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martes, 25 de octubre de 2016

El jardín de Verano (El jinete de bronce #3) de Paullina Simons

Hola, bellotitas! Hoy os traigo la tercera y última parte de una trilogía que se ha convertido en mi favorita. Durante muchos años ese puesto, el de honor, lo ocupó Jane Eyre. Pero la trilogía El jinete de bronce la ha desbancado. Por su profundidad, por su crudeza, su realismo, sus personajes inolvidables, por todo lo que me ha hecho llorar y sentir, se lleva el título honorífico.


Título: El jardín de verano
Título original: The summer garden
Autora: Paullina Simons
Saga: El jinete de bronce 3/3
Editorial: Debolsillo
Páginas: 954
Precio: 10,95€


Sinopsis (Propia, sin spoilers): Tatiana y Alexander por fin están en Estados Unidos, a salvo del comunismo y la de Unión Soviética. Con su hijo Anthony, ahora por fin parece que todo el sufrimiento quedó atrás para siempre. Pero aún les quedan muchas cosas por afrontar y muchas pruebas por las que su hasta ahora inquebrantable amor debe pasar.



Reseña: Después de sobrevivir en un Leningrado congelado, de casi morir de hambre y frío, de pasar la Segunda Guerra Mundial, de escapar de los salvajes soviéticos y su comunismo, y, en resumen, de estar vivos casi de milagro, por fin Tatiana y Alexander llegan a los EEUU y se disponen a hacer una nueva vida juntos. Sin guerras, sin hambre, sin comunismo. La pregunta es, después del epílogo que tuvo el segundo libro, donde se nos dio a entender que fueron "felices para siempre", ¿hacía falta este tercer libro? ¿Ganas de estirar la gallina de los huevos de oro? Pues, en mi opinión, este libro no está de más. No es paja. Si algo ha caracterizado a los dos libros anteriores es su realismo. No son novelitas rosas donde todo es super happy tras unos cuantos polvos y malentendidos. Los protagonistas sufren y la autora hace que el lector sufra con ellos. Porque es muy fuerte lo que les sucede. Algo como lo que han vivido Tatiana y Alexander es difícil de olvidar. En especial de Alexander. El pobre ha sido maltratado y torturado por los soviéticos durante tres años, de hecho, está vivo de milagro. Y algo así no se supera simplemente poniendo kilómetros entre la URSS y él. No se hace una raya y se empieza de nuevo. La vida para la pareja (ahora familia) no será fácil, pero lo que les une es tan fuerte, tan intenso, que merece la pena luchar por ello.


