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lunes, 3 de diciembre de 2018

La Bella y la Bestia: un giro inesperado, de Liz Braswell

¡Hola, bellotitas! En nada acabamos el año. ¡Ha pasado rapidísimo! ¿Habéis leído mucho? ¿Habéis descubierto autores nuevos? ¿O libros que habéis querido tirar por la ventana? Alguno de esos he tenido yo también...


¿Por qué quise leer este libro? Porque La Bella y la Bestia es uno de mis cuentos favoritos, y este en concreto llevaba el sello Disney, con lo cual imaginé que estarían esos personajes adorables y que la historia sería, pues... distinta a lo que ha resultado ser ^^U

Reseña: (Aviso que contiene algunos spoilers)


Pues sí. Esta podría decirse que ha sido mi cara cuando cerré el libro. Porque, una vez más, la palabra ha sido DECEPCIÓN. Pensaba que, al tener el sello Disney, sería distinto. Que no me encontraría una Bella a la que le mola perderse por el bosque a cazar, a un padre obsesionado con la bestia o a una bestia malvada y chantajista (cofcofcazadoscofcof). Aquí tenemos a esa Bella a la que le encanta leer, en ese pueblo en el que nunca pasa nada y con unos vecinos para quienes ella es la rarita; a su padre inventor un pelín chiflado; a Gastón, ese cazador con mucho músculo y poco cerebro; a Lumiere, Dindon, la señora Potts... a todos los que amamos los que hemos visto la peli de Disney. 
Además, la historia se entrelaza con una en el pasado que cuenta cómo Maurice (el padre de Bella) conoció a la que sería su mujer y madre de su hija. Una historia muy bonita, todo sea dicho. Desde el principio se van alternando ambas historias, la de Rosalinde (madre de Bella) con la de Bella. Esta última empieza como la peli, con ese paseo por el pueblo donde Bella visita la librería y va saludando a todos sus vecinos mientras ellos murmuran que es una chica muy rara. 


La historia de Rosalind y Maurice me ha parecido preciosa. En ella, vamos a ver que las rosas tienen mucha importancia, y entonces me venía a la mente la rosa que la bestia guardaba en el ala oeste. Los vemos enamorarse, casarse... Es preciosa esa parte. 
Rosalind es una charmante, es decir, un ser con magia. Y en el pueblo, este tipo de seres no están bien vistos. No solo hechiceras y magos, sino también criaturas como las hadas, los faunos, etc. Los reyes no hacen nada por detener a aquellos que los odian ni para investigar las misteriosas desapariciones, y es después de muchas complicaciones y bastantes infortunios cuando Rosalind lanza un hechizo sobre el castillo, que convierte al joven príncipe en una bestia y a los sirvientes en objetos. 
Y también, como los capítulos de los dos hilos narrativos se alternan, es cuando sucede la escena que va a marcar el final del parecido con la película de dibujos:


Tras esto, ya nada será igual. Porque, al tocar la rosa, esta se destruye y con ello la bestia y los demás quedan condenados de por vida. Por otro lado, Bella tiene una visión y en ese momento sabe que la hechicera es su madre, a la que no ha visto desde que era un bebé. A partir de ahí, intentarán encontrar una salida para dar con su madre y que sea ella la que deshaga el hechizo. 

Desde ese momento, el libro se me hizo cuesta arriba. Bella y la bestia dan muchos palos de ciego, para que encuentren algo que realmente les sirva dan miles y miles de vueltas. Ya nada es como en la peli. Y cuando digo nada, es NADA. 

Esta maravillosa escena NO ESTÁ.

ESTA TAMPOCO. 

Y, aunque parezca mentira, este NO ES EL MALO. 
Simplemente es un cabeza hueca. 

Toda la trama sucede en unos 3 días, más o menos. Y en tres días... ¿Puede una pareja enamorarse? Bueno, depende de a quién le preguntemos (Aladdin y Jasmine sí que fueron rápidos en ese sentido), pero, desde luego, a Bella y a la bestia les costó bastante más. En la película fueron como unos 6 meses los que pasó encerrada en el castillo (se nota si veis que al empezar es otoño, después hay nieve y cuando acaba llega la primavera). Entonces... ¿Instalove? Pues, eh... no, amigos, entre Bella y la bestia no hay instalove. Ni instalove, ni ningún tipo de love. 

OLVÍDATE DE ESTO. 

