego se entera de que son suyos. Era desternillante y tronchante.  Para muestra: 

-Ven a mirar -le ofrecí, apartándome del microscopio.
Algo intrigado, se inclinó hacia el ocular, cerrando el otro ojo en un gesto de concentración. Bizqueó un momento. Luego lanzó una exclamación de grata sorpresa.
-¡Las veo! Pequeñas cosas con cola que nadan por todas partes!
Irguió la espalda con una sonrisa encantada. Enseguida volvió a inclinarse. Experimenté una cálida sensación de orgullo ante mi nuevo juguete.
-¿No es una maravilla?
-Una maravilla, sí -confirmó él, absorto-. Mira como se esfuerzan esos pequeñajos, pujando y retorciéndose unos contra otros. ¡Y cuantos hay!
Observó unos segundos más, entre exclamaciones. Luego movió la cabeza, asombrado.
-Nunca había visto nada igual, Sassenach. Tú me habías hablado de los gérmenes, sí, ¡pero en la vida pensé que fueran así! Me los imaginaba con dientecitos, y no tienen... Y nunca pensé que tendrían esos rabos tan bonitos ni que nadarían tan apretados.
-Bueno, algunos microorganismos son así -contesté, mientras echaba un vistazo por el ocular-. No obstante, estas bestezuelas no son gérmenes, sino espermatozoides.
-¿Qué? -Puso cara de no comprender.
-Espermatozoides -repetí, paciente-. Células reproductivas masculinas. De las que sirven para hacer bebés, ¿entiendes?
Me pareció que iba a sofocarse. Quedó boquiabierto, con un atractivo matiz rosado en el semblante.
-¿Simiente? -graznó.
-Pues... sí.
Lo observé atentamente mientras vertía el té humeante en un vaso de precipitación limpio. Se lo di como tónico, pero él no le prestó atención. Mantenía la vista fija en el microscopio, como si algo pudiera saltar por allí y quedar retorciéndose en el suelo, a nuestros pies.
-Espermatozoides -murmuró para sus adentros- . Espermatozoides. -Agitó vigorosamente la cabeza y se volvió hacia mí, como si se le hubiera ocurrido algo espantoso-. ¿De quién son?
Su tono expresaba la más siniestra suspicacia.
-Pues... tuyos, por supuesto -Carraspeé, algo azorada-. ¿De quién iban a ser si no?
Como por reflejo, él metió una mano entre las piernas para asirse protectoramente.
-¿Cómo diablos los conseguiste?
-¿Cómo crees? -pronuncié, bastante fría-. Esta mañana, al despertar, los tenía en custodia.
Él aflojó la mano, pero un intenso rubor de mortificación le teñía las mejillas de oscuro carmesí. Se bebió de un trago el té, a pesar de lo caliente que estaba.
-Comprendo. -Y tosió.
Hubo un instante de profundo silencio.
-No... eh... ignoraba que pudieran mantenerse con vida -dijo al fin-. Eh... fuera, quiero decir.
-Pues no pueden si es que los dejas secar en una mancha de la sábana -le expliqué con ligereza-. Pero si impides que se sequen- señalé el pequeño vaso tapado, con una pequeña cantidad de fluido blancuzco- resisten unas cuantas horas. Y en el hábitat adecuado sobreviven hasta una semana después de... eh... ser liberados.
-En el hábitat adecuado -repitió él, pensativo-. Te refieres a...
-En efecto -confirmé, con cierta aspereza.
-Parecen muy enérgicos -aventuró, después de una breve inspección.
-Pues así deben ser -aseguré, conteniendo una sonrisa ante el avergonzado orgullo que le producían las proezas de sus gametos-. Después de todo, el trayecto es largo. Y al final les espera un terrible combate. Solo uno obtiene el honor, ¿sabes?
Levantó la vista, sin comprender.
-¿De dónde creías que vienen los bebés?-inquirí, después de informarle acerca de óvulos, espermatozoides, cigotos, y cosas parecidas, todo lo cual lo dejó obviamente bizco.
Me miró con bastante frialdad.
-¿Yo, granjero de toda la vida? Sé exactamente de dónde vienen -me informó-. Lo que no sabía era... eh... que había tanto jaleo. Creía que... eh... pues... que el hombre plantaba su simiente en el vientre de la mujer y que allí... pues... crecía. Como cualquier semilla. Nabos, maíz, melones y cosas así. Ignoraba que nadaran como renacuajos. 


