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miércoles, 7 de octubre de 2015

Viento y ceniza, de Diana Gabaldon

Hola bellotitas! Os traigo la reseña de la sexta entrega de la que ha sido mi saga del año: Outlander. Son libros muy densos y con muchas, muchas páginas, de ahí que tarde tanto en leerlos.


Título: Viento y ceniza
Título original: A breath of snow and ashes
Autora: Diana Gabaldon
Editorial: Planeta
Páginas: 1133
Precio: 14,95€ (bolsillo)
Edición: Tapa blanda de bolsillo, o tapa dura con sobrecubiertas (Actualmente descatalogada)


 El Tiempo es una de las muchas cosas que la gente atribuye a Dios. Siempre está ahí, preexistente, y no tiene final. Existe la noción de que es todopoderoso, puesto que nada puede oponerse al tiempo, ¿no es cierto? Ni montañas, ni ejércitos.
Y el Tiempo, desde luego, lo cura todo. Con tiempo suficiente, todo se resuelve: todos los dolores se engloban, todas las adversidades desaparecen, todas las pérdidas se clasifican.
Polvo eres y en polvo te convertirás. Recuérdalo.
Y si el Tiempo se parece en algo a Dios, supongo que la Memoria debe de ser el Diablo.


Sinopsis (Propia) sin spoilers: Jamie y Claire siguen con su no tan pacífica vida en el cerro de Fraser en Carolina del Norte, junto a su hija Brianna, su marido Roger y el hijo de ambos, el pequeño Jemmy, y el resto de familias que viven en el Cerro. La situación en las Colonias británicas está cada vez más revuelta, y, por Claire, Jamie sabe que se va a tornar cada vez peor, hasta que las Colonias se declaren independientes, para lo cual no falta demasiado. Ex-traidor jacobita, ha hecho un juramento de fidelidad a la corona, pero sabe bien que ese será el bando perdedor. Y, mientras tanto, la fecha indicada en aquel recorte de periódico, que relataba la muerte en un incendio de Claire y Jamie, se acerca cada vez más.

Reseña: Es muy difícil hacer una sinopsis que cuente todo lo que pasa en este libro sin desvelar nada. Jamie y Claire siguen igual de enamorados, lo mismo que Brianna y Roger. A pesar de lo que le ocurrió a éste último en La cruz ardiente, no se resigna ni se deja llevar por la desesperación. Al ser hijo de predicador, todos en el cerro lo tienen como tal, y le piden que de misas, que case, etc. Le cuesta hacer sermones largos, pero Roger nunca se rinde, y en cierto momento decidirá ordenarse sacerdote. En aquella época los sacerdotes podían tener familia, con lo cual no habría ningún problema. Desea tener otro hijo, uno que de verdad no deje dudas de que es suyo (Aunque quiere a Jemmy igualmente), pero Brianna no está por la labor. Brianna sigue teniendo una lengua muy afilada, tanto como la tenía su madre a su edad, y, al menos para mi gusto, trata a Roger bastante mal. Él la adora, pero yo estoy convencida de que se merecería otra cosa mejor.
Vamos a conocer a personajes nuevos que van a ser importantes en esta entrega: Los Christie. Malva, la hija, es una apasionada de las hierbas y de la medicina como Claire, y le encanta ayudarla en su consulta, aprender con ella, mirar cosas en el microscopio... Claire la aprecia mucho y cree haber encontrado en ella a la ayudante que siempre ha querido. El padre de Malva es todo un personaje, y va a tener importancia en el desarrollo, no le quitéis los ojos de encima. Y el desenlace y todo lo que pasa con ellos me ha dejado con los pelos de punta. No digo más.
Por otro lado, Claire va a tener una experiencia mala, muy mala. Hasta ahora todo le había pasado rozando, pero esta vez le ha tocado a ella. No me ha decepcionado porque es una mujer muy fuerte, y a sus más de 50 tacos ya no está para cambiar. Jamie se porta como un auténtico cielo con ella, y también Brianna, que a raíz de esto parece que cambia y ya no actúa como si el mundo girara a su alrededor. 
Volveremos a tener noticias de Stephen Bonnet, que, como bien dije en mi reseña de La cruz ardiente, si no hay cadáver no hay fiambre. Por supuesto que sigue vivo, y con ansias de venganza contra Jamie y contra Brianna. Temía por el pequeño Jemmy, ya que en Tambores de otoño Brianna hizo el imbécil diciéndole que era suyo, y es que Stephen muestra mucho interés en el niño y por un momento pensé que se lo iba a arrebatar. Pero la clase de venganza que busca es otra, y en este volumen tendremos ya la ración final. No volverá a dar la lata, y el cómo y el porqué tendréis que averiguarlo leyendo el libro. Solo diré que no me ha decepcionado.

Hay un buen número de capítulos (Derivados del conflicto con Malva Christie) en el que Claire va de ciudad en ciudad, y la autora nos muestra lo revuelto que está todo, y no es nada porque aún queda hasta la famosa carta de la Independencia de las Colonias. Jamie vuelve a ser considerado traidor, ya que no puede seguir luchando del lado de la Corona sabiendo como sabe que ese es el bando perdedor. Mantener a salvo a su familia es lo más importante, y si tiene que traicionar su juramento, pues qué remedio. 
Como os conté, Brianna parece que evoluciona y deja de sentirse el ombligo del mundo. Decide dar gusto a su marido (Y también a sí misma), y eso traerá una consecuencia muy feliz, pero que se volverá triste, ya que va a obligar a Brianna y Roger a tomar una decisión muy difícil y dura que afectará emocionalmente a todos. 
Y finalmente, vamos a tener la resolución de aquel famoso recorte de periódico que Brianna encontró en tambores de otoño, en el siglo XX, y que fue una de las principales causas de su viaje al pasado. Vamos a ver el incendio. Pero no todo es como parece, y mucho menos como dice el recorte. 
El libro es denso, muy denso. Tiene pasajes muy largos, que me mantuvieron en vilo, pero también capítulos cortos, que a lo tonto todos tienen un porqué. Por ejemplo, vemos mucho a Claire manipular el éter, su nueva adquisición para anestesiar a sus pacientes. Parecerá una tontería pero el éter es crucial para lo que pasa al final del libro. También tiene pasajes divertidos, como un funeral en el que la anciana muerta se levanta del ataúd y le echa la bronca a su familia por la mierda de funeral que le están haciendo. Luego tenemos al pequeño Jemmy, el niño de Brianna, que es muy travieso e inquieto y nos arrancará más de una sonrisa. Por último están Fergus y Marsali. El primero me ha decepcionado mucho, porque hasta ahora era un buen personaje y un buen marido y padre de familia, y en este libro hace muchas tonterías. Y Marsali, qué decir de ella, me parece imposible que una chica tan buena, una madraza como ella, sea hija de Laoghaire. En fin. 
Antes de leer el siguiente libro voy a atreverme con el spin-off de Lord John, que creo que lo voy a necesitar para entenderlo, o eso he leído por internet. 

La verdad es que me encanta esta saga, a pesar de su extensión sigue enamorándome, pero sus libros son tan tochos y densos que los leo poco a poco, y también porque por ahora solamente tenemos 8 libros en español (Este es el sexto) y cuando me los haya ventilado, dependeré de la autora y de Planeta para saciar mi mono de Jamie y Claire. 