La bestia se supone que era un tipo consentido, con mucho genio, que no sabía controlarse, egoísta... etc etc. Y que, gracias a Bella, aprende y cambia. Esta bestia, pues... gruñe, también tiene mal humor, pero desde luego que no pega un cambio brutal que enamora a Bella. En los tres días que pasa, aprende un poco a controlar su genio. Punto. 
Y lo puse en el gif más arriba, pero... ¡Gastón no es el malo! Increíble, pero cierto. Sale, sí, y también sale Le Fou, y las trillizas rubias (con nombre y todo!), pero su parecido con el de la peli acaba cuando acaba esta escena:

El malo de esta historia no es Gastón, de hecho, él incluso hace algo bien (no diré qué). No os revelaré quién es el malo, casi mejor que lo descubráis por vosotros mismos, pero desde el momento en el que se revela, la historia toma unos tintes que a mí se me hicieron desagradables. De hecho, no sé cómo Disney dio el visto bueno y puso su sello a este argumento, porque la parte final ya no solo es que no se parece para nada a la de la película, sino que es bastante perturbadora. Al menos, para mi gusto.

Ni qué decir tiene que no me ha gustado. Me ha gustado ver a la señora Potts, Lumiere, Dindón, Chip y el resto, que son tan adorables como en la peli (casi todos, al menos durante la primera mitad). Me ha gustado leer la historia de amor de Maurice y Rosalind, que es muy bonita. Y el famoso giro, que lo anuncian ya en la portada, no me molestaba, pero sí lo que deriva de él, que convierte la historia en algo totalmente diferente a como yo lo conocía. Por no hablar del final. Por favor, el final... Si ya que no se enamoraran me pareció una patada suprema a la historia, hay otro detalle más que no sucede (shhh) y que me dio bastante rabia. 

Si sois fans de la película de Disney, ya sea de la animada o la de Emma Watson, huid de este libro. Quedaos con el argumento y los personajes tal y como los conocéis, porque, aunque este libro lleve el sello Disney, no es para niños ni para fans de la peli. 


Bellotómetro:

2/5 bellotas. El principio bien, pero el medio es aburrido y el final desagradable. 

viernes, 23 de marzo de 2018

Cartas desde la isla de Skye, de Jessica Brockmole

¡Hola, mis bellas bellotitas! La reseña de hoy es de uno de estos libros que llevaban años esperando, de estos que compré en un impulso debido a su bajo precio y que ¡me ha encantado!


Título: Cartas desde la isla de Skye
Autora: Jessica Brockmole
Editorial: Planeta
Páginas: 277
Precio: 5,95€ (¡Liquidación! ¡Haceos con él antes de que se agote definitivamente!)
Edición: Tapa blanda con solapas



Cartas desde la isla de Skye es una novela narrada total y absolutamente de forma epistolar. Es decir, son cartas que se intercambian los personajes y así vamos siguiendo el hilo narrativo. Elspeth es una joven poetisa que vive en Skye, Escocia. La historia empieza el día en que recibe una carta de David, un fan americano. Ella, todavía sin poderse creer que su poesía pueda gustar a alguien hasta el punto de que la escriba desde el otro lado del océano, le responde. Y así empiezan a cartearse. Entre ambos surgirá una simpática amistad, compartirán secretos y anhelos, y por supuesto, se enamorarán. 
¿El problema? Primero, Elspeth jamás ha salido de Skye. Le tiene un miedo atroz a los barcos y no es capaz de subirse en el ferry que le acerque a Gran Bretaña. Y segundo, está casada. Y en la época de la Primera Guerra Mundial, vivir en un pueblecito pequeño es no tener secretos para nadie. David se alistará en el ejército para así poder viajar a Europa y tener una oportunidad de conocerla. Pero en esos tiempos todo era tan, tan difícil...


Por otro lado, nos vamos unos 25 años más adelante y conocemos a Margaret, hija de Elspeth. No sabe quién es su padre ni el porqué del carácter tan triste y ausente de su madre. Con motivo de una bomba que hace un agujero en la pared, aparecen docenas de cartas dirigidas de David a Sue. Margaret coge una y se pregunta quién es esa Sue y por qué su madre guarda todas esas misivas. Al día siguiente, Elspeth ha desaparecido. Margaret empieza a investigar porque ya tiene edad suficiente para saber quién es ella y qué pasó. De ese modo, descubre que tiene familia en Skye, que la tal Sue no es otra que su madre, y así, tira del hilo, escribe a unos y a otros...
Las dos épocas, Primera Guerra Mundial y Segunda Guerra Mundial, se van alternando. Mientras vemos cómo David y Elspeth se enamoran e intentan tener un futuro a pesar de las circunstancias, vemos también a Margaret intentando averiguar qué pasó. Porque es cierto, ¿qué pasó? ¿Qué hizo que la joven pareja se separara así? Son dudas que le van surgiendo al lector, y más cuando vemos a Elspeth escribiendo a diferentes organismos, viviendas y lugares preguntando por David y qué ha sido de él.  