Toda la parte final de Bonnet me pareció algo larga. Y lo que me mosquea es que no me fío de que pueda estar vivo o muerto. Me da igual si le veo agonizando, si contrae una enfermedad mortal, si está herido de muerte, si cae al precipicio de los cocodrilos o al prado de los escorpiones, whatever, me da lo mismo. Si no hay cadáver no me fío. Ya me fié en el primer libro y el hijoputa de Randall sobrevivió. Aunque bitch, please. Bonnet es un aficionado al lado de Randall. A hijoputismo Bonnet no llega ni a la suela de los zapatos de Randall.
Maldita Laoghaire. Mil veces maldita, niñata, caprichosa, cabrona, putón zorrón. Jamie y Claire pasando penurias por enviarle su pensioncita y ella revolcándose con otro. Así yo también soy viuda alegre, nos ha jodido. Me hierve la sangre cada vez que se la menciona. Espero que acabe mendigando en las calles de Inverness, se lo merece. 
La parte final me ha parecido genial. Empezando por la vuelta de cierto personaje al que adoro. Me quedan las ganas de saber qué le pasó con los indios. Y toda la historia del grupo de activistas viajeros, la piedra, me ha parecido super interesante. Espero que en sucesivos libros la Gabaldon nos aclare más cosas.

En resumen: Buena quinta parte de la saga. Se hace larga, pero todos los capítulos merecen mucho la pena y están conectados, nada pasa sin un motivo. Estoy deseando leer Viento y ceniza.

Bellotómetro:
4/5 bellotas. Muy bueno. 

miércoles, 4 de marzo de 2015

Tambores de otoño (Outlander 4), de Diana Gabaldon

Hola bellotitas! ¿Qué tal estáis? Yo ya he terminado mis exámenes, por ahora, así que vuelvo a mis lecturas y mis reseñas.


Título: Tambores de otoño
Título original: Drums of autumn
Autora: Diana Gabaldon
Saga: Outlander / Forastera, 4/10
Editorial: Salamandra
Páginas: 598
Precio: 12,95€
Edición: Tapa blanda sin solapas. Malísima calidad de papel, páginas que en cualquier momento se desprenderán.

Nunca he temido a los fantasmas. Despues de todo, vivo con ellos cada dia. Cuando me miro en un espejo, los ojos de mi madre me devuelven la mirada y mi boca se curva con la sonrisa que sedujo a mi bisabuelo para que yo tuviera mi destino.
¿Cómo voy a temer el roce de esas manos que se desvanecen, que se detienen sobre mí en un amor desconocido? ¿Cömo voy a tener miedo de aquellos que moldearon mi carne, dejando su rastro para vivir mucho mas allá de la muerte?
Menos aún podría temer a esos fantasmas que rozan mis pensamientos al pasar. Todas las bibliotecas están llenas de ellos. Puedo coger un libro de los estantes polvorientos y me atraparán los pensamientos de alguién muerto hace tiempo, pero todavía vivo en su mortaja de palabras.
Por supuesto, no son los ordinarios y acostumbrados fantasmas que turban el sueño y aterran al insomne. Mire hacia atrás y encienda una linterna para iluminar los rincones apartados en la oscuridad. Escuche las pisadas que resuenan detrás cuando camina solo.
Continuamente, los fantasmas revolotean y pasan a través de nosotros, ocultándose en el futuro. Miramos el espejo y vemos las sombras de otros rostros mirando a través de los años; vemos las siluetas de la memoria, erguida con firmeza en el umbral vacio de una puerta. Por sangre y por elección, creamos nuestros fabtasmas, nos perseguimos a nosotros mismos.
Cada fantasma sale espontáneamente de los terrenos confundidos del sueño y el silencio.
Nuestra mente racional dice...No, no es así....
Pero otra parte, más antigua, siempre repite suavemente en la oscuridad..Sí, pero podría ser...
Vamos y venimos por el misterio tratando de olvidar. Pero cuando una ráfaga de aire pasa por una habitación y agita mi cabello, creo que es mi madre.

Aviso: Tanto la reseña como la sinopsis llevan spoilers de los anteriores libros. La reseña contiene algunos spoilers menores del presente libro.

Sinopsis (Propia) sin spoilers: Claire y Jamie ahora están en las colonias americanas buscando una nueva vida. Por otro lado, Brianna, en el siglo XX, aun no digiere el cambio que ha dado su vida en los últimos meses. Un pequeño recorte de periódico del siglo XVIII contiene una noticia que incumbe mucho a su madre y al padre que nunca ha conocido, lo que lleva a la muchacha a tomar una gran decisión.