El libro se divide en cuatro partes claramente diferenciadas. Entre parte y parte hay un pequeño interludio de Tatiana con unos 14 años, cuando vivía con su familia antes de que estallara la guerra y comenzara a escasear la comida. Nos presentan a una niña nueva que llega al vecindario, llamada Saika, que resulta ser mezquina y nociva, pero Tania, con su habitual bondad, aguantará todo lo que hace. En principio no sabía qué podían aportar esos capítulos, pero tras leer el último de ellos, lo agradeces.
Hablaba de las cuatro partes. La primera tiene lugar inmediatamente después de cuando llegan a EEUU y se van moviendo de estado en estado. Alexander trabaja en lo que puede, por lo general durante varias horas, pero está el problema de que tiene secuelas de todo lo sucedido. Tiene secuelas físicas (Cicatrices en todo el cuerpo, tatuajes que le hicieron en los campos de concentración, desnutrición), pero las más importantes son las psíquicas. A Tatiana le costará volver a encontrar en ese pobre hombre al soldado del que se enamoró, y a Alexander le costará volver a ser el que era. Por no contar que el gobierno de los EEUU necesita que Alexander les haga una pequeña declaración de lo que ha venido siendo su historia, de cómo pasó a ser estadounidense y soviético sin perder ninguna nacionalidad, y demostrar que no es un espía. Tatiana teme que puedan deportarlo, teme que le puedan volver a llevar al horror en la URSS, y por eso tratará de protegerlo contra viento y marea, aunque ello le lleve a incurrir en un delito y a convertir a su marido en prófugo.
La segunda parte trata de cuando se establecen en el desierto en Arizona y Alexander empieza a trabajar en una empresa de construcción. Su jefe y el hijo de este no son lo que se dice precisamente las mejores personas. Eso Tatiana lo verá porque siempre ha tenido el don de calar a todos a la primera, pero Alexander se resistirá a ver la realidad hasta que esta salta delante de sus ojos. Mención especial a los capítulos que tienen que ver con una despedida de soltero, en donde nuestra Tatiana demuestra ser una mujer digna de admiración, y tener los dos ovarios bien puestos. No faltarán las discusiones, los gritos, pero siempre, siempre encontrarán un camino para continuar, a pesar de todo. Pero la parte realmente dura es la siguiente.
En la tercera parte Tatiana empieza a trabajar en el hospital más horas de las que ya lo hacía. A pesar de no necesitar el dinero, a pesar de que Alexander no quiere que pase tanto tiempo lejos de él, a pesar de que Anthony la echa de menos, ella añade horas y más horas, llegando hasta el punto de apenas parar por casa. Alexander le ruega mil veces que deje ese trabajo. Que la necesita. Pero ella no parece oír a su marido desesperado y necesitado de su mujer. Y, así, claro, pasa lo que tenía que pasar. No diré qué es para no chafarle la sorpresa a nadie, solo que entiendo que sucediera, y que los culpables son los dos. Sí, también Tatiana tuvo la culpa. Entiendo el comportamiento de Alexander. No lo justifico, pero lo entiendo. Ahí es cuando la pareja tiene la pelea más gorda que jamás he leído en un libro (Lo siento, Jamie y Claire de Outlander, pero Tatia y Shura os ganan, y de largo), con gritos, exabruptos, desahogos, miles de litros de veneno que salen por las bocas de ambos, y hasta violencia. Sí. Es muy fuerte lo que les sucede. Pero muy, muy real. No es un "contigo pan y cebolla" ni un "te perdono cualquier cosa que hagas". No. La vida no siempre es perfecta. Ni los matrimonios. El tener un amor inquebrantable no significa que nunca haya problemas en una pareja. Siempre los hay, de una u otra índole, y el amor ayuda a que la pareja los supere. No siempre es fácil. Y Tania y Shura nunca lo han tenido fácil. Esta es una de las cosas que más me gustan de esta saga: que te hace sufrir, pero no es sufrimiento gratuito, sino real. Deben pasar por eso para seguir. Gracias a todas las hostias que la vida les ha dado, la pareja está más unida que nunca.


La cuarta y última parte se ambienta varios años más tarde. Anthony, el hijo mayor, se ha graduado en West Point y, en contra de los deseos de sus padres, ha ido a Vietnam, al frente. El problema llega cuando el chico desaparece y no está ni siquiera en las listas de prisioneros. Los meses pasan y Alexander sabe que va a tener que emular lo que hizo Tatiana cuando era él el que estaba preso: va a tener que cruzar medio mundo y volver al horror de la guerra para encontrarlo y llevarlo a casa. Tras esos capítulos, conocemos mejor a Anthony y vemos cómo encajan muchas piezas, cómo desde que era un niño ya apuntaba maneras y se veía que su perdición era que hablaba demasiado de su padre y sus hazañas. Le costará caro, y son episodios crudos, de nuevo de la guerra. Duros, pero necesarios. 
Hay un par de capítulos finales en donde vemos a Tania y Shura ya mayores, rodeados de chorrocientos mil nietos, en una cena de acción de gracias. En esa parte me perdí un poco, ya que eran tantos nombres que perdí el hilo de quién era el hijo de quién, pero culmina con una anécdota, y es que, tenga 18 años o tenga 60, Tania siempre tiene que dejar amasado el pan para el día siguiente. Aunque a sus nietos les extrañe porque se puede comprar pan en casi cualquier sitio, Tania no puede olvidar el pan que comían en la URSS. El que les daban en las cartillas de racionamiento comunistas, que estaba hecho de cartón, cola y serrín. El vivir eso es algo que te marca para toda la vida y por eso ella cocinará siempre su propio pan.