Si buscáis una buena saga romántica e histórica no lo dudéis: Claire y Jamie merecen la pena. Incluso yo me mostraba reticente al principio, y miradme. 

Bellotómetro:

3/5 bellotas. Demasiado largo y denso, pero muy bueno.

¡Fans de Outlander, yo os invoco! ¿Habéis leído este libro? ¿Pensáis hacerlo? ¡Contadme! ¡Un besito!

sábado, 14 de febrero de 2015

Viajera (Outlander 3), de Diana Gabaldon

Hola bellotitas! Feliz día de San Valentín! No traigo las recomendaciones para este día, después de todo, a cada uno nos gustan las historias de amor de una manera, hay a quien ni siquiera le gustan. Pero, en cambio, os traigo la reseña de la tercera parte de una historia de amor bella y preciosa, que me está llenando como ninguna lo había hecho. Ahí va:


Título: Viajera (Outlander III)
Título original: Voyager
Autora: Diana Gabaldon
Editorial: Salamandra
Páginas: 636
Precio: 12,90€
Edición: Mala es decir poco. Tapa blanda sin solapas porque es de bolsillo, pero el pegamento es de chichinabo, las hojas se le caen... vergüenza tendría que darles a esta gentuza de Salamandra.


RESEÑA ATRAPADA EN EL TIEMPO

Cuando yo era pequeña nunca quería pisar charcos. No porque temiera mojarme los calcetines o pisar gusanos ahogados; era, en general, una criatura sucia, con una bienaventurada indiferencia hacia cualquier tipo de mugre.
Era porque no creía que aquel espejo liso sólo fuera una fina película de agua sobre la tierra sólida. Estaba persuadida de que era una puerta hacia algún espacio insondable. A veces, al ver las diminutas olas provocadas por mi proximidad, pensaba que el charco era profundísimo, un mar sin fondo en el que se ocultaban la perezosa espiral del tentáculo y el brillo de la escama, con la amenaza de enormes cuerpos y dientes agudos a la deriva, sin lentes, en las remotas profundidades.
Y entonces, bajando la vista al reflejo, veía mi propia cara redonda y mi pelo rizado en una extensión azul sin contornos, y pensaba en cambio que el charco era la entrada a otro cielo. Si lo pisaba caería de inmediato y seguiría cayendo, más y más, en el A espacio azul.
Sólo había un momento en que osaba caminar a través de un charco: era en el crepúsculo, cuando asomaban las estrellas vespertinas. Si al mirar en el agua veía allí un alfilerazo luminoso, entonces podía chapotear sin miedo, pues si caía en el charco y en el espacio podría aferrarme a esa estrella, al pasar, y estaría segura.
Aún ahora, cuando veo un charco en mi camino, mi mente se detiene a medias (aunque mis pies no lo hagan) y luego sigue su camino, dejando atrás sólo el eco del pensamiento:
¿Y si esta vez cayeras?

Aviso: La reseña contiene spoilers importantes de los libros anteriores y algunos spoilers leves del libro.

Sinopsis (Propia) sin spoilers: Tras enterarse de que Jamie Fraser no murió en la batalla de Culloden, Claire, ayudada por Roger Wakefield, seguirá su pista a través de los documentos dejados 200 años atrás. Una vez descubren todo lo que sucedió, Claire deberá decidir entre volver al siglo XVIII e intentar encontrar a Jamie, el amor de su vida, o permanecer junto a su hija y su vida en el siglo XX.

Reseña: Jamie estaba muerto. Pero... no, no lo estaba. Los muertos no sienten dolor, ni oyen, ni ven. Efectivamente, Jamie no había muerto en Culloden. Ahí estaba. Había dejado ir a Claire embarazada porque sabía que él iba a morir. Sin embargo, sin ella, su vida no tiene sentido y solamente espera que alguien le mate definitivamente. Como recordaréis, el anterior libro acababa abruptamente con la revelación por parte de Roger de que Jamie no murió en Culloden. Claire no puede creerlo, pero ahí están las evidencias. A partir de aquí vamos a ir siguiendo las pesquisas de Claire, ayudada por Roger. Como buen historiador, él sabe moverse entre libros y documentos históricos, y le será de gran ayuda. Al mismo tiempo que llegan a una evidencia sobre lo que pasó con Jamie, retrocedemos al pasado y vemos lo que a éste le sucedía. Y así, vamos siguiéndole la pista. Efectivamente, no murió en el campo de batalla, y lo que sucedió después fue un compendio de hechos que hicieron que siguiera con vida. Si es que se puede llamar así, porque la vida sin Claire no merece la pena ser vivida. Primero, siete años solo en una cueva, saliendo una vez al mes para asearse. Siete años sin más compañía que ocasionalmente la de Fergus, su hermana Jenny o su cuñado Ian, que le traían algo para que no muriera de hambre. Pero, sobre todo, siete años en los que el recuerdo de Claire es lo que más le acompañaba. Su amada Claire a la que tuvo que devolver a su tiempo, con su marido Frank, para así salvar a ésta y a su futuro bebé de una muerte segura. Podéis imaginar la angustia, la tristeza y el dolor, porque están retratados magistralmente. Os puedo jurar que me temblaba todo el cuerpo mientras leía, y no de frío precisamente. Es tremendamente triste y doloroso. 

Yo. Básicamente, así me encontraba.

Y luego, cuatro años en una prisión. El hambre y la posguerra no son fáciles, y la familia de Jamie está pasándolo mal. Hambre, pobreza, enfermedades. Sabiendo que hay una recompensa bastante sustanciosa por su cabeza, Jamie decide entregarse para que ese dinero ayude a su hermana, cuñado y sobrinos a sobrevivir. Y así es llevado a la prisión. Jamie cree que quizás entonces tenga la suerte de morir y que acabe este infierno... pero no. Como bien dijo Claire, por aquel entonces ya no ahorcaban a los traidores jacobitas. Cuatro años más encerrado y condenado a trabajos forzados, con grilletes en manos y pies, torturado, malviviendo junto con otros como él. 