Reseña: Parece que por fin Jamie y Claire van a estar en paz, lejos de batallas y guerras. O eso piensan ellos. La novela empieza con unos maleantes a los que van a ahorcar. Entre ellos se encuentra Stephen Bonnet, quien logra escabullirse, y escapar de la horca gracias a Jamie y Claire. Craso error. No saben cuanto van a arrepentirse. Más adelante tendrán otro encuentro con él, y no será bueno. Stephen Bonnet parece ser el sucesor de Jonathan "Black Jack" Randall, el maldito hijo de puta de los libros 1 y 2. Pero lo cierto es que no le lleva ni a los zapatos. Randall era un capullo, un campeón del hijoputismo, le iba la carne, el pescado e incluso los pezqueñines. Le molaba ver sufrir a la gente, la tortura y someter a todo el que pudiera. Hierba mala que nunca moría. Pero Bonnet no es más que un piratucho de tres al cuarto. Que hace daño, sí, pero no más del que pudiera hacer un pirata en aquellos tiempos. Nada nuevo.
La novela va alternando unos cuantos capítulos dedicados a Jamie y Claire, y otros tantos a Brianna y Roger. Estos dos últimos parece que son pareja, y digo parece porque, aunque él la quiere y no se corta en demostrarlo, ella parece que por un lado se deja querer, pero por el otro le estorba. El personaje de Brianna es un tanto desquiciante, es como si la autora no se lo hubiera trabajado mucho. Se entiende que en los últimos meses le ha sucedido demasiado: Se ha enterado de que su padre no era su padre, de que su madre hizo un viaje el tiempo, vivió una gran pasión con un highlander y fruto de esa relación nació ella, y ahora su madre ha vuelto al pasado para ser feliz con él. Es como si su madre hubiera muerto sin haber muerto. Aun tiene que aceptar que en realidad es una Fraser. Mientras tanto, aparece un pequeño recorte de periodico de hace 200 años en el que la noticia es el incendio de la casa donde vivían Jamie y Claire Fraser, en el que no sobrevivieron. Ya sabemos que el tiempo no se puede cambiar: Ya intentaron Jamie y Claire evitar la batalla de Culloden y su consiguiente desastre, sin conseguirlo. Pero Brianna no puede dejar que eso suceda... y sin decir nada a nadie, ni siquiera a Roger, prepara su viaje, lo deja todo bien atado para que nadie la busque, y pasa a través de las piedras. Por fin va a conocer a su padre biológico, en el que lleva pensando desde que su madre se fue hace dos años.
Porque sí, entre unas cosas y otras, ya han pasado dos años. Lo que ocurrió en Viajera fue cosa de varios meses, y en este también vemos unas cuantas aventurillas. Veremos a Jamie y Claire instalarse y empezar a construir su casa en las tierras que el Gobierno de las Colonias ha concedido a Jamie, tierras que ahora se llaman el Cerro de Fraser y que están destinadas a ser alquiladas a escoceses que han cruzado el charco buscando una nueva vida, jacobitas perdonados y gente así. Junto a Claire y Jamie sigue Fergus, aquel chico que Jamie adoptó en el libro 2, que ya no es un niño y está casado con Masali, la hija de Laoghaire, a quien Jamie quiere como si fuera propia y que, por fortuna, no se parece a su madre. También está Ian, el sobrino más joven de Jamie, ya un adolescente, y a quien Jamie también adora como su fuera su hijo. Entre muchas peripecias y aventuras hay una que llama mucho la atención, y es el descubrimiento por parte de Claire, en una noche en la que se pierde, de una calavera humana. La persona a la que perteneció tenía empastes en los dientes... con lo que se deduce que es otro viajero como ella. El fantasma de ese viajero salvará la vida de Claire, y por los indios sabremos más acerca de él. Muy, muy interesante. 