Y ahora, vuelvo a la pregunta del principio. ¿Era necesario este libro? El segundo acabó bien. Sí, es cierto. El segundo tenía un epílogo con el que podías considerar la historia cerrada. ¿Por qué decidí leer este? Primero de todo, y el principal motivo, fue su pareja protagonista. Tania y Shura van a estar en mi corazón siempre, les voy a llevar el resto de mi vida, y me resultaba imposible saber que había otro libro que hablara de ellos y que yo no quisiera saber más. Con los dos primeros libros sufrí tanto, me emocioné tanto, de hecho hubo tantos momentos en los que se me saltaban las lágrimas, o que tenía que dejar el libro aparte porque no podía creer lo que estaba sucediendo... que son casi como de la familia. Y ahora que he leído los tres, mi opinión es que sí era necesario, porque el nivel no cae. La pluma de Paullina es preciosa, te hace sentir, te hace vibrar... yo no me considero chica de lágrima fácil y encontrar un libro que me provocara todas esas emociones, pues no lo considero tarea fácil. Antes de que esta saga cayera en mis manos solamente había llorado con un libro. Con uno, en toda mi vida. Y si hay algún libro, autor, saga, que yo sepa que me provoca estas sensaciones tan grandes, no puedo dejarlo pasar. Leer el jardín de verano para mí ha merecido mucho la pena. No se me ha caído un mito, como he leído que les ha pasado a algunas. Es todo tremendamente realista y con la historia que han tenido Tania y Shura, era necesario continuar. Por supuesto, quien quiera, puede dejarlo en el 2, ya que este sería opcional, pero yo decidí seguir y no me arrepiento.

BELLOTÓMETRO

Valoración libro:
5/5 bellotas. Inconmesurable.


Valoración saga:

5/5. La mejor que he leído en toda mi vida.

lunes, 8 de junio de 2015

Al final de la calle 118, de Clara Cortés

Hola bellotitas! ¿Qué tal estáis? os traigo la reseña de un libro que no me ha dejado indiferente. Ahí va:


Título: Al final de la calle 118
Autora: Clara Cortés
Editorial: Plataforma Neo
Páginas: 348
Precio: 16,90€
Edición: Tapa blanda con solapas. Cosido y fresado.

AGRADECIMIENTOS A PLATAFORMA NEO POR EL EJEMPLAR

Sinopsis (Propia, sin spoilers): Desde que su madre las abandonó, Valeria y su hermana mayor Raven han tenido que aprender a ganarse la vida. Raven como prostituta y Valeria como modelo. Sus vidas no han sido fáciles en absoluto. Pero un día Valeria conoce a un chico que toca la guitarra, y parece que todo va a cambiar.

Reseña: Bueno, empezaré diciendo que sabía de qué iba el libro y aun así la historia me atraía. Siempre me han ido estas historias de superación personal, mujeres valientes y sufridas... y esta, desde luego, lo es. 
Valeria está a punto de cumplir los 18 años. No ha terminado el instituto, ya que su hermana tuvo que sacarla para que empezara a trabajar. Necesitaban dinero con urgencia. Ambas malviven en un motelucho de mala muerte y en muchas ocasiones no llegan a fin de mes. Sus vidas están llenas de miseria y lo peor es que no parece que puedan salir de ella. Raven es prostituta y no precisamente por elección. Ha sacado a su hermana adelante durante bastantes años, incluso tuvo una niña a la que tuvo que dar en adopción porque no podía mantenerla, y ese hecho la dejó profundamente marcada. Valeria trabaja como modelo para marcas de ropa juvenil, pero los trabajos que le salen son pocos y no demasiado bien pagados. Las cosas empiezan a cambiar el día que conoce a Simon. Es un chico alto, algo torpón y tímido, pero un encanto. Se empieza a llevar bien con Valeria desde el primer momento, y siempre va a estar ahí para echarla una mano cuando lo necesite. Es el amigo que todas querríamos tener. Poco a poco Simon nos va presentando a su familia: Su padre, el policía, su madre, a la que nadie le cae bien, y su abuelo. Un cascarrabias que es el mejor personaje de la novela. En serio: Os va a encantar. 


La relación entre Valeria y Simon es lenta. Muy lenta. Tanto que llegaba un momento en el que yo pensaba: ¿Pero os vais a liar o qué? ¡Que lleváis 300 páginas pelando la pava! Él por tímido y ella por cabezona. Me hubiera gustado que pasara algo entre ellos antes porque era super obvio que se gustaban mucho. Pero es una relación muy tierna. Al igual que la trama que tiene la pequeña de Raven. Vamos a saber más sobre esta niña, que por cierto, es un encanto. Sobre esta trama, debo decir que me pareció bastante predecible: En cuanto cierto personaje habló de que tenía una hija de cinco años, supe que tenía que ser ella. También supe que Valeria no diría nada a Raven ni a los padres adoptivos. Algo predecible en ese sentido. Me hubiera gustado que la autora se arriesgara un poco ahí y no donde finalmente lo hizo (Luego hablo de eso).
En la novela, llega un momento en el que Raven toca fondo. Su vida es tan miserable que no puede más. Y Valeria tiene que dejarlo todo para cuidar de ella. Ese es un momento muy bonito, en el que ambas comprenden que son una familia, aunque no tengan padres, no están solas porque se tienen la una a la otra. Y parece que van a salir a flote porque Simon, que es un cielo, les brinda la oportunidad para que Raven pueda salir de la calle.
Y cuando parece que por fin salen del agujero de mierda en el que estaban... cuando parece que por fin esta historia de superación va a tener su final feliz tan merecido... todo se va al garete. 
Pues sí bellotitas, esta novela iba genial, de hecho era casi perfecta, estaba llena de pequeños detalles que la hacían maravillosa y asimismo hacían que no importara demasiado todo aquello que era predecible. Pero la autora se quiso arriesgar, y en mi opinión metió la pata, porque nos pone un final que no pega ni con cola. ¿Y a qué me refiero con esto? Pues, por ejemplo, si estás leyendo una novela trágica que hacia la mitad y según se acerca el final ya intuyes que va a acabar como el rosario de la aurora, acaba así y no pasa nada porque era lo que pegaba. No pegaría que acabara bien. Como en esta novela no pega que acabe como acaba. Ni Valeria, ni Raven, ni Simon se merecían algo así. Es totalmente injusto.