En esta parte de la historia vamos a volver a ver a Lord John Grey, a quien ya conocimos brevemente en el libro anterior. Este hombre en un principio no vamos a saber muy bien de qué palo va, y si podemos confiar en él o no, pero más tarde veremos que las cosas no son lo que parecen. Hacedme caso, Lord John es una buena persona. Y me alegro mucho de que la Gabaldon aquí meta un personaje gay, en una época donde no estaban no solo bien vistos, es que ni siquiera estaban permitidos. Y consecuentemente, es un personaje atormentado, que vive con miedo. Y si alguien se lo preguntaba... por supuesto, no es de piedra. Si nosotras a estas alturas ya estamos total y absolutamente locas y enamoradas de nuestro hombretón pelirrojo escocés, él no iba a ser menos. Pero... ché! Se siente, John. Nos caes muy bien pero el corazón de Jamie tiene dueño desde hace muuuucho! Lo siguiente que Claire descubre es que los prisioneros fueron llevados al Nuevo Mundo y allí los esclavizaron. Oh nonononono! Jamie no puede acabar así! Pero tranquilas... Lord John está de acuerdo con nosotras y no lo va a permitir. Y él tiene contactos, enchufes e influencias. Así Jamie acaba en la mansión de una buena familia, amigos de Lord John, como mozo de cuadras. Sin sueldo y sin libertad pero con un techo sobre su cabeza, un plato de comida cada día y un trabajo más que respetable. Nos alegramos mucho por él porque parece que se acabaron sus penurias... pero no. Porque, a pesar de todo, el recuerdo de su mujer sigue con él. No hay día en el que no piense en ella y no sufra por lo mucho que la echa de menos y cuanto ansía estar a su lado. Y es que... llevan ya muchos años sin verse. Concretamente, 18. Esos son los años que han pasado desde que se separó de su mujer hasta que la familia le da la tan ansiada libertad. No sin que en esos últimos 7 años sucedieran algunos líos que hay que tener en cuenta pero que será mejor que descubráis vosotras mismas. Os aseguro que no tienen desperdicio. Pero, a lo que iba, que son ya 18 añazos sin su mujer. 


Y Claire, 20 años creyendole muerto. Para Claire tampoco han sido felices en absoluto. Volvió con Frank, sí. Durante la primera parte del libro los años de Jamie se intercalarán con los de Claire. Podremos ver el reencuentro entre ambos tras los tres años que ella pasó junto a Jamie. Como su caballerosidad inglesa fue lo que hizo que no abandonara a Claire, aun sabiendola embarazada de otro hombre. En principio solamente iba a acompañarla durante el embarazo, pero al nacer Brianna, la pequeña les robó el corazón a los dos, y Frank no dudó en darle su apellido. Aun así, no fueron años fáciles. Ya no era lo mismo, naturalmente. Y todo lo que Claire le contó acerca de Jamie para Frank no eran sino desvaríos y alucinaciones. ¿Quien va a creerse una cosa así? Ah, y sí. Claire le contó ese pequeño detalle:

-Ya te lo dije: Crucé una piedra y acabé doscientos años atrás. Y allí conocí a tu maldito antepasado Jack Randall.
Frank parpadeó, completamente desconcertado.
-¿A quién?
-A Jack Randall, el Negro. ¡Y era un pervertido, sucio y asqueroso!
Frank se había quedado boquiabierto, al igual que las enfermeras.

Sin embargo, cada mañana, al despertarse, no es a Frank a quien Claire busca junto a ella. 20 años viviendo con el recuerdo de su gran amor, y viéndole cada día en las facciones de su hija, que es como una versión femenina del joven escocés. Ahora sabe que está vivo. Que, tras ser puesto en libertad, volvió a Lallybroch. Legalmente, nada le impediría volver con él. Solo... una hija. Mayor de edad, sí, y con suficiente autonomía para valerse por sí misma, pero... ¿qué madre abandonaría a su hija? Aquí debo hacer un inciso y es sobre el personaje de Brianna. En el anterior libro se comportó como una auténtica gilipollas egoísta, que llamó a su madre mentirosa y perra, entre otras lindezas. Aquí ya sabe que la historia que su madre le contó es real porque ella misma ha visto con sus propios ojos a Geillis Duncan ser absorbida por las piedras de Craigh na dun. Claire es una madraza, lo ha sido durante estos 20 años, y no dejaría a su hija sola. Sin embargo... es la propia Brianna la que pega un cambio y le dice que se vaya con su amor. Y se lo dice de corazón, sin acritud y sin falsedades. Bien por la niña, pero no me pega para nada con la Brianna del anterior libro. No, lo siento, no me lo creo, no puedes comportarte como una caprichosa rastrera y al día siguiente ser la mejor hija del mundo. No. 

Y ya, por fin, por fin, por fin! Lo estaba deseando desde que cogí el libro, Claire, vuelve, vuelve con él, vamos!!! Lo deseas tú, lo desea él, lo desea toda tu audiencia! Cuando por fin empieza a moverlo todo, presenta su renuncia el su trabajo, compra un vestido de época, deja todas sus posesiones a nombre de su hija... por fin. Va en serio. Va a volver y lo hará para quedarse. Cuando por fin toma un taxi hasta el círculo de piedras y las tiene ante ella, yo os juro que en mi cabeza oía hasta banda sonora, de estas tipo orquesta sinfónica, porque este era el gran momento, el momento en el que ella decide su vida, su destino, no ha sido una casualidad, un accidente o un incidente, ella es ahora quien toma las riendas y decide lo que quiere. Es, por supuesto, la decisión más importante que había tomado hasta el momento. Y lo que a esa decisión la hace grande es precisamente que no hay influencias, es ella y solamente ella quien decide.


Y no penséis que esto ya es la parte final del libro. Ni de cooooña. No hemos llegado ni a la mitad. por supuesto, Claire sabe donde está Jamie, sabe que está en Edimburgo y que tiene una imprenta. Encontrarle fue fácil. ¿Qué he de decir sobre el reencuentro? Pues que es muy bonito, pero no es tan emocionante como podía haber sido. Desde luego, no esperaba que nada más verse corrieran a los brazos del otro y se pusieran a fornicar ahí mismo como conejos, y menos mal que no es eso lo que hacen. Es un reencuentro muy emotivo, pero podía haberlo sido más. Después de 20 años... creo que ambos se lo merecían. En fin. Después de esto, hay un no parar, en seguida nos metemos en acción y es que Jamie, desde que recuperó la libertad dos años atrás, no ha estado quieto, y sus negocios no han sido del todo limpios. Tras unos cuantos capítulos vamos a volver a Lallybroch y a enterarnos de un pequeño secretito que no nos va a gustar nada, solamente va a contribuir a alimentar el odio que ya teníamos hacia una vieja conocida y va a hacer que le pongamos una cruz a Jenny porque, si bien sus intenciones en un principio no eran malas, lo que hace en este capítulo no tiene perdón ni explicación. Aunque después de todo... todo eso que pasa a continuación va a servir para que la relación entre Claire y Jamie se haga aun más fuerte. Ambos han cambiado en estos 20 años, y es normal. Siguen queriéndose con locura, pero ya no son los mismos. Y aunque la esencia de cada uno de ellos siga ahí, esos 20 años no han pasado en balde. Jamás recuperarán el tiempo perdido pero ese amor tan grande jamás murió.

-Tú me obligaste a irme. ¿Y ahora quieres echarme la culpa por haberte obedecido?
Se dio la vuelta hacia mí con los ojos oscurecidos por la desesperación.
-¡Tuve que hacerlo! ¡Por el bien de la criatura! -Involuntariamente, desvió la vista hacia la percha donde pendía su abrigo con las fotos de Brianna en el bolsillo. Luego bajó la voz-. No, no puedo arrepentirme de eso, cualquiera que haya sido el precio. Habría dado la vida por ella y por ti. No puedo criticarte por haberte ido.
-Pero me culpas por haber vuelto.
Sacudió la cabeza.
-¡No, por Dios! ¿Sabes lo que significa vivir veinte años sin corazón? ¿Ser apenas media persona, acostumbrado a vivir con lo poco que resta, llenando el vacío con lo que encuentras a mano?
-¡Y a mí me lo cuentas! -Forcejeé para liberarme, sin mucho éxito-. ¡Claro que lo sé, maldito cretino! ¿O crees que volví para vivir con Frank por siempre jamás?