Y por otro lado Brianna. Ahora voy a contar por qué me saca tanto de quicio esta muchacha. Ha estudiado para historiadora, como Frank. Sabe bien que en aquella época las mujeres debían de vestir de cierta manera. Pero no, ella se va con su ropa del siglo XX, con sus pantalones y jerseys ajustados que se llevaban en los años 70. Cree que su mentalidad abierta y moderna la protegerá ya que no es una mujer nacida y criada en el siglo XVIII y por tanto sabe cuidar de sí misma. Cuando Roger descubre que se ha ido, y no lo descubre porque ella se lo ponga fácil, sino gracias a que un pequeño detalle no sale como ella había previsto,  el chico por supuesto que sabe que debe ir tras ella. Por supuesto, la encontrará. Y a los pocos días Brianna, con su ropa del siglo XX, se encontrará con Bonnet y hará la mayor tontería de su vida. Tontería que podría haberse evitado si no hubiera llevado ropa del siglo XX y se hubiera negado a seguir a Bonnet hasta su camarote. Brianna, tan lista, adelantada y progre que eres. Si un pirata le dice a una mujer que vaya a su cuarto, está claro que solamente quiere una cosa. Parece mentira que seas historiadora!
Aun así, Brianna sigue en su camino para encontrar a su padre, y finalmente lo consigue. Y aquí es cuando me cabreo, porque Jamie estaba deseando conocer a su hija, de hecho había aceptado que nunca sucedería, era como ese sueño inalcanzable e imposible que todos tenemos. Creo que padre e hija se merecían un emotivo encuentro, cargado de cariño y ternura. Pero la Gabaldon nos lo estropea y la primera vez que Brianna ve a su padre... él está meando contra un árbol. Vaya manera absurda de estropear lo que podía haber sido una de las escenas más bonitas de la saga.
A partir de aquí empiezan los malentendidos. Jamie e Ian meten la pata hasta el fondo con Roger. Jamie se mete en la piel de padre sobreprotector, lo que eran en aquella época, que es algo que Brianna no espera, como tampoco espera que un cúmulo de malentendidos, de pequeños detalles que van a suceder. 
Brianna no esperaba odiar a Jamie Fraser de esa manera. Ese hombre del que tanto había hablado su madre, nunca pensó que sería un hombre violento, sobreprotector, dominante... y Jamie nunca pensó que esa hija a la que ni soñaba conocer iba a despreciarle como persona y como padre. Pero hará lo que sea necesario para solucionar su error y recuperar el amor y el perdón de su hija. 
Roger tampoco lo va a pasar precisamente bien. Como ya dije, todo ha sido un cúmulo de malentendidos, pero su opinión con respecto a Jamie no es muy diferente de la de Brianna. Los indios no lo van a tratar como a un invitado y en más de una ocasión vamos a temer por su vida. De aquí va a salir un Roger curtido, que sabe lo que es ser un prisionero y vivir codo con codo con la muerte durante muchos meses.
Frank también va a tener su protagonismo en la parte final. Una vieja carta que escribió hace muchos años, y que Roger podrá recitar a Jamie y más tarde a Claire, nos va a aclarar la clase de persona que era. Por supuesto, da para muchas interpretaciones, habrá quien piense que actuó por amor y habrá quien piense (como yo) que lo hizo por egoísmo y por hacerle un corte de manga al jacobita que le arrebató el amor de su mujer. El caso es que Frank está ya muerto, Claire no le guarda ningún rencor, y Jamie siempre tendrá que luchar contra un fantasma. No solo por su mujer, sino también por su hija, para la cual Frank siempre será mil veces mejor padre y mejor persona que él.


En definitiva, Tambores de otoño es un libro sobre todo dedicado a los padres. Se habla mucho de ellos y de su figura. Frank fue el padre de Brianna de una manera para ella perfecta, Jamie y Brianna deben aprender a aceptarse, cosa que no será fácil, y Roger también debe aceptar lo que supone ser padre, aunque no sepa si el hijo lleva o no su sangre. 


Jamie dijo algo en gaélico a los caballos y aminoraron la marcha.
-En una ocasión pasé una noche así, sabiendo que me iban a colgar por la mañana. Y sin embargo viví, gracias a alguien que corrió un gran riesgo para salvarme.
-Ya veo -murmuró Bonnet-. Entonces usted es un asgina ageli.
-¿Sí? ¿Y eso que es?
 -Es un término que usan los indios, los cheroquis de las montañas. Lo aprendí de uno que me servía de guía. Quiere decir "medio fantasma", alguien que debía morir pero sigue en la tierra:una mujer que sobrevive a una enfermedad mortal, un hombre que escapa de las manos de sus enemigos. Dicen que tiene un pie en la tierra y otro en el mundo de los espíritus. Puede hablar con ellos y ver los nunnahee, la Gente Pequeña.
-¿Gente Pequeña? ¿Como los duendes? -Jamie parecía sorprendido.
-Algo por el estilo. Los indígenas dicen que los nunnahee viven dentro de las rocas, en las montañas, y salen para ayudar a su gente en tiempo de guerra u otras desgracias.