Sin entrar en spoilers sobre el desenlace, os diré que si os gustan las historias de amor escritas de manera sencilla, primorosa, delicada... esta os gustará. Es cortita, se lee en un suspiro (No llega a las 300 páginas) y sufriréis con la joven pareja y su complicada situación en aquel tiempo no menos complicado. Os transportaréis a Escocia, con sus montañas, sus vientos, sus leyendas... a una isla en donde todos se conocen, en una época en la que se vivía de la agricultura y la ganadería, y donde las mujeres no tenían muchas salidas. Se os encogerá el corazón con la guerra, las bombas, las separaciones. Os enamoraréis de esta pareja y de su historia.
Y por último, este libro en su momento tuvo su precio normal, pero yo lo conseguí en un saldo a 5,95€ (Ya sabéis, cuando no se vende lo esperado, la editorial liquida el stock de ejemplares saldándolos). Todavía se puede encontrar a ese precio en Amazon, así que si os interesa, ¡daos prisa! Porque, una vez se agote, costará lo que no está escrito conseguir un ejemplar, os lo digo por experiencia. 

Bellotómetro:
5/5 bellotas. Te transporta al lugar y a la época, y la historia es preciosa.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Ecos del pasado, de Diana Gabaldon

¡Hola, bellotitas! Parece que el frío ha entrado ya de lleno, lo que convierte esta época en la ideal para cogerse una mantita y leer un buen libro. Las que me conocéis, sabéis que soy una fan de Outlander, la saga de Diana Gabaldon que aquí recibe el título de Forastera. Son unos libracos enormes, de hecho, los últimos sobrepasan las mil páginas. Por este motivo, y porque la autora se eterniza para escribir (Unos 5 años suele tardar entre libro y libro), pues me lo tomo con mucha calma. Y como hacía ya cerca de un año que no cogía nada de esta mujer, pues me dije que ya sería hora de hacerlo, y me aventuré con el libro 7: Ecos del pasado.


Título: Ecos del pasado
Título original: An Echo in the bone
Autora: Diana Gabaldon
Saga: Outlander #7
Editorial: Planeta/Debolsillo/Salamandra
Páginas: 1037
Precio: 28,90€/14,95€/19,20€
Edición: Tapa dura con sobrecubiertas/Bolsillo/Tapa blanda

Mis reseñas de la saga:


Os juro, bellotitas, que hacía tiempo que un libro no se me hacía tan pesado como este. Por supuesto, su longitud tiene mucho que ver, son más de mil páginas ahí de bellón. Lo tenía ahí en la estantería esperándome desde hacía ya un par de años o más, pero si no lo había leído era principalmente porque la autora se toma con mucha parsimonia esto de escribir y sé bien que en cuanto me lea el octavo, pues se acabó lo que se daba, me pondré al día y hasta luego, Lucas (DEP Chiquito). Pero tampoco quería dejarlo ahí por los siglos de los siglos, que si me lo compré fue para leerlo, desde luego. Así que cuando una amiga mía me dijo que iba a leerlo, pues bueno, me dije ¿Por qué no? Lo leemos a la vez y comentamos. Ha sido una lectura no exenta de problemas: Yo compré este libro por internet a casi la mitad de su precio original (29 pavos duelen, no me lo negaréis, a mí me costó 15) en una super oferta que encontré, pero resulta que, cuando iba por la página ciento y pico, el texto deja de tener sentido, me fijo y se me cae el alma a los pies... le faltaban casi 60 páginas ahí en medio. Madreeee qué disgusto!! Tuve suerte y conseguí que me lo cambiaran en una librería, porque al no ser una devolución sino un cambio y no haber transacción monetaria, pues se puede hacer. La librería ni gana ni pierde. Y es que a más de dos años de la fecha de compra, y sin ticket y sin nada, a ver qué iba a hacer si no. Tuve suerte. Y luego mi amiga paró la lectura, en parte por la falta de acción entre sus páginas, pero yo seguí y me lo acabé. Ahora tengo una sensación mezcla de orgullo y alivio por haber conseguido terminarme ese tochazo. Porque os aseguro que se me ha hecho largo, largo, larguísimo.
 Si os acordáis, dejamos a Jamie y Claire con su casa reducida a cenizas y con la determinación de volver a Escocia, porque creen que ya va siendo hora. Se da a suponer que partirían al comienzo de este libro y que la acción transcurriría allí. Pues no, nada más lejos de la realidad. Pasarán casi 800 páginas hasta que por fin pisen suelo escocés y el libro se anime un poco. Porque de verdad os digo que todo lo que hay antes es un rollazo. No pasa casi nada. Esas 800 páginas se podrían haber narrado en 100. Y preguntaréis ¿Y qué cuenta en esas 800 páginas, a tu juicio inútiles? Pues cuenta batallitas por aquí y por allá, movidas que tienen Jamie y Claire en cuanto cogen el barco, William y Lord John con sus asuntos que aburren a las ovejas, Claire operando, da igual que sea una amputación, unas vegetaciones o una almorrana, porque se tira páginas y páginas para contar cómo hace la primera incisión, brota la sangre, corta aquí, cauteriza allá, la vena nosequé, el tejido de nosedónde, ahora cojo mi super bisturí, ahora mi escalpelo, luego unos fórceps... y mientras tanto el lector que se queda frito del aburrimiento.