Podría decirse que el libro se divide en tres partes: La primera, los 20 años perdidos. En los que veremos el infierno de Jamie con todo lujo de detalles, y algunos detalles de lo que para Claire fueron esos años: El reencuentro con Frank, el nacimiento de Brianna, la vida en común con él, las peleas, los cuernos y su posterior accidente mortal. La segunda parte, el reencuentro con Jamie, que aun no siendo tan happy como esperábamos, tiene mucha cola y mucha miga, ya que ambos han cambiado y han sucedido muchas cosas. Cuando se conocieron, 23 años atrás, ambos eran casi un lienzo en blanco. Jamie supo el secreto de Claire y estuvo con ella en todo momento. Claire fue testigo del hecho que arrebató la inocencia de Jamie, y en ninguno de esos dos momentos abandonaron, sino que permanecieron juntos y se aceptaron mutuamente. Ahora ese proceso va a llevar varios capítulos, no exentos de discusiones y peleas. Por supuesto, el amor que hay entre ellos es tan fuerte que no hay prueba que se resista. Y la tercera parte es ya la aventura. Ian, el sobrino de 14 años de Jamie, es secuestrado por unos piratas y llevado al Nuevo Mundo. Por supuesto, Jamie no va a dejarlo solo, aunque solamente de ver un barco ya se maree, si hay que irse a América, él va. El viajecito va a estar plagado de aventuras, de acción, de todo. No va a haber lugar para el aburrimiento, os lo aseguro. Y una vez allí, hay que encontrar el barco y seguir la pista del chaval. Y como no... vamos a volver a ver a Lord John. Este tipazo que tan bien nos cae y que por lo que parece va a tener un papel en todos los libros (Tiene hasta una saga propia). Pero la guinda del pastel va a ser encontrarse con todo el meollo del tema. Vamos a ver a otra vieja conocida y vamos a flipar pepinos con ella. Nos os quiero estropear la sorpresa, pero agarraos porque lo que viene aquí os va a dejar de pasta de boniato. Os adelanto que hay hasta una profecía. Sí señores!


En definitiva: Este libro me ha gustado tanto como el primero. Son diferentes, pero este me ha tocado de manera muy especial, porque la primera parte, en donde se narraban los años de Jamie, era muy cruda. Se nota lo realmente mal que lo está pasando, y es que solo hay una cosa peor que estar muerto: El que las circunstancias te hagan desear estar muerto. Os digo una cosa: No me considero una persona de lágrima fácil. Jamás en toda mi vida he llorado con un libro. Pues con Viajera lloré. Mucho. Lloré por Jamie, porque no era justo. Si ya en el primer libro, en esos capítulos finales donde consiente que Black Jack le haga ya-sabemos-qué sufrí lo indecible, en estos lloré. Porque, repito, no es justo. Han sufrido mucho, ambos. 20 años. Y es que a ambos lados de las piedras habían dejado a su mitad. ¿Sabes lo que es vivir 20 años siendo media persona? ¿Con tu corazón partido en dos? ¿Siendo un fantasma de lo que una vez fuiste, porque la vida real se ha quedado al otro lado de las piedras? 200 y pico páginas así. Angustia tras angustia hasta el extremo de que yo ya no podía más. Era demasiado. Pero seguía leyendo porque sabía que al final del camino estaba su premio. El premio para ambos, pero sobre todo para Jamie. Cuando ya no esperaba volver a ser feliz, la felicidad llama a su puerta de la mejor de las maneras. Jamie, te lo mereces. Ambos se merecen ser felices. De verdad. Y... bueno, como os decía, este libro me ha destrozado el corazón, yo nunca había llegado al extremo de llorar con un libro, y tenía que ser precisamente Jamie Fraser quien me desvirgara en ese sentido. Ya que ha tenido que suceder, me alegro de que me lo haya hecho ese pedazo de hombre.
Bellotómetro:

5/5 bellotas. Perfecto. Imprescindible.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Atrapada en el tiempo (Outlander II) de Diana Gabaldon

Hola bellotitas. Como os comentaba en el último IMM, estoy hipermegaenganchada a la saga de Claire Beauchomp, Outlander. El primer libro me gustó muchísimo y tenía un mono impresionante, así que digamos que mis hormonas se apoderaron de mi tarjeta de crédito y me hice con los siguientes.


Título: Atrapada en el tiempo
Título original: Dragonfly in amber (Libélula en ámbar)
Autora: Diana Gabaldon
Editorial: Salamandra
Precio: 12,90€
Edición: Tapa blanda sin solapas. Fresado muy pobre y papel de la calidad más baja.

Me desperté tres veces en la oscuridad previa al amanecer. Primero con dolor, luego con alegría y por último, en soledad.
Las lágrimas de una profunda pérdida me despertaron lentamente, bañando mi cara como la reconfortante caricia de un paño húmedo en unas manos suaves. Volví la cara hacia la almohada mojada y navegué un río salado en las cavernas de la pena recordada, en las profundidades subterráneas del sueño.
Me desperté entonces con una feroz alegría, el cuerpo arqueado en pleno proceso de unión física, su toque fresco en mi piel recorriendo todo mi cuerpo, y desvaneciéndose a medida que las ondas de consumación se esparcían desde mi centro. Rechacé la conciencia, volviendo otra vez; buscando el fuerte y cálido olor del deseo satisfecho de un hombre, en los brazos tranquilizadores de mi amante, el sueño.
La tercera vez desperté sola, más allá de la caricia del amor o del dolor. La visión de las piedras estaba fresca en mi mente. Un pequeño círculo de piedras, en la cima de una verde colina empinada. El nombre de la colina es Craigh na Dun, colina de las hadas. Algunos dicen que el cerro está encantado, otros dicen que está maldito. Ambos tienen razón. Pero nadie conoce la función o el propósito de las piedras.
Excepto yo.


Aviso: La reseña tiene spoilers (leves) del libro. Aunque, ya de por sí, el punto de partida es un spoiler ya que está narrado a modo de retrospectiva. Si no quieres saber nada no sigas leyendo! 

Sinopsis (Propia) sin spoilers: Han pasado 23 años desde que Claire cruzó las piedras de Craigh na Dun por primera vez. De nuevo en el siglo XX, viajará desde Boston hasta Inverness con su hija Brianna para contarle a esta última toda la historia del viaje en el que conoció a Jamie Fraser, el amor de su vida, toda la verdad sobre su origen, y cómo Jamie y ella hicieron hasta lo imposible por evitar la batalla de Culloden.