Bellotómetro:

3/5 bellotas. Un buen libro lleno de aventuras que, entre otras cosas, hará reflexionar sobre lo que significa la paternidad.

sábado, 14 de febrero de 2015

Viajera (Outlander 3), de Diana Gabaldon

Hola bellotitas! Feliz día de San Valentín! No traigo las recomendaciones para este día, después de todo, a cada uno nos gustan las historias de amor de una manera, hay a quien ni siquiera le gustan. Pero, en cambio, os traigo la reseña de la tercera parte de una historia de amor bella y preciosa, que me está llenando como ninguna lo había hecho. Ahí va:


Título: Viajera (Outlander III)
Título original: Voyager
Autora: Diana Gabaldon
Editorial: Salamandra
Páginas: 636
Precio: 12,90€
Edición: Mala es decir poco. Tapa blanda sin solapas porque es de bolsillo, pero el pegamento es de chichinabo, las hojas se le caen... vergüenza tendría que darles a esta gentuza de Salamandra.


RESEÑA ATRAPADA EN EL TIEMPO

Cuando yo era pequeña nunca quería pisar charcos. No porque temiera mojarme los calcetines o pisar gusanos ahogados; era, en general, una criatura sucia, con una bienaventurada indiferencia hacia cualquier tipo de mugre.
Era porque no creía que aquel espejo liso sólo fuera una fina película de agua sobre la tierra sólida. Estaba persuadida de que era una puerta hacia algún espacio insondable. A veces, al ver las diminutas olas provocadas por mi proximidad, pensaba que el charco era profundísimo, un mar sin fondo en el que se ocultaban la perezosa espiral del tentáculo y el brillo de la escama, con la amenaza de enormes cuerpos y dientes agudos a la deriva, sin lentes, en las remotas profundidades.
Y entonces, bajando la vista al reflejo, veía mi propia cara redonda y mi pelo rizado en una extensión azul sin contornos, y pensaba en cambio que el charco era la entrada a otro cielo. Si lo pisaba caería de inmediato y seguiría cayendo, más y más, en el A espacio azul.
Sólo había un momento en que osaba caminar a través de un charco: era en el crepúsculo, cuando asomaban las estrellas vespertinas. Si al mirar en el agua veía allí un alfilerazo luminoso, entonces podía chapotear sin miedo, pues si caía en el charco y en el espacio podría aferrarme a esa estrella, al pasar, y estaría segura.
Aún ahora, cuando veo un charco en mi camino, mi mente se detiene a medias (aunque mis pies no lo hagan) y luego sigue su camino, dejando atrás sólo el eco del pensamiento:
¿Y si esta vez cayeras?

Aviso: La reseña contiene spoilers importantes de los libros anteriores y algunos spoilers leves del libro.

Sinopsis (Propia) sin spoilers: Tras enterarse de que Jamie Fraser no murió en la batalla de Culloden, Claire, ayudada por Roger Wakefield, seguirá su pista a través de los documentos dejados 200 años atrás. Una vez descubren todo lo que sucedió, Claire deberá decidir entre volver al siglo XVIII e intentar encontrar a Jamie, el amor de su vida, o permanecer junto a su hija y su vida en el siglo XX.

Reseña: Jamie estaba muerto. Pero... no, no lo estaba. Los muertos no sienten dolor, ni oyen, ni ven. Efectivamente, Jamie no había muerto en Culloden. Ahí estaba. Había dejado ir a Claire embarazada porque sabía que él iba a morir. Sin embargo, sin ella, su vida no tiene sentido y solamente espera que alguien le mate definitivamente. Como recordaréis, el anterior libro acababa abruptamente con la revelación por parte de Roger de que Jamie no murió en Culloden. Claire no puede creerlo, pero ahí están las evidencias. A partir de aquí vamos a ir siguiendo las pesquisas de Claire, ayudada por Roger. Como buen historiador, él sabe moverse entre libros y documentos históricos, y le será de gran ayuda. Al mismo tiempo que llegan a una evidencia sobre lo que pasó con Jamie, retrocedemos al pasado y vemos lo que a éste le sucedía. Y así, vamos siguiéndole la pista. Efectivamente, no murió en el campo de batalla, y lo que sucedió después fue un compendio de hechos que hicieron que siguiera con vida. Si es que se puede llamar así, porque la vida sin Claire no merece la pena ser vivida. Primero, siete años solo en una cueva, saliendo una vez al mes para asearse. Siete años sin más compañía que ocasionalmente la de Fergus, su hermana Jenny o su cuñado Ian, que le traían algo para que no muriera de hambre. Pero, sobre todo, siete años en los que el recuerdo de Claire es lo que más le acompañaba. Su amada Claire a la que tuvo que devolver a su tiempo, con su marido Frank, para así salvar a ésta y a su futuro bebé de una muerte segura. Podéis imaginar la angustia, la tristeza y el dolor, porque están retratados magistralmente. Os puedo jurar que me temblaba todo el cuerpo mientras leía, y no de frío precisamente. Es tremendamente triste y doloroso. 