El libro tiene varios hilos narrativos: Uno en primera persona narrado por Claire, a veces sola y a veces acompañada de Jamie. Otro sobre el joven Ian, para mí el protagonista indiscutible de este libro. Otro sobre William y Lord John. Este hilo tiene cartas entre ellos, además a veces seguimos a uno y a veces al otro. Uno más en el siglo XX con Roger, Bree y los pequeños Jem y Mandy, y ya a veces seguimos a Jamie en alguna batalla o a alguno de los otros personajes menos importantes en alguno de sus asuntos. De todos estos hilos, el único al que no le sobra ni una palabra es al de Ian. El chico, al principio del libro, matará accidentalmente a la señora Bug, y su marido buscará venganza. No matándole a él, sino arrebatándole a la persona que más le importe. Le seguirá en todo el recorrido mientras estén en las Colonias y después de que vuelva de Escocia, y finalmente descubrirá quién es esa persona con la que debe cobrarse venganza. Porque sí, Ian se volverá a enamorar, y se lo merece, porque el chico sufrió mucho mientras estuvo con los mohawk. Emily fue su primer amor y aún tiene su espinita clavada. Pues en este libro conocerá a una chica que hará que vuelva a latir su corazón (en ese sentido). No diré quién es, tendréis que descubrirlo vosotros mismos ;) 
Por otro lado, Roger y Bree viven en Lallybroch y van racionando las cartas que escribieron Claire y Jamie, para tener siempre algo que leer. Bree encuentra trabajo como ingeniera, pero para una mujer entrar de jefa de un equipo puramente masculino en 1980 es duro, y tendrá que soportar burlas, desprecios, bromas pesadas y una putada muy, muy gorda al final. Roger va a intentar hacer una vida normal a pesar de lo que le sucedió en la garganta, pero un personaje que no esperaba aparece, quién sabe con qué intenciones. 
Jamie y Claire se embarcan, pero se cruzan con un barco que les obliga a interrumpir su viaje. Tras un montón de capítulos con una aventura bastante aburrida que no tiene mayor relevancia para la historia, siguen en las colonias haciendo... yo qué sé qué hacen. Batallitas por aquí, operaciones por allá, y así pasan los meses y no se han ido.
William, también conocido como Lord Ellesmere, está en el ejército y al chaval no le podría ir peor. Se pierde en los bosques, en los pantanos, sale espantado cuando oye ruidos de animales, le encuentran los indios... Todo eso me hace pensar qué rayos hace este chaval en la milicia, si tiene tanta formación militar como yo, que ya es decir. Esos capítulos son muy, pero muy aburridos. Se salvan algunos en los que se entrecruza con el hilo narrativo de Ian. Pero el resto... bah. Lo mismo que los de Lord John. Salvaría una entrevista que tiene con Percy Beauchamp, en la que nos enteramos de datos muy útiles sobre nuestro querido Fergus. Ah, por cierto, Fergus apenas sale. 