Reseña: Si habéis leído Forastera / Outlander (Y si no lo habéis leído, a qué esperáis???), recordaréis que tenía un final bastante feliz y cerrado. Claire embarazada de su primer hijo y feliz junto a Jamie. Sin embargo, Claire, como mujer del siglo XX, sabe que en 1746 tendrá lugar la batalla de Culloden, en la que Carlos Estuardo reclamará el trono de Escocia, apoyado por los jefes de la mayoría de los clanes, y que esa batalla supondrá el final de Escocia tal y como había sido hasta entonces. Morirían miles de hombres, y las familias de estos iban a quedarse sin hogar, ya que les serían despojadas sus tierras y propiedades, después vendría una gran hambruna y ya nada volvería a ser igual. 
Todo esto sucede a modo de flashback. ¿Por qué? Nada más abrir el libro estamos en 1968 y conocemos a Roger, sobrino del párroco de Inverness (Que salía en el primer libro), quien acaba de morir y ha dejado miles de libros y papeles. Roger empieza a revisarlos, entre ellos hay varios libros de Frank Randall, recordaréis que era el marido de Claire y que era historiador, y también varios recortes de periodicos y revistas en las que narran la desaparición y posterior aparición de Claire. Y te quedas... wait, what?? enseguida vamos a ver a Claire, quien ya cuenta con unos 50 años y una hija de 20, Brianna. Y con la noticia de que Frank ha muerto. Volvemos a ver lugares que ya vimos en el siglo XVIII, pero cuando Claire se derrumba es al ver la tumba de James Alexander Malcolm McKenzie Fraser. Entonces no puede evitar por fin revelar a Roger y Brianna que ese hombre era su marido y padre de esta última. Y ahí, Claire empieza a contar lo que sucedió, desde el principio...

Sing me a song of a lass that is gone...

Aquí volvemos al siglo XVIII y retomamos la historia de Claire y Jamie. Ambos están decididos a hacer todo lo que esté en sus manos para evitar la batalla de Culloden. Están ya en tierras francesas, y, aprovechando que Carlos Estuardo en aquellos años estuvo también allí, deciden establecerse y empezar. Vamos a conocer a un personaje nuevo, y es el pequeño Fergus, al que Jamie contrata para que robe la correspondencia privada entre el príncipe Carlos, el duque de Sandringham, el rey Luis de Francia... y todo lo que sea necesario. Fergus nació en un prostíbulo, como tantos otros niños, y no sabe quien es su madre y mucho menos su padre. No tiene familia y os será muy fácil encariñaros con él. También vamos a conocer a Mary Hawkins, la joven que, de acuerdo al árbol genealógico de Frank, será la que engendraría al siguiente Randall, el que supuestamente sería hijo de Jonathan "Black Jack" Randall, el cabrón que tan mal nos lo hizo pasar en el primer libro. Pero, wait, ¿no se supone que murió...? Si murió sin descendencia, en teoría Frank nunca existiría, pero ahí estaba el anillo en el dedo de Claire... 
La primera parte del libro transcurre en Francia. Y la verdad, se me hizo muy cuesta arriba. Escocia es Escocia, tan verde y tan mágica, y tanto Jamie como Claire están fuera de su lugar. Francia no es su habitat natural. Y el que Jamie ande intrigando por aquí y por allá, busque aliados, traidores, incluso él se convierta en un traidor... no le pega. No es lo suyo, la verdad. No es que se le de mal, es que simplemente... no es su sitio. Claire, sin embargo, colabora como enfermera en un hospital, mientras su embarazo se lo permite. Hablando del embarazo, es algo obvio y que se puede deducir con una simple operación matemática, que ese bebé tiene los días contados. El propio Roger al principio lo descubre, por los recortes de prensa: Claire volvió en 1948 y embarazada, con lo cual , si están en 1744, está claro que ese bebé... en fin. Con ese trozo lo vamos a pasar mal. No solamente por Claire, que tiene lo suyo, sino también por Jamie y por las circunstancias que tienen cada uno cuando eso sucede. Vuelvo a recalcar una vez más: La corte francesa no es lugar para nuestra parejita. Por suerte, como no hay mal que por bien no venga, gracias al rey Luis consiguen que se le conceda el perdón a Jamie. Ahora ya es libre de pasearse con libertad por suelo inglés o escocés. 
Y la segunda parte del libro es en Escocia, mucho mejor que en Francia, donde vamos a parar! Aunque la felicidad va a durar poco. Jamie creyó haber frustrado todo lo que desencadenaría la rebelión y las sucesivas batallas jacobitas, pero no fue así. Ya estamos metidos de lleno en ellas. También Jamie debe colaborar, como jefe del clan Fraser y dueño de Lallybroch, en contra de sus deseos. A partir de aquí vamos a ver más batallas, algunas escaramuzas, unas más graves y otras menos graves. Claire sabe que tendrán varias victorias consecutivas y que se creerán triunfantes, hasta Culloden, donde serán aplastados por el ejército inglés. Jamie va a ser tristemente conocido como Jamie el rojo, poco más que una máquina de matar. No todo serán guerras, vamos a ser testigos de un episodio divertido con el joven William Grey, y quedaos con su nombre, porque volveremos a saber de él en los siguientes libros. Muchas aventuras y batallas, y también el reencuentro con varios viejos conocidos del primer libro. 


Bueno, sobre los nuevos personajes. De Fergus ya os he hablado, es un niño encantador, un pilluelo, y acostumbraos a él porque viene para quedarse. Y sobre la parejita secundaria, que son Brianna y Roger: Él es un buen chaval. Algo sosete tal vez, pero no es malo y se nota que se ha quedado prendado de Brianna. No duda en prestar su ayuda a Claire, cosa que no hace en absoluto su hija. Maldita Brianna, que mal me ha caído. ¿Una hija normal, cuando su madre le cuenta todo lo que le ha contado, se quedaría tal cual y la llamaría mentirosa, así, sin más? Porque es lo que la señorita hace. Primero le suelta que no se cree nada, pero después, cuando ya hay evidencias contundentes, solamente se le ocurre llamarla perra y juzgarla muy malamente por haberle puesto los cuernos a Frank, pero sobre todo porque, aun habiendo pasado tantos años, ella siga enamorada de él. De Jamie, no de Frank. Para Brianna, Frank ha sido siempre su querido padre, y ahora que sabe la verdad, no le ha gustado un pelo y su mecanismo de defensa es insultar a su madre, decirle que la odia por haberse atrevido a decir que no amaba a Frank, y ponerla a la altura del betún. Una buena hija, sí señor. Sin embargo, Roger la cree desde el principio y, como historiador, le va a ayudar a conseguir alguna prueba de que Claire Fraser, la mujer de Jamie, realmente es Claire Randall, su madre. Pero Brianna solamente sabe negar la evidencia.
Jamie ha cambiado. Evidentemente, desde que Randall le violó, no ha vuelto a ser el mismo. Ha perdido la inocencia de la peor manera, y, aunque sigue siendo el mismo joven simpático y con Claire es igual de amoroso, sorprende como de la noche a la mañana se convierta en Jamie el rojo, una mole, conocido por ser un gigante asesino, un salvaje incivilizado sin piedad. 
Sabiendo desde el principio que Claire volvió en 1748, según vemos que se va acercando la fecha, nos echamos a temblar porque no queremos que pase. Pero sabemos que va a suceder. En el fondo, pienso que es así como se siente Claire: Sabe el final que va a tener la batalla, sabe que muchos van a morir, que Escocia ya no va a ser igual y que cada día que pasa es el avance hacia esa inexorable sentencia de muerte. Con el libro es lo mismo: A cada página que pasamos, sabemos que 1748 se acerca. Que se van a separar. Y no queremos que llegue ese momento. La Gabaldon aquí ha sabido jugar bien esa carta y nos hace sentir ese tic tac que nos acerca al momento fatal. 
Y solamente decir... que el libro acaba en Cliffhanger. Yo lo sabía, sabía que iba a suceder eso. Pero leerlo ha sido mucho más satisfactorio. 
Este libro para mí es bastante más flojo que Outlander. Tanta intriga, tanta batalla, se hacen demasiado cuesta arriba, y más para alguien como yo, que apenas se nada sobre la historia de Escocia. Bueno, ahora sí sé un poquito, jajaja. 