Bellotómetro:

3/5 bellotas. Muy bonita novela, pero el injusto final la echa a perder.

jueves, 29 de mayo de 2014

Si decido quedarme, de Gayle Forman

Hola bellotitas! Os traigo la reseña de un libro que me ha decepcionado muchísimo:


Título: Si decido quedarme
Título original: If I stay
Autora: Gayle Forman
Editorial: Salamandra
Precio: 12,50€ (Tapa blanda) o 5,95€ (bolsillo)
Páginas: 182

Sinopsis (Propia) sin spoilers: Mia vive feliz con sus padres, su hermanito y su pasión por el violonchelo. Tiene un novio, Adam, también músico, al que adora. De repente, una mañana, un accidente de coche se lleva por delante la vida de sus padres y deja a Mia y a su hermanito muy graves. Aunque está en coma y se debate entre la vida y la muerte, Mia puede verlo todo, oír todas y cada una de las palabras de los médicos y de los familiares y amigos que se acercan a la UCI. Es como si su subconsciente, o su alma, se hubiera separado de su cuerpo y pudiera ver, escuchar y seguir a cualquiera de sus seres queridos. Viendo y escuchando empieza a rememorar varios episodios de su vida, y es cuando se da cuenta de la situación en la que se encuentra y tendrá que decidir si se va con sus padres o se queda con su novio y sus amigos. 


Hay una palabra que para mí define este libro y es: decepcionante. No voy a mentir, si lo he leído ha sido porque en unos meses tendremos por aquí la peli, y el trailer me gustó. Y ya se sabe que los lectores vamos al cine con el libro leído (O al menos lo intentamos). Y juro que si he leído este libro hasta la última página era porque no llegaba a las 200. Llega a tener las 400 de siempre y lo hubiera mandado a la porra. 

El libro empieza bien. Nos presenta a Mia y a su familia. Todo lo narra Mia en primera persona. Tiene unos padres maravillosos y un hermano pequeño adorable. Quiere ser violonchelista profesional y ha hecho una prueba en la prestigiosa academia Juilliard. Su novio, Adam, toca en su propio grupo musical. Enseguida llega el fatídico accidente y Mia sigue narrando, ve a sus padres muertos, incluso se ve a sí misma inconsciente. Al poco rato llega una ambulancia y rápido los servicios de emergencias hacen su trabajo. Sus padres han muerto, pero su hermanito y ella son llevados a la UCI. Por supuesto, Mia está totalmente shockeada, lo que es normal ante un accidente así. 


El problema es lo que viene después. Porque cuando llega al hospital empieza a recordar escenas, anécdotas de su vida. Su pueblo, sus padres, su novio, su mejor amiga... un poco de todo. Desde el cómo conoció a vuestra madre a su novio, su primera cita, una fiesta de Halloween con él, como conoció a su mejor amiga, momentos que ha pasado con ella, conversaciones con su madre, con su padre, el nacimiento de su hermanito, cómo entró el violonchelo en su vida y cómo consiguió hacerles ver a sus padres que no era un capricho pasajero. 