Yo. Básicamente, así me encontraba.

Y luego, cuatro años en una prisión. El hambre y la posguerra no son fáciles, y la familia de Jamie está pasándolo mal. Hambre, pobreza, enfermedades. Sabiendo que hay una recompensa bastante sustanciosa por su cabeza, Jamie decide entregarse para que ese dinero ayude a su hermana, cuñado y sobrinos a sobrevivir. Y así es llevado a la prisión. Jamie cree que quizás entonces tenga la suerte de morir y que acabe este infierno... pero no. Como bien dijo Claire, por aquel entonces ya no ahorcaban a los traidores jacobitas. Cuatro años más encerrado y condenado a trabajos forzados, con grilletes en manos y pies, torturado, malviviendo junto con otros como él. 


En esta parte de la historia vamos a volver a ver a Lord John Grey, a quien ya conocimos brevemente en el libro anterior. Este hombre en un principio no vamos a saber muy bien de qué palo va, y si podemos confiar en él o no, pero más tarde veremos que las cosas no son lo que parecen. Hacedme caso, Lord John es una buena persona. Y me alegro mucho de que la Gabaldon aquí meta un personaje gay, en una época donde no estaban no solo bien vistos, es que ni siquiera estaban permitidos. Y consecuentemente, es un personaje atormentado, que vive con miedo. Y si alguien se lo preguntaba... por supuesto, no es de piedra. Si nosotras a estas alturas ya estamos total y absolutamente locas y enamoradas de nuestro hombretón pelirrojo escocés, él no iba a ser menos. Pero... ché! Se siente, John. Nos caes muy bien pero el corazón de Jamie tiene dueño desde hace muuuucho! Lo siguiente que Claire descubre es que los prisioneros fueron llevados al Nuevo Mundo y allí los esclavizaron. Oh nonononono! Jamie no puede acabar así! Pero tranquilas... Lord John está de acuerdo con nosotras y no lo va a permitir. Y él tiene contactos, enchufes e influencias. Así Jamie acaba en la mansión de una buena familia, amigos de Lord John, como mozo de cuadras. Sin sueldo y sin libertad pero con un techo sobre su cabeza, un plato de comida cada día y un trabajo más que respetable. Nos alegramos mucho por él porque parece que se acabaron sus penurias... pero no. Porque, a pesar de todo, el recuerdo de su mujer sigue con él. No hay día en el que no piense en ella y no sufra por lo mucho que la echa de menos y cuanto ansía estar a su lado. Y es que... llevan ya muchos años sin verse. Concretamente, 18. Esos son los años que han pasado desde que se separó de su mujer hasta que la familia le da la tan ansiada libertad. No sin que en esos últimos 7 años sucedieran algunos líos que hay que tener en cuenta pero que será mejor que descubráis vosotras mismas. Os aseguro que no tienen desperdicio. Pero, a lo que iba, que son ya 18 añazos sin su mujer. 


Y Claire, 20 años creyendole muerto. Para Claire tampoco han sido felices en absoluto. Volvió con Frank, sí. Durante la primera parte del libro los años de Jamie se intercalarán con los de Claire. Podremos ver el reencuentro entre ambos tras los tres años que ella pasó junto a Jamie. Como su caballerosidad inglesa fue lo que hizo que no abandonara a Claire, aun sabiendola embarazada de otro hombre. En principio solamente iba a acompañarla durante el embarazo, pero al nacer Brianna, la pequeña les robó el corazón a los dos, y Frank no dudó en darle su apellido. Aun así, no fueron años fáciles. Ya no era lo mismo, naturalmente. Y todo lo que Claire le contó acerca de Jamie para Frank no eran sino desvaríos y alucinaciones. ¿Quien va a creerse una cosa así? Ah, y sí. Claire le contó ese pequeño detalle:

-Ya te lo dije: Crucé una piedra y acabé doscientos años atrás. Y allí conocí a tu maldito antepasado Jack Randall.
Frank parpadeó, completamente desconcertado.
-¿A quién?
-A Jack Randall, el Negro. ¡Y era un pervertido, sucio y asqueroso!
Frank se había quedado boquiabierto, al igual que las enfermeras.