Cuando estamos ya cerca de la página 800, Jamie y Claire por fin están en Edimburgo. Y ni nos cuentan cómo fue el viaje, ni nada, llegan de repente, como si la Gabaldon de repente se diera cuenta de que se ha ido demasiado por las ramas. Ahí ya llega lo entretenido. Por fin suceden cosas relevantes para la trama. Volvemos a ver a Jenny, a Ian, a Laoghaire, a Joanie, ¡Incluso a Ned Gowan! Este hombre los va a enterrar a todos. Sabremos los motivos de cosas que hicieron los personajes en libros anteriores y nos despediremos para siempre de alguien muy querido y entrañable. 
En los últimos capítulos ya sucede todo de forma vertiginosa y sin apenas explicación. Los personajes actúan raro y la narración es acelerada. Y para colmo tenemos un final totalmente abierto, especialmente para Roger y Bree, cuya trama queda en suspenso para resolverse en el siguiente libro. 
¿Mi opinión final? Que la Gabaldon es una rollera. Como tarda 5 años en escribirlo por la documentación exhaustiva que tiene, debió de decir: ¿Me he tenido que documentar chupándome 20 libros de historia? Pues os lo vais a tragar todo. A este libro le sobran 700 páginas. Con tanto dato histórico, que no tiene relevancia en absoluto, solo consigue que los personajes, tan bien trazados y perfilados en los libros anteriores, queden completamente desdibujados y no sean más que un adorno en medio de tanta batalla u operación. 
Me niego a darle una sola bellota, porque darle la puntuación más baja sería ponerlo a la altura de otros libros que son auténticas bazofias, y creo que no se merece eso, por mucho rollo inútil que tenga. Pero no se merece un "Me ha gustado", porque no es cierto. Este es, a mi juicio, el peor libro de la saga.

Bellotómetro:

2/5 bellotas. Sobran 700 páginas de datos sin importancia alguna.

lunes, 30 de octubre de 2017

Perfect, de Alison G. Bailey

¡Hola, bellotitas! parece que por fin el señor otoño hizo acto de presencia. ¡Yo estaba muerta de calor y aburrida de este verano interminable!


Título: Perfect
Tïtulo original: Present perfect
Autora: Alison G. Bailey
Editorial: Planeta
Páginas: 454
Precio: 17,90€
Edición: Tapa blanda con solapas

AGRADECIMIENTOS A PLANETA POR EL ENVÍO DEL EJEMPLAR


Reseña: Nos encontramos ante una novela new adult de corte romántico, más concretamente de amor entre amigos. Amanda y Noah se conocen desde muy niños y siempre han sido inseparables. A medida que pasan los años y se convierten en adolescentes, empiezan a sentir algo más el uno por el otro, pero nunca están juntos. ¿Por qué? Por ella. Amanda está llena de inseguridades y tiene la autoestima por los suelos. Nunca se verá como alguien lo suficientemente buena como para ser merecedora de Noah, y por eso siempre le rechazará, a pesar de que le ama desesperadamente.
El inicio es muy tierno. Les conocemos de niños y vemos el motivo por el que Amanda adquiere el apodo cariñoso de Piolín. Pero a medida que pasan los capítulos, y conocemos mejor a ambos protagonistas, vamos viendo que la historia no es ni tan bonita ni tan tierna como parecía en un principio.
Amanda ha estado siempre a la sombra de su hermana. Siempre la ha considerado perfecta, tanto por fuera como por dentro. Y siempre se ha considerado a sí misma algo así como una mierdecilla. Cosa que no tiene sentido, porque sus padres las apoyan a ambas por igual, saca buenas notas y tiene amigas en el colegio/instituto. Además, Noah no deja de repetirle lo maravillosa que es, por lo que yo no supe de dónde venían esas inseguridades. Entiendo que todos podemos pasar por fases así, y más en una edad tan difícil como la adolescencia, pero estando rodeada de gente que te apoya y te anima, no entiendo cómo puede tener ese concepto tan bajo de sí misma. 
Noah es un chico que en principio me pareció un cielo, de esos que a mí me gustan. Pero según vamos avanzando, vemos que tiene actitudes de machito, que es muy posesivo con Amanda y que tiene ciertos detalles y frases que, la verdad, no me han gustado nada (Más abajo explico). 