Todo esto lo va contando según van pasando las horas en la UCI. Y el problema es que a mí todas estas cosas que ya habían pasado me importaban más bien poco. ¿Sabéis ese dicho de que a los que de verdad les importas los verás en la cárcel y en el hospital? Pues en ese sentido Mia puede considerarse afortunada, porque van a verla muchas personas. Pero en lugar de que podamos escuchar lo que se cuenta en la sala de espera, de saber lo que sienten sus familiares ahora, de ver cómo se dan ánimo mutuamente (Que sería lo que en el libro le daría ese punto emotivo que a veces nos mola tanto), vuelve a escena pasada. Una y otra vez. Y las escenas es que ni se continúan, te puede contar una del instituto y luego una del colegio, o una fiesta, o lo primero que a la autora se le ocurriera. No siguen ningún tipo de orden, lo cual hizo que me confundiera mucho y ya no supiera donde, o más bien cuando me encontraba. Leía los recuerdos de Mia y pensaba ¿Esto sucedía antes o después de aquel otro capítulo en el que pasó tal cosa importante?  Porque estaría bien saberlo para saber en qué punto estamos y ayudaría a entender la escena y a los personajes... pero no. Te lo tienes que figurar. 


Se supone que todas esas escenas, todos esos flashbacks, ayudan a que el lector entienda el presente. En mi caso, no solo no ayudó, sino que le restó mucho interés. Cuando por fin volvía al presente y veía a uno de los familiares o amigos, y parecía que la historia avanzaba un poco, toma, otro flashback. Y así no llegábamos a ninguna parte. La historia no avanza. Diréis: ¿Y cómo va a avanzar, si la chica está en coma postrada en la cama? Pues con los que están fuera. Con saber un poco cuales iban a ser sus elecciones ahora que se ha quedado huérfana. La única anécdota que hace que cobre un poco de vidilla el libro es que a Adam, su novio, no le dejan pasar porque no es familiar. Pues entre él y sus otros amigos montan un numerito con una cantante famosa para distraer a las enfermeras y que así Adam se pueda colar. Le da movimiento al libro, sí, pero a mí me resultó totalmente irreal. Una enfermera no puede ausentarse de su puesto porque haya un famosete en el pasillo. Aparte de que me pareció una payasada y no entiendo cómo pudo salir bien. Supongo que la autora no ha tenido a nadie en la UCI y se imaginaría que funcionaría así. 


Por lo demás, el libro no me ha conmovido lo más mínimo. Ni me ha llegado, ni he llegado a sentir pena o angustia por nadie. No me ha transmitido lo más mínimo. Iba con las expectativas muy altas y me he pegado un bacatazo. El mayor problema es la falta de argumento. Simplemente es Mia decidiendo si se queda o no. Pedazo de trama. Solo ha habido un pequeño párrafo que realmente me gustó y es este:
El abuelo no se seca la cara ni se suena la nariz. Deja que las lagrimas caigan sin más. Y cuando la fuente de su dolor se seca momentáneamente, se inclina y me besa en la frente. Luego se encamina hacia la puerta, pero de pronto vuelve rápidamente a mi lado, agacha la cabeza al nivel de mi oreja y susurra:
-Tranquila. Si quieres irte, no pasa nada. Todo el mundo quiere que te quedes. Y yo, más de lo que he deseado ninguna otra cosa en mi vida.-Se le quiebra la voz por la emoción. Carraspea, respira hondo y continúa.-Pero ese es mi deseo, y comprendo que quizá tú tengas tus motivos para querer otra cosa. Entenderé que decidas irte. No pasa nada si tienes que dejarnos y decides dejar de luchar. No te preocupes por nosotros. 
¿Veis? Ese párrafo es bonito. Pero no os engañéis, el libro no es en absoluto así. Es muy insulso, para mi gusto, claro. El abuelo de Mia es el personaje que más me ha gustado, y creo que es por este párrafo en el que se abre totalmente.


Otra cosa que me ha dejado totalmente a cuadros ha sido el final. Vamos a ver, creo que todos sabemos cual es la decisión que toma Mia (Y más sabiendo que hay una segunda parte llamado Lo que fue de ella). Pero lo que me dejó así no fue lo que decidió sino cómo nos lo pintó la autora. Y es que te deja sin saber qué pasó realmente. Es como si quisiera hacer una escena toda emotiva y le saliera un churro. No voy a reproducir la escena pero es muy WTF. Pero bien mirado, acorde al resto del libro. Porque está lleno de carencias. El libro estaba muy lleno de cosas, sí, pero para mi gusto palabras vacías. Es lo que vengo a decir con lleno de carencias. Al igual que el final. Ese final no es nada. 
Me da pena porque la autora tiene potencial. Es un libro que podía haber dado mucho más de sí pero la autora no quiso. Y es que, una de las reglas del escritor es "Si tienes que añadir un montón de vueltas al pasado para hacer tu libro entendible, estás contando la historia equivocada". Estoy de acuerdo y este libro es un perfecto ejemplo.
Bellotómetro:
1/5 estrellas. Aburrido, sin trama, demasiados flashbacks, lleno de carencias.