Sin embargo, cada mañana, al despertarse, no es a Frank a quien Claire busca junto a ella. 20 años viviendo con el recuerdo de su gran amor, y viéndole cada día en las facciones de su hija, que es como una versión femenina del joven escocés. Ahora sabe que está vivo. Que, tras ser puesto en libertad, volvió a Lallybroch. Legalmente, nada le impediría volver con él. Solo... una hija. Mayor de edad, sí, y con suficiente autonomía para valerse por sí misma, pero... ¿qué madre abandonaría a su hija? Aquí debo hacer un inciso y es sobre el personaje de Brianna. En el anterior libro se comportó como una auténtica gilipollas egoísta, que llamó a su madre mentirosa y perra, entre otras lindezas. Aquí ya sabe que la historia que su madre le contó es real porque ella misma ha visto con sus propios ojos a Geillis Duncan ser absorbida por las piedras de Craigh na dun. Claire es una madraza, lo ha sido durante estos 20 años, y no dejaría a su hija sola. Sin embargo... es la propia Brianna la que pega un cambio y le dice que se vaya con su amor. Y se lo dice de corazón, sin acritud y sin falsedades. Bien por la niña, pero no me pega para nada con la Brianna del anterior libro. No, lo siento, no me lo creo, no puedes comportarte como una caprichosa rastrera y al día siguiente ser la mejor hija del mundo. No. 

Y ya, por fin, por fin, por fin! Lo estaba deseando desde que cogí el libro, Claire, vuelve, vuelve con él, vamos!!! Lo deseas tú, lo desea él, lo desea toda tu audiencia! Cuando por fin empieza a moverlo todo, presenta su renuncia el su trabajo, compra un vestido de época, deja todas sus posesiones a nombre de su hija... por fin. Va en serio. Va a volver y lo hará para quedarse. Cuando por fin toma un taxi hasta el círculo de piedras y las tiene ante ella, yo os juro que en mi cabeza oía hasta banda sonora, de estas tipo orquesta sinfónica, porque este era el gran momento, el momento en el que ella decide su vida, su destino, no ha sido una casualidad, un accidente o un incidente, ella es ahora quien toma las riendas y decide lo que quiere. Es, por supuesto, la decisión más importante que había tomado hasta el momento. Y lo que a esa decisión la hace grande es precisamente que no hay influencias, es ella y solamente ella quien decide.


Y no penséis que esto ya es la parte final del libro. Ni de cooooña. No hemos llegado ni a la mitad. por supuesto, Claire sabe donde está Jamie, sabe que está en Edimburgo y que tiene una imprenta. Encontrarle fue fácil. ¿Qué he de decir sobre el reencuentro? Pues que es muy bonito, pero no es tan emocionante como podía haber sido. Desde luego, no esperaba que nada más verse corrieran a los brazos del otro y se pusieran a fornicar ahí mismo como conejos, y menos mal que no es eso lo que hacen. Es un reencuentro muy emotivo, pero podía haberlo sido más. Después de 20 años... creo que ambos se lo merecían. En fin. Después de esto, hay un no parar, en seguida nos metemos en acción y es que Jamie, desde que recuperó la libertad dos años atrás, no ha estado quieto, y sus negocios no han sido del todo limpios. Tras unos cuantos capítulos vamos a volver a Lallybroch y a enterarnos de un pequeño secretito que no nos va a gustar nada, solamente va a contribuir a alimentar el odio que ya teníamos hacia una vieja conocida y va a hacer que le pongamos una cruz a Jenny porque, si bien sus intenciones en un principio no eran malas, lo que hace en este capítulo no tiene perdón ni explicación. Aunque después de todo... todo eso que pasa a continuación va a servir para que la relación entre Claire y Jamie se haga aun más fuerte. Ambos han cambiado en estos 20 años, y es normal. Siguen queriéndose con locura, pero ya no son los mismos. Y aunque la esencia de cada uno de ellos siga ahí, esos 20 años no han pasado en balde. Jamás recuperarán el tiempo perdido pero ese amor tan grande jamás murió.