Cuando Amanda le rechaza por enésima vez, Noah empieza a tener sexo con chicas "facilonas" porque, según él (Y aquí viene la frase de la que os hablaba, que no me ha gustado nada) es un hombre y tiene necesidades, y ya que Amanda no le da lo que necesita, pues... eso. Respecto a Amanda, como parece ser que no se merece a Noah, empieza a liarse con la peor escoria masculina y recomienda a Noah que se eche novia, a pesar de que admite que lo ama con toda su alma. ¿Vosotros le veis sentido? Yo tampoco. Y, como os decía, Noah va de machito posesivo: Odia a todos los chicos que se acercan a Amanda. Tampoco es que ella se moleste en buscar a alguien que merezca la pena, la verdad, porque se lía con lo peor que encuentra, primero en el instituto y más tarde en la universidad (Chicos a los que Noah llama "follapitufos", me hizo gracia ese término). Pero como ella misma dice... no merece otra cosa. ¿Por qué? ¿Por qué esa autoestima tan baja y ese concepto tan negativo? Se ha criado en una familia que la adoraba. Nunca ha tenido problemas. No lo entiendo, la verdad.
Pues sí, bellotitas, nos encontramos de nuevo ante un caso de protagonista insufrible y hostiable. La primera vez que le rechaza, pase, o incluso la segunda. Pero es que a medida que se hacen mayores, Amanda se vuelve más idiota. Llega un momento en que te dan ganas de meterte en el libro y zarandearla para que abra los ojos y se deje de tonterías. ¡Si todavía explicaran el motivo de esas inseguridades! Vale, siempre ha estado a la sombra de su hermana, pero... ¿por qué? ¿Cómo es posible que en 20 años no madurara y se diera cuenta de que su actitud no era la adecuada? ¿O que no hiciera nunca caso a todas las personas (Y creedme, son bastantes) que le dicen que se deje de tonterías, que Noah y ella son tal para cual? ¿En qué cabeza cabe esa cabezonería y esa actitud estúpida?
Pero resulta que no acaba ahí la cosa. No voy a hacer spoilers, pero la historia da un giro inesperado y tenemos ¡más drama! ¡Como si hubiera poco! Parece ser que la sick-lit está de moda y esta es una de tantas novelas que tiene algunos elementos de ese género. Y encima, es drama barato. Con esos capítulos, me dieron ganas de abandonar el libro porque, la verdad, entre la actitud de Amanda y el nuevo giro, había dejado de gustarme. Creo que si lo continué fue por saber si finalmente acababan juntos o a ella le pegaban alguna enfermedad venérea por tanto folleteo con la peor escoria masculina, porque a esas alturas, ya lo veía hasta lógico. Pero resulta que lo que no han conseguido sus seres queridos en 20 años lo consigue un desconocido que aparece en su vida por casualidad.
El libro está bien escrito, eso es innegable. Es ameno y la narración no se hace aburrida. Ojo, si lo quise abandonar no fue por la pluma de la autora (Que no era mala), sino por la protagonista tan insufrible y tan poco creíble que nos presenta, y porque era una historia que, para mi gusto, cada vez tenía menos sentido.

Y por eso en mi bellotómetro le doy un:

2/5 bellotas. Protagonista insufrible, mucho drama y actitudes poco creíbles.

martes, 4 de abril de 2017

Caraval, de Stephanie Garber

¡Hola bellotitas! Ya estamos en abril, mes de las lluvias... aunque estos últimos días han sido un tanto mojados, ¿no? Bueno, al tema. La reseña de hoy es un libro que me ha gustado mucho:


Título: Caraval
Autora: Stephanie Garber
Editorial: Planeta
Páginas: 424
Precio: 17,90€
Edición: Tapa dura con sobrecubierta

AGRADECIMIENTOS A LA EDITORIAL POR EL ENVÍO DEL EJEMPLAR


Sinopsis (Propia, sin spoilers): Scarlett y Donatella son dos hermanas que desde niñas han estado sometidas a su cruel padre, quien las maltrata sin piedad. Por suerte, el próximo matrimonio de Scarlett servirá para que ambas puedan por fin abandonar la casa y tener una vida mejor, aunque ninguna de las dos conozca al hombre que ha elegido su padre para Scarlett. Sin embargo, Tella no quiere eso, sino ser libre, de ahí que se fugue y Scarlett se vea obligada a seguirla hasta participar en Caraval, un juego que dura 5 días, en el que nada es lo que parece, y donde los peligros, los engaños y las intrigas están a la vuelta de la esquina. Scarlett debe rescatar a su hermana y volver a casa antes de que una de las dos, o ambas, mueran en el juego.

Reseña: Este es un libro en el que la fantasía, la magia y las aventuras se dan la mano. Nos presentan, en principio, una sociedad inspirada en el barroco, por las descripciones de los lugares y los trajes de los personajes. Scarlett y su hermana viven con su padre, que las tiene totalmente dominadas. Las pega, las maltrata, haciendo pagar a una el comportamiento de la otra. Ambas desean salir de eso y la próxima boda de Scarlett con un noble al que ni siquiera conoce es la oportunidad para que por fin ambas tengan una vida mejor. Sin embargo, Tella no está de acuerdo tampoco con que su hermana condene así su vida, como tampoco lo está de que vayan a ser felices con un tipo al que no conocen y que ha sido elegido por su padre. Por eso está dispuesta a huir, a escapar con su último ligue, Julián. Scarlett trata de impedirlo pero se ve mezclada en la huida y llegada a la isla donde se celebra Caraval. 
Caraval son unos juegos que tienen lugar cada año. Solo se entra por invitación y los participantes deben encontrar un objeto, una persona, algo que se les pide, y se les dan ciertas pistas para ello, a partir de las cuales deben buscar otras pistas, investigar y así llegar al final. El premio es un deseo que le concederá al ganador Legend, el maestro Caraval. Cualquier deseo, cualquier cosa, por imposible que parezca. En principio Scarlett solo quiere sacar a su hermana de ese lío y volver a tiempo para su boda, pero cuando Tella es secuestrada por Legend y convertida en la persona a la que deben encontrar los concursantes, a Scarlett no le queda otra que tomar parte en la competición.