Ahora es cuando os pregunto si coincidís conmigo y todos me decís que adoráis este libro. Venga va, que no os de miedo llamarme insensible si queréis xD ¿Habrá alguien que piense lo mismo que yo?





domingo, 18 de mayo de 2014

Un monstruo viene a verme, de Patrick Ness

Hola bellotitas! Hoy os traigo la reseña de un libro que me ha impresionado muchísimo:


Título: Un monstruo viene a verme
Título original: A monster calls
Autor: Patrick Ness, sobre una idea original de Siobhan Dowd
Editorial: Debolsillo, Nube de tinta
Páginas: 212
Precio: 14,95€
Edición: Tapa dura con sobrecubiertas, papel satinado e ilustraciones de Jim Kay (Debolsillo) o tapa blanda con solapas, sin ilustraciones (Nube de tinta)

Según nos cuentan en el interior del libro, la idea original, así como sus personajes, premisa e inicio, fueron de Siobhan Dowd, pero esta murió sin poder llevar a cabo su propósito, de modo que fue Patrick Ness quien finalmente la llevó a cabo. El libro está dedicado a ella.
Este libro tiene dos ediciones en español. Una por la editorial Debolsillo y otra por la editorial Nube de tinta. Por contra de lo que pueda parecer, la edición de bolsillo es muy superior a la de Nube de tinta. Ambas cuestan exactamente lo mismo, pero la de Debolsillo tiene tapa dura y por dentro unas preciosas ilustraciones que le dan mucha fuerza a la novela. Si quisierais comprar el libro, sin duda os recomiendo que os decantéis por la de Debolsillo. La portada es la que muestro al principio de esta entrada, mientras que la portada de Nube de tinta la tenéis debajo de estas lineas. Ya veis que no hay lugar para las confusiones :)


Sinopsis (Propia) sin spoilers: Conor tiene trece años. Su madre está muy enferma de cáncer, pero el niño tiene la firme convicción de que su madre va a salir adelante. Por las noches tiene una pesadilla en la que un monstruo tiene a su madre, él la intenta salvar, pero finalmente la suelta y su madre acaba engullida por el monstruo. Una noche recibe la visita de un monstruo, pero no es el de su pesadilla, sino otro, que va a contarle a Conor tres historias y después querrá que Conor le cuente la suya. Que no es otra que la verdad.


Reseña: Veamos, este libro es tan cortito que se puede leer perfectamente en un día. Yo recomiendo leerlo rápido, no en un día si no podéis, pero no ir dejandolo y que dure. Este libro, a pesar de ser corto, es muy intenso, y para sentir lo que este libro quiere que sintamos hay que leerlo en una semana como mucho. Porque veréis, para la madre de Conor el tiempo casi que cuenta, se le escapa, y si habéis conocido el caso de un enfermo de cáncer sabréis que así es. Los "ya lo haré, tengo tiempo" no existen para ellos. Por eso hay que leer el libro en unos pocos días, para que sintamos como el tiempo se nos echa encima, para que vivamos la angustia de los familiares que saben que es el final. Si espaciamos la lectura del libro nuestro cerebro se hará una idea de que todo es lento y tranquilo, y realmente no es así, por eso recomiendo leerlo en unos pocos días.

Conor, como os decía, tiene trece años. Va al instituto y allí una panda de matones le hace bullying. Los profesores no se atreven a castigarle ni a regañarle, haga lo que haga, porque son sabedores de la enfermedad que tiene su madre y no quieren hacer que la situación del niño sea aún más insostenible. Al llegar a su casa le espera su madre. La quimio y el resto de tratamientos que recibe la han dejado sin pelo, y, como cualquier enfermo de cáncer, está muy debilitada. Conor cree que el tratamiento le hará efecto y que se curará. No quiere ni oír hablar de lo contrario. Adora a su madre con todo su corazón. Viven solos, ya que su padre se casó con una jovencita y se fue a vivir a los Estados Unidos. Nunca tiene tiempo para hacerles una visita, y, cuando lo tiene, siempre le surge algo en su nueva familia que le impide tomar un avión. Cuando la abuela de Conor llega a casa a ayudar a su madre, Conor no se lo toma nada bien. No se lleva bien con ella, por no decir que no la soporta. 