-Supongo que sentirás cierta amargura con los historiadores -aventuró Roger-. Con los escritores, que transformaron a Bonnie Prince Charlie en un héroe.
-Con los historiadores no. Su mayor error es suponer que saben lo que sucedió y sus causas, cuando solo tienen lo que les dejó el pasado: En general, creen lo que se quiso que creyeran.
Hubo un leve rumor en la distancia. El tren nocturno de Londres, supo Roger. Desde la rectoría se oía el silbato.
-No, más culpa tienen los artistas -continuó Claire-. Los escritores, los cantantes, los músicos. Ellos toman el pasado y lo recrean a su antojo. Son ellos quienes hacen de un estúpido un héroe y de un imbécil un rey.

Pero aun así, hay que leerlo si te gusta la historia de Jamie y Claire. Y lo digo porque ya he leído el siguiente libro, y ese sí que es total y absolutamente genial. Este no es tan bueno, pero hay que leerlo para poder disfrutar del siguiente en su plenitud. Además, siempre está bien para saber un poco más de historia, ¿verdad? Y Jamie y Claire siguen igual de amorosos que en el primero.

Bellotómetro:

3/5 estrellas. No tan bueno como el primero, demasiadas intrigas y batallas, pero no está mal. 

lunes, 12 de enero de 2015

Outlander, de Diana Gabaldon

Hola bellotitas. Hace tres días que terminé este libro y aún estoy recuperándome. Además de reseñarlo, os voy a contar una breve historia de cómo empezó mi relación con él hace unos años. Allá vamos:

Título: Outlander (Forastera)
Autora: Diana Gabaldón
Editorial: Salamandra
Páginas: 694
Precio: 14€
Edición: Tapa blanda sin solapas. Fresado. Papel de mala calidad.

Títulos de la saga:
1. Forastera / Outlander
2. Atrapada en el tiempo
3. Viajera
4. Tambores de otoño
5. La cruz ardiente
6. Viento y ceniza
7. Ecos del pasado
8. Escrito con la sangre de mi corazón

Siempre desaparece gente. Preguntad a cualquier policía. Mejor aún, preguntad a cualquier periodista. Las desapariciones son moneda corriente para los periodistas.
Las jóvenes escapan de sus casas. Los niños se pierden y jamás vuelven a verse. Las amas de casa llegan al límite de sus fuerzas y cogen el dinero de la comida y un taxi a la estación. Financieros internacionales cambian sus nombres y se desvanecen en el humo de cigarros importados.
Algunos de los desaparecidos son encontrados, vivos o muertos. Después de todo, las desapariciones tienen explicaciones.
Casi siempre

Hace unos años, cotilleando el blog de una amiga forera, ella comentaba los libros que andaba leyendo, y en una ocasión mencionó que había sacado de la biblio un libro llamado Forastera. Que era de Highlanders, romántico, y que, por supuesto, era muy porno (Lo dijo así, textualmente). Solamente con eso ya me tiró para atrás. Antes de continuar, os diré que correría el año 2008 o por ahí, el fenómeno 50 sombras no había aterrizado todavía, al menos en España. Yo tenía mi reticencia con las novelas románticas, porque había leído alguna y debo decir que eran auténticas bazofias y que daban hasta vergüenza ajena (Por si os interesa el dato, la autora de estas basuras que leí se llamaba Johanna Lindsey), y llegué a pensar que toda la literatura romántica era más bien verde y que de romántica tenía poco. Por fortuna, luego cayeron en mis manos un par de libros que me hicieron desdecirme, pero, en aquel entonces, con la descripción de mi amiga, tenía claro que Forastera no iba a caer en mis manos ni jarta vino. Además, estaba descatalogadísimo y no parecía que hubiera intención de reeditarlo. Pues aquí me tenéis bellotitas, no estoy jarta vino y el libro se ha convertido en uno de mis favoritos. De lo único de lo que me arrepiento es de no haberlo leído antes...
Pero, ¿qué me hizo romper mi juramento y leerlo? Por supuesto: La serie de tv. Vi el anuncio en Movistar tv y pensé en darle una oportunidad, total, si no me gustaba, solamente habría perdido una hora. Y ahí, toda inocente yo, empecé a verla. No sabía lo que me esperaba. Bueno, por si hay alguien que no lo sepa, han adaptado el libro en 16 episodios que corresponden a la primera temporada. Pensaban emitirla del tirón, pero no contaban con el éxito que tuvo, así que decidieron torturar a los fans y hacer un parón justo a la mitad, en el episodio 8. Yo sabía eso, pero no sabía que la serie me iba a enganchar de tal manera. Cuando vi el capítulo 8 y como acababa dije: ¿Pero cómo me dejan así...? ¡Y el libro descatalogado! Al mismo tiempo pensaba que en qué diablos piensan estos de Salamandra. ¿No van a aprovechar el tirón de la serie para reeditarlo? ¿Un bombazo como este? Esa misma noche, cotilleando las estanterías del vips, lo vi. Ahí estaba. Lo habían reeditado, por supuesto, cómo iban a desaprovechar la publicidad gratuita que les brinda la serie! Y esa misma semana saqué unos eurillos de unas cositas que había vendido, y un cuponcito de descuento de fnac, y ya lo tenía en mis manos. Mío. Mi tesoro. El libro que juré que nunca iba a comprar ni a leer. Acababa de comprarlo y no veía la hora de hincarle el diente. Sorpresas te da la vida, ¿eh?
Bueno, pues esta es la historia de mi relación con Outlander. Nunca digas de este agua no beberé.

Sinopsis (Propia) sin spoilers: Estamos en 1945. La Segunda Guerra Mundial acaba de terminar. Claire, que ha sido enfermera durante todos estos años, por fin puede celebrar su luna de miel con su esposo, Frank Randall. Frank es profesor de historia y le apasiona Escocia, en especial la figura de un antepasado suyo, el Capitán del ejército inglés Jack Randall. Una mañana, mientras Claire da un paseo por un círculo de piedras, al tocar una de estas es transportada a 1743. Deberá adaptarse a su nueva vida mientras trata de volver a su época, y deberá decidir en qué tiempo está su lugar. 