Scarlett, al ser la protagonista, es el personaje mejor construido de todos. Es una hermana mayor muy responsable. Quienes seáis la mayor y tengáis hermanas pequeñas lo entenderéis, es una especie de síndrome de hermana mayor, que nos hace cuidar de ellas, sin importar la edad que tengan (Katniss Everdeen es un ejemplo reciente de ello). A pesar de que Tella no es ninguna niña, Scarlett necesita cuidar de ella. La quiere con locura y haría cualquier cosa por ella. Se dejaría matar por ella. Lo que sea. A veces me ha parecido un poco exagerado porque prácticamente nunca miraba por sí misma, y Tella me ha parecido que era demasiado egoísta y que no pensaba en los problemas que su comportamiento iba a traerle a su hermana. Por supuesto, al final se descubren ciertas cosas que hacen que una se lo replantee todo.
Julián me pareció en principio un personaje bastante cliché, el malote que al final resulta que se enamora de la protagonista y la hace dudar de todo. En parte acerté, pero en parte me equivoqué (Y no daré más detalles). Me hubiese gustado que profundizara más en el resto de personajes principales (Tella y Julián), quedan un poquitin cojos. Suficiente para seguir y disfrutar la historia, pero para mi gusto... algo más hubiese estado ideal.
El libro está escrito en tercera persona, aunque seguimos a Scarlett en todo momento, y la acción es trepidante. En cuanto presentan a los personajes y nos metemos en la isla, veréis que no podéis parar de leer. En todo momento querréis saber cómo sigue. Además, la edición tiene entre sus páginas diversas cartas escritas entre sus personajes, con detalles muy cuidados, y que le dan vidilla a la historia.
En definitiva, que si os gustan las historias en las que nada es lo que parece, en donde no solo juegan los protagonistas sino también los lectores, los misterios a resolver, las aventuras, los acertijos... este es vuestro libro. El final es bastante cerrado, aunque deja la puerta abierta para una segunda parte que creo que ya está en marcha. 
¿Os animáis a jugar con Scarlett, Tella y Julián a Caraval? ¡No os arrepentiréis!

Bellotómetro:

4/5 bellotas. Muy recomendable.

martes, 7 de marzo de 2017

Quererte no es solo cuestión de suerte, de Kate Eberlen

¡Hola bellotitas! Ya estamos en marzo, mes del viento y supuestamente el de la primavera... donde ya empiezan a aparecer los primeros bichos ¬¬ argh (no me gusta). Bueno, pues olvidémonos de los bichos (casi que mejor) y pasemos a un libro precioso que va a los mejores del año:


Título: Quererte no es sólo cuestión de suerte
Título original: Miss you
Autora: Kate Eberlen
Editorial: Planeta
Páginas: 523
Precio: 18,50€
Edición: Tapa blanda con solapas

AGRADECIMIENTOS A PLANETA POR EL ENVÍO DEL EJEMPLAR

Sinopsis (Propia, sin spoilers): Tess está de vacaciones en Florencia, justo esperando su entrada a la universidad. Gus está también de vacaciones en el mismo lugar, con su familia. Ambos coinciden en una pequeña iglesia y más tarde en la calle, pero su encuentro no pasará de ahí. A lo largo de los años siguientes coincidirán en más lugares, y sus miradas se cruzarán en todas las ocasiones, y es que cuando el destino quiere que dos personas estén juntas, lo estarán aunque tengan que pasar varios años para ello.