Os comentaba que Conor tenía una pesadilla en la que tenía a su madre sujeta de las manos y esta se le escapaba, se la llevaba un monstruo. Esa pesadilla se le repite varias noches. Pero cierta noche, a las 00:07, el viejo tejo que hay cerca de su casa se transforma en un monstruo que visita a Conor. En principio el niño cree que es un sueño más, pero el caso es que el monstruo deja rastros muy reales, como el suelo de la habitación lleno de hojas, o pequeños brotes que salen en el suelo de madera. Durante varias noches recibirá la visita del monstruo, que le contará tres historias. Cada día una. Y no son tres historias cualquiera, son relatos que harán pensar al niño y le darán otro punto de vista sobre las cosas. Historias sobre la naturaleza humana, lecciones muy valiosas. Gracias a estas historias Conor aprenderá a hacer frente a lo que está sucediendo, aunque no de la mejor manera, ciertamente. Aun así, seguirá aferrado a que su madre se va a curar. Ni siquiera la visita de su padre, que solo puede tener un significado, y el que este y su abuela intenten hablarle acerca del inminente desenlace, consiguen hacerle cambiar de idea. Solamente cuando llega la hora de que Conor cuente al monstruo su historia, la verdad que el monstruo reclama, podremos ver que Conor no solamente siente un profundo amor por su madre, sino que veremos una gran culpabilidad en el niño, ya que la pesadilla en la que Conor suelta a su madre, y el monstruo que le visita, están muy relacionados.


Un monstruo viene a verme es más que una historia acerca de los temores de un niño o de cómo superar la pérdida de un ser querido. Es una historia acerca del ser humano, de su forma de ver las cosas, de lo que creemos justo o injusto, correcto o incorrecto, bueno o malo. El monstruo nos hará ver que tal vez las ideas que nos han inculcado toda la vida, lo que nos han enseñado que está bien, no sea lo mejor. Las historias que cuenta el monstruo hablan de la gran hipocresía que todo ser humano lleva dentro, y el objetivo no es que esa hipocresía desaparezca, sino que reconozcamos que está ahí, que dejemos de engañarnos a nosotros mismos y miremos más en nuestro interior.

Ciertamente no recomendaría el libro a alguien que hubiera pasado recientemente por la experiencia de perder a un ser querido, ni a nadie que tenga a alguien cercano con cáncer. No mientras la experiencia esté reciente ya que este libro es doloroso, es desgarrador como él solo. Pero sí que recomendaría a todo el mundo que lo leyera en algún momento de su vida.

Bellotómetro:

5/5 bellotas. Lleno de fuerza, toca hasta lo más hondo y explora los sentimientos más recónditos del ser humano. No dejará indiferente a nadie.

sábado, 4 de enero de 2014

La ladrona de libros, de Markus Zusak

Hola bellotitas! ¿Qué tal? Por aquí la lluvia no nos da tregua! Os traigo la primera reseña del año:


Título: La ladrona de libros
Título original: The book thief
Autor: Markus Suzak
Editorial: Lumen / Debolsillo
Páginas: 531
Edición: Tapa dura con sobrecubierta / Tapa blanda sin solapas y papel malo (Bolsillo)
Precio: 21,90€ / 9,95€


Todo el mundo ponía este libro como una auténtica obra maestra, todos le daban 5 estrellas, y eso hizo que yo fuera con las expectativas altísimas... y claro, me ha decepcionado un poco. El libro está bien, pero no he encontrado la maravilla maravillosa que esperaba. Aun así, entiendo por qué la gente lo pone tan bien. 



Sinopsis (Propia) sin spoilers: Nos encontramos en plena Segunda Guerra Mundial. Liesel es una niña a la que su madre acaba de entregar en acogida a un matrimonio alemán. La Muerte es la narradora de esta historia en primera persona, y estará presente desde el principio, como ya comprobaremos. Rosa y Hans son el matrimonio encargado de cuidar de nuestra pequeña protagonista, quien tendrá una relación muy especial y bonita con este último. Hans le enseñará a leer y a escribir, y mientras sucede, veremos la relación padre-hija más bonita que pueda haber. Los libros siempre estarán presentes, ya que las ansias de lectura de Liesel son tales que intentará conseguir libros de cualquier lugar, lo que la convertirá en "La ladrona de libros", apodo que la Muerte le asignará. Hacia la mitad del libro entra en juego un nuevo personaje, Max, un joven judío que se esconde el el sótano de la casa. Ahora Liesel y su familia viven con el miedo constante pegado en el cuerpo.