Os juro que es chungo hacer una sinopsis así de general, sin spoilear nada. Os dejo el trailer en castellano, el mismo que yo vi:


¿Habéis visto al pelirrojo? Pues no os olvidéis de él. Es Jamie y por él suspiramos todas las Sassenachs. 
Por cierto, la reseña tiene algún spoiler. No os destripo el final, pero es imposible hacer una reseña en condiciones sin contar ciertos detalles. 
Ah, creo que el mapa de Escocia ayudará en la reseña y puede que ayude si estáis leyendo o pensáis leer el libro:

Reseña: Como os contaba arriba, Claire es una mujer del siglo XX, casada y curtida, ya que ha estado atendiendo heridos en la 2GM y no ha sido fácil. No es una debilucha ni tiene un pelo de tonta, el haber pasado una guerra la ha convertido en una mujer muy madura. Tiene 28 años, por si queréis saber su edad. Lo suyo es la enfermería, y durante su viaje a Escocia con Frank, su marido, recogerá hierbecitas y flores que puedan servirle. Su marido está totalmente sumergido en la historia y quiere saber más y más cosas. A ella le interesa, pero no le apasiona, por lo que cuenta con los conocimientos justos. Conocimientos que le van a venir muy bien cuando retroceda 200 años en el tiempo. En un principio no sabe qué ha pasado, al ver a los Casacas Rojas piensa que están grabando una película, y más tarde piensa que un grupo de brutos locales la han secuestrado para pedir un rescate por ella a Frank. Ella no se lo va a poner fácil y no va a decirles quien es su marido, de ahí que empiece a usar su nombre de soltera y será conocida como Claire Beauchamp. Según van pasando los días empieza a aceptar su situación: Por increíble que parezca, ha retrocedido en el tiempo. Para regresar a su época debe volver a Craigh na Dun, el círculo de piedras. Como os dije, de tonta no tiene un pelo, y no intenta escapar a la mínima, sino que, como buena inglesa, mantiene la calma y decide esperar el momento oportuno. Entretanto, se va familiarizando con los ocupantes del castillo Leoch, y sus conocimientos médicos son muy apreciados. En esta parte del libro vamos a ver a una enfermera del siglo XX alucinar con los métodos usados en el siglo XVIII. A pesar de que ha comprobado que usan cochinillas para según que cosas, que las herramientas usadas jamás se limpian, y que le va a resultar muy difícil atender bien a la gente sin los útiles a los que ella está acostumbrada, como vendas limpias o yodo, durante todo el libro, cada vez que se presenta la ocasión de dar los primeros auxilios, siempre pedirá algo que aún no se ha inventado, para luego apañarse con lo que buenamente puede. Y ni que decir de la lengua que tiene... no se corta en insultar a quien ella cree que se lo merece, sea hombre, escocés, inglés o señor del castillo. A veces con palabras que todavía no se han creado... ah, y sin olvidar que estamos en el siglo XVIII y ella pertenece al XX. Ella tiene una mentalidad más abierta por la época de la que viene. Hechos y sucesos que están a la orden del día por allí, a Claire le parecen injustos e inhumanos. Y aquí el lector debe tener la mente abierta porque no se puede juzgar algo del siglo XVIII con ojos o mentalidad del siglo XX o XXI. Sin duda entre las páginas del libro veremos muchas injusticias y barbaries, y tanto a Claire como a nosotros nos parecerán muy mal. Pero hay que mirarlo con otros ojos, y aunque Claire intente cambiar las cosas, evidentemente no podrá, ya que ella es la forastera, y es ella quien debe adaptarse a ese mundo. La sociedad ha tardado 200 años en evolucionar desde esa época hasta la de Claire, y ella no puede acelerar las cosas. Por poco de acuerdo que esté en cómo se hacen las cosas y cómo funcionan las leyes, no le va a quedar otra que acatarlas y cumplirlas. Incluso si eso incluye, para ser salvada de Jack Randall, el maldito y cabronazo capitán, tenga que contraer matrimonio con un escocés... que no es otro que Jamie. Eh eh eh, prestadme atención, que os estoy hablando de ÉL. James Alexander Malcom McKenzie Fraser, llamado familiarmente Jamie. Que no es un macho cualquiera, ni un highlander buenorro, no es solamente un pelirrojo con kilt. 
Cuando Diana Gabaldón estaba en el casting con los directores de la serie, fue entrar este hombre y ella decir que ese era Jamie. Y vaya si lo es. Han acertado de pleno. Si hay alguien en la sala que aun no sepa quien es Jamie y por qué lo adoramos tanto, os diré: Jamie es un pipiolo de 23 años, sobrino del jefe del clan. No es un buen partido, ya que hay una recompensa por su cabeza. Le vamos a conocer antes de llegar al castillo, ya que tendrá el honor de ser la primera persona a la que Claire aplica sus conocimientos médicos, y entre él y Claire nacerá una amistad muy bonita. Y digo amistad, porque Claire está planeando su escapada a Craigh na Dun, ya que quiere volver con Frank, su marido. No tiene ojos ni tiempo para otros hombres. Pero claro, cuando un cabronazo llamado Jack Randall (Sí, el antepasado de Frank) se obsesiona con ella y hace prevalecer su derecho como autoridad para exigir su presencia en sus aposentos, Dougal, el tío de Jamie, propone evitar el que con toda probabilidad será un encuentro desagradable para la pobre mujer, y de la única manera posible: Convirtiéndola en escocesa para que Randall no tenga poder sobre ella. Y la manera de convertir a una inglesa en escocesa es... exacto, casándola con un escocés. La pobre Claire sabe que no tiene otra salida, que si se niega, la alternativa con Randall será mil veces peor. Está casada en el siglo XX, y técnicamente, su marido no ha muerto, pero tampoco ha nacido. Al estar el libro narrado el primera persona por ella, vemos que tiene un dilema espantoso y que se siente fatal por lo que está haciendo. A Jamie la une una amistad muy bonita, y no se siente bien casandose con él, y dejando que éste se porte como todo un caballero escocés, la proteja y la cuide, para luego ella escaparse y volver con Frank. Se siente bígama y adúltera, y no puede contarle a nadie lo que le sucede. ¿Quien iba a creerla?
No vemos el punto de vista de Jamie, pero podemos imaginarlo. Es un auténtico sol de hombre. Desde el momento en el que se casan, Claire pasa a ser lo más importante de su vida y la trata como a una reina. Oh y os diré otra cosa. Si esperáis a un tiarrón con una amplia experiencia en mujeres, os equivocáis. Jamie es un pipiolo en todos los sentidos de la palabra. No le importa que su mujer no sea virgen ya que, según él, "así al menos uno de los dos sabe lo que hay que hacer". Y, en fin, el muchacho no es que se reservara, pero cuando coge a Claire, la coge con ganas y en seguida le pilla el truco al asunto y quiere recuperar el tiempo perdido. No es un libro en el que estén cada dos páginas dándole al tema, porque entonces no me habría gustado tanto (No soy nada fan de los libros eróticos ni de los llamados románticos que tienen más polvo que páginas). Jamie es un hombre y ya se sabe que ellos tienen la mayoría de sus neuronas entre las piernas. Jamie no es la excepción. Pero también tiene otro buen puñado de neuronas en la cabeza, y las usa. Y lo más importante, tiene un corazón de oro. Cuando está con Claire es dulce y tierno, es el hombre de los sueños de cualquier chica. Pero no olvidemos que es un hombre del siglo XVIII. Y esto lo digo porque hay un capítulo, que pertenece a la segunda mitad de la temporada, en el que Jamie debe hacer algo que a ojos de alguien del siglo XX o XXI es impensable, incomprensible e injusto. Y ahí es cuando tenemos que abrir mucho la mente, y no podemos enfadarnos o cabrearnos con Jamie, y mucho menos con el libro y abandonar la lectura, porque, como dije hace algunos párrafos, no podemos juzgar costumbres del siglo XVIII con la mentalidad del siglo XXI. El capítulo en cuestión es consecuencia de lo ocurrido en el 1x08, con lo cual, si habéis leído el libro, sabréis a lo que me refiero. Abrid la mente cuando llegue.
Siguiendo con los personajes, me quedan dos de los que hablar, más brevemente, claro, ya que Claire y Jamie necesitan sus parrafadas como protagonistas absolutos. Uno es Jack Randall "El negro". Este personaje es el malo de la historia, pero no es un malo cualquiera. Es un auténtico cabronazo. Hacia mucho que no me encontraba a un personaje tan odioso, odiado y odiable (Desde Dolores Umbridge, creo, haría buena pareja con ella). Decir que es malo es quedarse corta. Es un auténtico hijo de puta. Está obsesionado con Jamie, desde que nuestro escocés tenía diecinueve años. Él le dejó la espalda llena de cicatrices, le dio cien latigazos y, poco días después, otros cien, cuando los primeros aún estaban frescos. No acaba ahí la cosa, ya que por aquel entonces la hermana de Jamie, Jenny, y su padre sufrieron también la maldad de este ser. Cuando este tipo conoce a Claire, esta acaba de llegar y está totalmente perdida, y, semanas más tarde, tienen otro encuentro, del cual Randall no queda conforme a pesar de hacer que nuestra protagonista pruebe sus puños. Se obsesiona con ella y no pasará hasta saber quien es y qué es lo que hace. Evidentemente, al saberla casada con Jamie, el escocés también objeto de su obsesión, su odio alcanzará cotas inimaginables. Y os digo, lectoras, que realmente lo pasé mal en esa parte. Es muy, muy dura, porque la narración de Claire hace que nos sintamos como se siente ella, y porque sabemos que Jamie no merece lo que ese malnacido le hará. No es justo, y el habernos encariñado con Jamie de la manera en la que lo hemos hecho no ayuda, yo al menos sufrí mucho con esos capítulos y desee con todo mi corazón que ese mamón al que parieron a pedos tuviera una muerte lo más cruel, lenta y dolorosa posible. Y la otra persona es Geilie Duncan, una misteriosa mujer, que parece ser una aliada de Claire, pero, según vamos viéndola y sabiendo de ella, más intrigosa es. En principio no sabemos muy bien a qué juega ni de qué lado está, pero va a llegar un momento en el que nos va a dar una sorpresa, en forma de marca, que nos va a dejar alucinando. Cuando lo leí me quedé de pasta de boniato, no me lo podía creer...! Ese capítulo y los que vinieron después son los mejores del libro. 
Atención aquí spoiler!!! 
Dije más arriba que entre Claire y Jamie había una bonita amistad. Pero sucede algo con lo que Claire no contaba, y es que se ha enamorado de Jamie. Dime tú cómo no iba a enamorarse de él, de ese bichito pelirrojo tan tierno, dulce, picarón, y que se nota a leguas que haría lo que sea por ella. Ahora, frente a la gran roca de Craigh na Dun que la llevó allí, Claire debe decidir a qué época pertenece realmente. Ese capítulo es precioso, la decisión que toma es muy difícil. Realmente Claire lo está pasando mal en esa encrucijada. Pero por fin decide, yo sabía lo que iba a decidir, porque estaba más que claro. Pero no es lo mismo saberlo(y desearlo), que leerlo. Tengo ganas de ver esa escena en la serie, creo que es sin duda la escena que resume todo el libro, que el ir y venir de Claire desde la 2GM a Escocia, luego al siglo XVIII, en ese siglo de un lado para otro, la precipitada boda... todo cobra un sentido nuevo porque estaba claro que Claire tenía que tener ese momento de tener esa lucha consigo misma frente a las rocas y tomar una decisión irrevocable.