Reseña: ¿Alguna vez habéis visto un libro cuya portada es horrible, pero el argumento pinta más o menos interesante, te dejas convencer, y acaba siendo una joyita? Este es uno de esos. La portada, sí, es fea con ganas. El estilo de dibujo que tiene no me parece que sea el más adecuado para esta historia, además de que ese churro raro que hacen con los brazos... en fin. Pero no os dejéis engañar. Lo que hay en sus páginas es una auténtica maravilla.
Tess es una chica de dieciocho años que está de vacaciones en Florencia con su amiga Doll. Está esperando que le den las notas para su acceso a la universidad, y la llamada de su madre comunicándole que podrá entrar la llena de alegría.
Gus está también en Florencia con sus padres. Hace un año perdió a su hermano en un accidente de esquí del cual no deja de culparse porque piensa que él podría haberlo evitado. Tiene que soportar a diario cómo sus padres no dejan de echarle de menos y las insinuaciones de que su hermano valía mucho más que él.
Gus y Tess coincidirán en ese viaje dos veces, durante dos instantes fugaces, y a partir de ahí emprenderán cada uno su vida. Cuando llega a casa, Tess se encuentra ante una grave situación: su madre tiene cáncer de mama en estado avanzado, y no está como para cuidar a Hope, su inquieta hermanita de cinco años. Tess decide tomar las riendas de todo y no ir a la universidad para estar con su familia. Cuando la madre muere, el padre casi se desentiende de las hijas, por lo que Tess deberá criar ella sola a Hope. Y la cosa no acaba ahí: al poco tiempo se descubre que Hope tiene el síndrome de Asperger, lo que hace que su crianza sea aún más difícil para Tess. 
Mientras, Gus estudiará medicina, se echará novia, terminará la carrera y trabajará en un hospital. Las vidas de Gus y Tess vuelven a coincidir en lugares de lo más variopinto como bodas, tiendas o un concierto, pero siempre será un instante, una mirada fugaz que hace que ambos recuerden haber visto al otro, pero no saben dónde.




La historia narra las vidas de Gus y Tess durante unos 16-18 años. Es decir, empieza cuando ambos tienen 18, a finales de los años 90, y ahí continúa. Vamos a ver a Tess sacrificarse por su hermana, que es muy especial, y dejarlo todo por ella. Serán unos años en los que se enamorará, será traicionada, y siempre con el estigma de que su abuela y su madre murieron de cáncer de mama y ella debe haber heredado ese gen. Se explora todos los días y está dispuesta a operarse los pechos para eliminar los posibles riesgos de contraerlo, pero los médicos le dicen que con veintitantos años es muy joven para someterse a una operación así. Seremos testigos de sus miedos de contraer la enfermedad y dejar a Hope sola, de su gran amistad con Doll... Tess es una gran mujer y es imposible que te caiga mal. Educada en el catolicismo, se verá cómo poco a poco va perdiendo la fe y, aunque nunca llega a perderla del todo, sí que al final del libro vemos un profundo cambio en cuanto a sus convicciones.
Gus ha vivido siempre a la sombra de su hermano. Él era el mayor, el perfecto, el que iba a ser toda una promesa en el campo de la medicina, pero un accidente de esquí acabó con su vida. Gus se culpa porque, si él hubiera ido a esquiar con él, el accidente quizás se pudiera haber evitado. Para colmo, en su casa no dejan de pensar en el hermano muerto y casi a hacer un santo de él. Gus toma el camino que él hubiera tomado, se hace médico a pesar de que esa no es su vocación, y en los años siguientes lo veremos con novia, cometiendo muchos pero muchos errores, le veremos como padre... y seguirá encontrándose con Tess en algún momento. 
Esto es lo que hace este libro tan auténtico: los protagonistas no son perfectos. A veces aciertan, a veces se equivocan. Tanto Tess como Gus cometen muchos errores a lo largo de sus vidas, pero ¿quién no los ha cometido? Ambos tienen cada uno una carga que llevar. Los veremos al final de la adolescencia, en su juventud y finalmente con treintaytantos. Vamos a verlos en todas esas edades, por lo que no importa la edad del lector: probablemente se sentirá identificado con alguna de ellas y comprenderá a nuestros protagonistas.


Y no puedo terminar sin hablar de los dos grandes temas, al menos para mí, de este libro: El cáncer de mama y el síndrome de Asperger. Del cáncer de mama poco se puede decir a estas alturas que la gente no sepa, pero desde el libro te dicen, sin ponerse pesados, lo importante que es no descuidarse porque puede tocarle a cualquiera. Tess tiene el antecedente familiar, por lo que son muchas más posibilidades, pero aun así, es muy importante mantenerse alerta. Y del síndrome de Asperger, que es el otro tema ya que Hope lo padece y se hace mucho hincapié en él. Forma parte del cuadro autista, pero las personas que lo padecen no son bichos raros. Ahora se está generalizando un poco por personajes de tv como Bones, Gregory House o Sheldon Cooper, y vamos a ver a Hope desde la tierna edad de cinco añitos hasta su mayoría de edad. Las personas con ese síndrome son muy especiales, y vivir con ellos debe ser toda una experiencia. Es un libro muy recomendable si tienes un poco de curiosidad sobre el tema.
En definitiva: Un libro maravilloso, con unos protagonistas muy reales y una historia que merece la pena ser leída a pesar de su horrible portada. 

Bellotómetro:

5/5 bellotas. Muy, muy bueno.

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