Comentarios: Pues como os contaba, me decepcionó un poco, porque, aunque os lo pongan como una maravilla, este no es más que otro libro sobre la Segunda Guerra Mundial. La originalidad es que es la propia Muerte quien narra los hechos. No es hambrienta ni voraz; simplemente, cumple con su trabajo. En ningún momento nos dice si le gusta o no le gusta, solo que debe hacerlo. En un escenario como la SGM, como supondréis, está muy presente. Podemos estar en el pueblo con Liesel, en el frente con los soldados, o con los pobres judíos y su triste destino. Donde más vamos a estar es con Liesel, naturalmente. Hans y Rosa son sus padres adoptivos: su madre decidió entregar a sus hijos a familias de acogida, aunque tuvieron un primer encuentro con la narradora del libro y finalmente solamente Liesel se quedó a vivir con los Huberman. Podremos ver las andanzas de la protagonista con el resto de niños del pueblo, aunque si hay que destacar a alguno yo destacaría a Rudy, ese pequeño cómplice de travesuras, robos y correrías. La comida escasea y a menudo les vemos, solos o en grupo, tramando algún plan de robo para conseguir comida


La relación entre Hans y Liesel es preciosa. A pesar de ser un padre y una hija completamente desconocidos, desde el primero momento entre ellos nacerá una confianza y una complicidad fascinante. Hans es quien enseñará a Liesel a leer, a desenmarañar las letras de su primer libro robado. Liesel aprenderá el valor de las palabras escritas. Una vez las pruebe, querrá más y más. Y si hay que robarlos... pues se roban. Hacer algo a sabiendas de que está prohibido proporciona una sensación especial, hace que la adrenalina recorra el cuerpo. Desde un descuido del aprendiz de sepulturero, pasando por una fogata y hasta la biblioteca personal de la mujer del alcalde. Liesel necesita más y más libros que no solamente serán para ella, sino que darán ánimos a los habitantes del pueblo durante los bombardeos, ya que Liesel, cuando lee en voz alta, tiene el don de hacer que todos la escuchen. 


El otro personaje a resaltar es Max, el joven judío. La muerte nos va a contar su historia, está relacionado con el pasado de Hans en el frente. Vamos a conocerle de niño y sabremos por qué Hans se siente obligado a hacer algo por él, en este caso salvarle la vida y escondiéndole en su sótano aun a pesar de que, con esto, pone en peligro su propia vida, la de su mujer y la de Liesel. Entre Max y Liesel nacerá una amistad preciosa, ella se preocupará por él, le cuidará en sus enfermedades, y él le hará el regalo que sabe que es el favorito de la niña: Las palabras escritas. Liesel guardará su regalo como un tesoro durante toda su vida. 


Curiosamente, y aunque parezca irónico, el destino de los personajes es totalmente el opuesto al que uno se imagina. ¿Qué se puede esperar de un libro narrado por la Muerte? ¿Qué se puede esperar de un judío en plena Alemania nazi? ¿De los habitantes de un pueblo pequeño? Esa fue la gran sorpresa, porque yo me había figurado lo que pasaría con todos y cada uno de ellos, y la Muerte me sorprendió. Algunas cosas para bien, otras para mal. No voy a decir nada, ya que tenéis que leerlo vosotros mismos y sorprenderos con Liesel y los demás. 


El punto principal del libro es el de resaltar las pequeñas cosas, las cotidianas, que parecen nada pero son las que, en un contexto de guerra, miseria y muerte, permanecen y hacen que la situación no sea tan mala. Incluso en medio de una gran guerra puede haber algún motivo para ser feliz. El estar unidos, no encontrarse solo, es fundamental, así como el amor y el respeto. Y como no, las palabras. El como unos trazos en un papel pueden hacer sentir a unas personas en una situación de muerte y desolación, como la esperanza viene de donde menos la esperas, y el destino te obsequiará con giros que hacen que merezca la pena seguir viviendo.

Por todo lo dicho, le doy al libro la siguiente puntuación: 
4/5 bellotas. Muy bueno y recomendable.



La película se estrena en España la próxima semana. Ahora la edición en bolsillo del libro trae el póster en su portada, que podéis ver aquí arriba a la izquierda. Si os gusta la edición con la portada original daos prisa, puede que aún la encontréis. En bolsillo, claro, porque la edición normal aún trae la portada que puse al principio de la entrada. Os dejo, entretanto, con el trailer de la película:


¿Lo habéis leído? ¿Tenéis ganas? ¿Vais a ver la película? ¡Contadme!





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