-Ayer recé durante todo el camino colina arriba -confesó con voz queda-. No para que te quedaras; no me parecía correcto. Rezaba para tener la fortaleza necesaria para dejarte ir.-Meneó la cabeza mientras contemplaba la colina con expresión distante-. Dije:"Señor, si alguna vez en mi vida he tenido valor, dámelo ahora. Permíteme ser lo bastante valiente para no caer de rodillas y rogarle que se quede."-Apartó la vista de la cabaña y me sonrió-. Ha sido el momento más difícil de mi vida, Sassenach.
(Fin spoiler)

Resumiendo: Outlander es una lectura que, si te gustan las novelas románticas, no debes perderte. La historia de amor es el eje central de todos los acontecimientos, tales como guerras y rebeliones. Al mismo tiempo, nos enseña las tradiciones, costumbres y cultura de las Tierras Altas. Tiene una pareja protagonista inolvidable y unos giros que nos dejarán sin aliento, además de aventuras y humor. Dale una oportunidad y no te arrepentirás. 

Bellotómetro:

5/5 estrellas. Increíble y estupendo. La perfección hecha hombre libro
Tras haber terminado el libro, me ha quedado una gran sensación de vacío. No consigo recuperarme de esta lectura, ni olvidarme de la historia tan bonita que ha sido. Se que hay más libros, el octavo será publicado la próxima primavera en español. El problema es que hasta el libro 5, la editorial que tiene los derechos es Salamandra, la misma que publicó Harry Potter y toreó a los fans con esperas interminables y malísimas traducciones. Y, según he leído, se han dedicado a mutilar los libros. Salvo en el libro 1, en todos faltan pasajes. En el que es demencial, por lo visto, es en el 5. Además todos los libros gozan de una edición con un encuadernado de mírame y no me toques, ya que se empiezan a caer las páginas casi que con el roce de los dedos. El libro 1 estaba supermegadescatalogado y con la serie lo han reeditado. Los libros 2, 3 y 4 están disponibles (El 5 está también descatalogado), pero claro, a mí me gustaría una edición íntegra, o al menos que aguante un poco y no se le caigan las hojas. No sé si Salamandra tendrá intención de relanzar el resto de la saga con portadas de la serie (teniendo en cuenta que los libros 2, 3 y 4 se encuentran con facilidad), en cualquier caso, aun falta un año para saberlo. Un año. Y yo con un mono que no puedo con él T.T. 
Eso fue lo último que vimos, Jamie apuntando a Randall mientras este estaba a punto de violar a Claire. La serie vuelve el 4 de abril. Supongo que para verla en Movistar TV habrá que esperar a junio, ya que no nos van a dar el lujo de ver los capítulos antes de que se emitan en EEUU. Nos queda la parte más bonita, y luego la más cruda y dura. Preparaos, Sassenachs, porque lo que viene nos va a dejar muertas. Para muestra, el trailer:

Y me despido con esta imagen tan bonita que sin duda va en esa escena que me gusta tanto:


Bueno, ¿alguna Sassenach por aquí? ¡Manifestaos! ¡Un besito!

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