-Tú me obligaste a irme. ¿Y ahora quieres echarme la culpa por haberte obedecido?
Se dio la vuelta hacia mí con los ojos oscurecidos por la desesperación.
-¡Tuve que hacerlo! ¡Por el bien de la criatura! -Involuntariamente, desvió la vista hacia la percha donde pendía su abrigo con las fotos de Brianna en el bolsillo. Luego bajó la voz-. No, no puedo arrepentirme de eso, cualquiera que haya sido el precio. Habría dado la vida por ella y por ti. No puedo criticarte por haberte ido.
-Pero me culpas por haber vuelto.
Sacudió la cabeza.
-¡No, por Dios! ¿Sabes lo que significa vivir veinte años sin corazón? ¿Ser apenas media persona, acostumbrado a vivir con lo poco que resta, llenando el vacío con lo que encuentras a mano?
-¡Y a mí me lo cuentas! -Forcejeé para liberarme, sin mucho éxito-. ¡Claro que lo sé, maldito cretino! ¿O crees que volví para vivir con Frank por siempre jamás?


Podría decirse que el libro se divide en tres partes: La primera, los 20 años perdidos. En los que veremos el infierno de Jamie con todo lujo de detalles, y algunos detalles de lo que para Claire fueron esos años: El reencuentro con Frank, el nacimiento de Brianna, la vida en común con él, las peleas, los cuernos y su posterior accidente mortal. La segunda parte, el reencuentro con Jamie, que aun no siendo tan happy como esperábamos, tiene mucha cola y mucha miga, ya que ambos han cambiado y han sucedido muchas cosas. Cuando se conocieron, 23 años atrás, ambos eran casi un lienzo en blanco. Jamie supo el secreto de Claire y estuvo con ella en todo momento. Claire fue testigo del hecho que arrebató la inocencia de Jamie, y en ninguno de esos dos momentos abandonaron, sino que permanecieron juntos y se aceptaron mutuamente. Ahora ese proceso va a llevar varios capítulos, no exentos de discusiones y peleas. Por supuesto, el amor que hay entre ellos es tan fuerte que no hay prueba que se resista. Y la tercera parte es ya la aventura. Ian, el sobrino de 14 años de Jamie, es secuestrado por unos piratas y llevado al Nuevo Mundo. Por supuesto, Jamie no va a dejarlo solo, aunque solamente de ver un barco ya se maree, si hay que irse a América, él va. El viajecito va a estar plagado de aventuras, de acción, de todo. No va a haber lugar para el aburrimiento, os lo aseguro. Y una vez allí, hay que encontrar el barco y seguir la pista del chaval. Y como no... vamos a volver a ver a Lord John. Este tipazo que tan bien nos cae y que por lo que parece va a tener un papel en todos los libros (Tiene hasta una saga propia). Pero la guinda del pastel va a ser encontrarse con todo el meollo del tema. Vamos a ver a otra vieja conocida y vamos a flipar pepinos con ella. Nos os quiero estropear la sorpresa, pero agarraos porque lo que viene aquí os va a dejar de pasta de boniato. Os adelanto que hay hasta una profecía. Sí señores!


En definitiva: Este libro me ha gustado tanto como el primero. Son diferentes, pero este me ha tocado de manera muy especial, porque la primera parte, en donde se narraban los años de Jamie, era muy cruda. Se nota lo realmente mal que lo está pasando, y es que solo hay una cosa peor que estar muerto: El que las circunstancias te hagan desear estar muerto. Os digo una cosa: No me considero una persona de lágrima fácil. Jamás en toda mi vida he llorado con un libro. Pues con Viajera lloré. Mucho. Lloré por Jamie, porque no era justo. Si ya en el primer libro, en esos capítulos finales donde consiente que Black Jack le haga ya-sabemos-qué sufrí lo indecible, en estos lloré. Porque, repito, no es justo. Han sufrido mucho, ambos. 20 años. Y es que a ambos lados de las piedras habían dejado a su mitad. ¿Sabes lo que es vivir 20 años siendo media persona? ¿Con tu corazón partido en dos? ¿Siendo un fantasma de lo que una vez fuiste, porque la vida real se ha quedado al otro lado de las piedras? 200 y pico páginas así. Angustia tras angustia hasta el extremo de que yo ya no podía más. Era demasiado. Pero seguía leyendo porque sabía que al final del camino estaba su premio. El premio para ambos, pero sobre todo para Jamie. Cuando ya no esperaba volver a ser feliz, la felicidad llama a su puerta de la mejor de las maneras. Jamie, te lo mereces. Ambos se merecen ser felices. De verdad. Y... bueno, como os decía, este libro me ha destrozado el corazón, yo nunca había llegado al extremo de llorar con un libro, y tenía que ser precisamente Jamie Fraser quien me desvirgara en ese sentido. Ya que ha tenido que suceder, me alegro de que me lo haya hecho ese pedazo de hombre.
Bellotómetro:

5/5 bellotas. Perfecto. Imprescindible.

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